Human Rigths Watch (HRW) advirtió hoy de que la represión contra los disidentes que caracterizó el mandato de Fidel Castro, reforzada por grupos militares y simpatizantes del sistema, es un "legado oscuro" que continúa en Cuba tras su muerte.

La organización, con sede en Nueva York, recordó que mientras otros países se alejaba de los sistemas totalitarios, Fidel Castro, fallecido anoche en La Habana, continuaba reprimiendo todos los derechos civiles y políticos.

"Todas las reglas draconianas de Castro y los duros castigos dispensados a los disidentes mantuvieron su sistema represivo arraigado firmemente por décadas", dijo en un comunicado José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW.

Vivanco recordó que bajo las reglas de Castro, miles de personas fueron encarceladas en pésimas prisiones, miles fueron hostigados y intimidados y a generaciones completas se les negaron libertades políticas básicas.

La organización reconoce que en Cuba ha habido progresos en áreas económicas, sociales y culturales, que ha sido ensombrecidas porque "muchas de estas tácticas abusivas desarrolladas bajo su tiempo en el poder, incluyendo vigilancia, golpes, detenciones arbitrarias y actos públicos de repudio, son todavía usadas por el Gobierno cubano".

Indica además que, tras el anuncio de 2014 del reinicio de las relaciones entre Cuba y EEUU, no ha cambiado la represión contra los individuos y grupos que luchan por los derechos humanos en la isla caribeña.