Santa Cruz de Tenerife
BIRMANIA ROHINYÁS

Rohinyás: los apátridas que otrora votaron y fueron diputados en Birmania

Gaspar Ruiz-Canela, Bangkok, EFE
4/nov/17 7:33 AM
eldia.es

El jefe humanitario de la ONU, Mark Lowcock (c), el director general de la Organización Internacional para las Migraciones, William Lacy Swing (i), y el alto comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi (d), ofrecen una rueda de prensa tras la conferencia de donantes en favor de los más de 600.000 rohinyás que han huido a Bangladesh./SALVATORE DI NOLFI (EFE)

La mayoría de los rohinyás, una perseguida minoría musulmana en el oeste de Birmania (Myanmar), viven como apátridas al serle negada la ciudadanía, pero en el pasado podían votar y hasta fueron elegidos diputados en el Parlamento.

Los distintos gobiernos birmanos, bajo la dictadura y en democracia, han ido paulatinamente cercenando los derechos y el reconocimiento legal a los rohinyás, que en los últimos meses han sido víctimas de una "limpieza étnica", según la ONU.

En los últimos años, los rohinyás han sido el objetivo del extremismo nacionalista y budista y unos 140.000 viven hacinados en campos de desplazados en situación de "apartheid" en el estado Rakáin (oeste) desde los brotes de violencia sectaria en 2012.

Alrededor de un millón de musulmanes de esta minoría vivían en el estado Rakáin, pero su número disminuye a medida que huyen de la violencia por parte del Ejército, que no está sometido al poder del Gobierno y controla un cuarto de los escaños del Parlamento y varios ministerios.

Más de 600.000 rohinyás han huido en los últimos dos meses a Bangladesh debido a una operación militar tras el ataque a varios puestos policiales y fronterizos de un grupo de militantes armados precariamente del Ejército de Salvación Rohinyá de Arakan (ARSA), declarado grupo terrorista por Naypidó.

En un correo enviado a Efe, el historiador y activista rohinyá Abu Tahay defiende que la solución a la persecución y la falta de derechos de esta minoría pasa por su reconocimiento como una de las minorías étnicas del país.

El activista recordó que, en el pasado, los rohinyás pudieron votar en diversas elecciones y fueron diputados, al tiempo que fueron citados expresamente por el Gobierno birmano en varios documentos oficiales entre 1954 y 1964 y incluso contaron con un programa en su idioma en la radio estatal.

En 2010, decenas de miles de rohinyás en Rakáin pudieron participar en las elecciones generales celebradas un año antes de que la entonces junta militar cediera el poder a un Gobierno civil formado por exgenerales.

Al menos tres musulmanes fueron elegidos diputados en los comicios, incluido el rohinyá Shwe Maung, quien se presentó por el Partido para el Desarrollo y la Solidaridad de la Unión (USDP, sigla en inglés), afín al régimen militar y ganador de la votación.

Desde los años 1990, más de 600.000 rohinyás contaban con unos documentos de identidad especiales (llamados "white cards" o "carnés blancos"), que les otorgaban derechos limitados.

"Los carnés blancos (carnés de identidad temporales) permitían votar y ser miembros de partidos políticos, pero no permitían formar partidos y competir en las elecciones", precisó Abu Tahay.

Sin embargo, las autoridades birmanas invalidaron los "carnés blancos" en 2015, lo que impidió a los rohinyás votar en las elecciones de ese año, y rechazaron la candidatura de Shwe Maung, quien aspiraba a la reelección esta vez como independiente.

La Liga Nacional para la Democracia (NLD, en inglés) de la nobel de la paz Aung San Suu Kyi, quien boicoteó las elecciones de 2010, ganó con mayoría absoluta los comicios de 2015, en los que no incluyeron en sus listas a ningún candidato musulmán.

Suu Kyi, líder de facto de Birmania, ha sido criticada por su inacción ante la crisis de los rohinyás, a los que suele referirse como "musulmanes de Rakáin" para evitar herir las susceptibilidades de muchos birmanos que los consideran "bengalíes ilegales", a pesar de que Bangladesh no los reconoce como nacionales.

Los pocos rohinyás que cuentan con identificación oficial no pueden usar este término, rechazado por las autoridades.

"Yo quería que (mi carné) dijese rohinyá, pero me dijeron que no se podía, así que me pusieron musulmán de Rakáin", señaló un político y activista rohinyá, quien prefirió ocultar su identidad por miedo a represalias en Rangún, donde reside.

"En tanto que uno es musulmán se expone mucho (en Birmania), por esto debo tener cuidado", precisó el rohinyá, nacido en Sittwe, la capital de Rakáin.

Algunos historiadores como Derek Tonkin, exembajador británico en Hanoi y Vietnam, no creen que los rohinyás tengan derecho a ser reconocidos como una minoría étnica, aunque sí a utilizar este término identitario y a la ciudadanía.

"La mayoría de los rohinyás han sido convertidos en apátridas por las acciones del actual Gobierno de Myanmar y en ese sentido (las autoridades) están vulnerando la ley internacional", manifestó Tonkin en un correo electrónico enviado a Efe.