Sociedad

España, entre los países de la UE con más contaminación lumínica

En nuestro país el consumo medio de cada habitante es de 116 kilovatios/hora al año Las lámparas led de colores cálidos son la opción actual más adecuada para reducirla.
Efe, Madrid
2/sep/18 0:29 AM
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España es uno de los países de Europa con más contaminación lumínica, con valores medios de consumo por habitante y año de 116 kilovatios/hora (kwh), frente a los 43 que se consumen en Alemania o los 91 de Francia, algunos de los países "más desarrollados" en la materia.

Lo explicó a Efe Fernando Jáuregui, astrofísico del Planetario de Pamplona y miembro de la Red Española de Estudios sobre la Contaminación Lumínica. La ciudad "por excelencia" líder en contaminación lumínica ha sido Valencia, pues, durante muchos años, "sus autoridades incluso sacaban pecho de que se veía desde todos lados", indicó Jáuregui.

El experto determinó que "una porción de la contaminación lumínica que existe es irremediable, pues el alumbrado público es necesario", pero insistió en que "hay que evitar el uso absurdo e innecesario de la luz".

"En el siglo XIX, cuando el carbón empezó a utilizarse para la producción industrial, la gente veía las columnas de humo negro que salían de las chimeneas como una imagen positiva, de futuro y progreso; ahora, sabemos que estas chimeneas contaminan enormemente, y son síntoma de subdesarrollo", explicó Jáuregui como ejemplo de este "nuevo tipo de contaminación".

En este sentido la nuevas lámpara led de colores cálidos y anaranjados se apuntan como la mejor opción para reducir la contaminación lumínica en España.

La tecnología led ha revolucionado el ámbito de la iluminación, pero, a pesar de que estas luces "nos han permitido ahorrar en cuanto a consumo energético", la luz blanca que las caracteriza es la más contaminante, pues contiene una gran cantidad de ondas azules que se expanden más fácilmente por la atmósfera, como afirmó la física y astrónoma Susana Malón. "Con estas LED se está introduciendo un tipo de luz que no ha existido nunca en la naturaleza, y por tanto, perjudican tanto al medio ambiente como a la salud de las personas", declaró Malón.

Para combatir este tipo de contaminación, el catedrático en Luminotecnia de la Universidad Rovira i Virgili, Josep María Ollé, abogó por la "concienciación ciudadana", pues "solamente si los ciudadanos exigen a sus gestores políticos que reduzcan los actuales niveles de iluminación de las calles, será posible reducir la contaminación lumínica".

Ollé remarcó la "importancia de educar a los futuros ciudadanos con derecho a voto" y advirtió que "la dispersión de la luz en el cielo no entiende de limites fronterizos, por lo que la concienciación debe ser global".