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Canarias inicia el curso con 5.000 alumnos menos que hace 4 años

La plantilla de docentes, en cambio, ha aumentado en 700 El Gobierno asegura que encarará este nuevo periodo académico como de "consolidación de proyectos" en el sector.
Efe, Las Palmas
8/sep/18 1:26 AM
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Los centros de enseñanza públicos de Canarias han perdido más de 5.000 alumnos entre los niveles de Infantil y Bachillerato en los últimos cuatro cursos, hasta situar en 272.602 la cifra de los matriculados para el nuevo año académico, que el Gobierno regional encara como "de consolidación de sus proyectos" en ese sector.

El 2018-2019 será el último curso de la legislatura y, por tanto, debe ir acompañado de un balance. Para la consejera regional del área, Soledad Monzón (CC), que convocó una rueda de prensa para hablar sobre la "vuelta al cole", en este periodo "han mejorado todos los aspectos de la educación en Canarias".

Como prueba de ello, apuntó que el nuevo curso se inicia con 700 profesores más de los que había en el 2015-2016, "aún habiendo descenso de alumnos" en esa etapa, debido a que el Ejecutivo apostó por aumentar su número no solo para reforzar la docencia tradicional en las clases, sino también para dotar de docentes de apoyo a determinados servicios o centros específicos donde hay estudiantes con necesidades o carencias especiales.

No obstante, apostilló que, con todo, la ampliación de su plantilla ha posibilitado, al tiempo, reducir el número de alumnos por grupo o ratio existente en todos los grados que van de Infantil a Bachillerato, situándola por debajo de los máximos establecidos por ley en España en cada uno de esos niveles.

Así, en Infantil hay, de media, 18,6 niños por clase, cuando el máximo es 20; en Primaria hay 20,6, cuando el máximo es 25, y en Secundaria es de 25,9, cuando el máximo es 30, detalló la consejera de Educación.

"Con lo cual, tenemos una media considerablemente por debajo de los máximos", recalcó. Soledad Monzón insistió en todo caso, en que esas no son las únicas mejoras con que se iniciará en los centros públicos de Canarias el nuevo año escolar, que comenzará oficialmente la próxima semana, arrancando el lunes para los alumnos de Infantil y Primaria y el miércoles para los de Secundaria y Bachillerato.

Otra de las materias en las que se ha avanzado ha sido el programa de dotación de libros gratuitos para los alumnos sin medios suficientes para adquirirlos que comenzó años atrás beneficiando solo a unos pocos niños de primer y segundo curso de Primaria y que ahora llegará a 65.444 menores, abarcando de Infantil a Formación Profesional. Y detalló que esta medida establece que las familias con rentas menores a 15.900 euros puedan recibir una ayuda de en torno a 150 euros para comprar libros a sus hijos.

las claves

Alumnos matriculados. En total, este curso comenzarán las clases un total en Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato 272.602 escolares, 5.000 menos que hace cuatro años.

Aulas más vacías. Durante esta legislatura, se ha conseguido hacer descender la media de alumnos por aula. En Infantil hay 18,6, cuando el máximo es 20 y en primaria hay 20,6 cuando el máximo es 25,9.

Libros gratis. La ayuda para la compra de los libros escolares llegará este año a los 65.444 menores, con subvenciones que estarán en torno a los 150 euros por alumno.

Mejora en todo. Según la consejera del área de Educación, Soledad Monzón, en este periodo "han mejorado todos los aspectos de la educación en Canarias".

El proyecto del Gobierno de Canarias de llevar a las aulas la práctica de videojuegos para alumnos que participarán en una liga de deportes elctrónicos "va a seguir adelante", pese a las críticas que ha recibido, según aseguró la consejera de Educación, Soledad Monzón.

El Ejecutivo, de Coalición Canaria, entiende, según afirmó la consejera, que ese es un proyecto "necesario, porque es una realidad que existe y lo demandan las familias", ya que se trata de una iniciativa que "va a acompañar al alumnado que juega ya a esos videojuegos", con el propósito de incitarlo a que compatibilice su afición con hábitos de vida saludable.

Monzón destacó que el programa se ha diseñado como "una actividad extraescolar" y no como una materia más a impartir en horas lectivas, un aspecto que creyó conveniente aclarar por considerar que no todo el mundo que lo cuestiona se ha enterado de ello.

Circunstancia que atribuyó al propósito de algunos de sus críticos que "lo que pasa es que lo han querido matar (al proyecto) antes de que lo pudiéramos explicar", según sostuvo, insistiendo en que, en todo caso, no lograrán detenerlo.