Criterios

SUPERCONFIDENCIAL ANDRÉS CHAVES

El partido del miedo

14/jun/12 01:32
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Etiquetas:Paulino Rivero

1.- Cuentan las crónicas que Paulino Rivero presentará, in voce, su candidatura a la presidencia de CC, o quién sabe si a la dirección general del partido, el sábado, en el congreso. Es decir, que no renuncia a seguir siendo el niño en el bautizo, el novio en la boda y el muerto en el entierro. Paulino quiere el poder omnímodo, conseguido y ejercido desde un despacho, sin ver a la gente. Sufriendo lo que se vino en llamar, en tiempos de la bendita UCD, el síndrome de La Moncloa, que aquí sería el síndrome del búnker. Paulino Rivero cree que es el salvador del partido, el hombre sobre cuyos hombros tiene que descansar CC, porque de lo contrario el partido dejaría de existir. Mandar tantos años nubla la mente y atonta la voluntad. A Paulino le falta capacidad intelectual y "background" para dirigir un partido político. Le falta, en suma, cultura. El domingo, cuando todo termine, se verá si CC es un partido de atontados y de cobardes o si habrá gente en ese congreso que le diga a Rivero lo que le tiene que decir. Sin miedo. Porque CC no puede ser el partido del miedo.

2.- Y al paso que va, sí lo será. Sólo falta alguien que regule los aplausos, como en "Sálvame de luxe" que le dicen. Menos mal que han salido a relucir voces discrepantes y que, presumiblemente, el congreso no va a ser un paseo militar para Rivero. Se anuncia contestación hasta en Lanzarote y Fuerteventura, que Paulino cree feudos suyos por el asunto del petróleo. Pero no, que no lo tenga tan claro porque surge la figura de Marcial Morales como candidato a presidir el partido. O a ocupar la secretaría general, a la que se quiere dotar de mayor poder. Que Paulino Rivero se desengañe: el partido no es suyo, sino de un montón de gente que tiene alma, corazón y vida. Y nada más.

3.- Pero que éste no sea el partido del miedo. A Coalición Canaria la hemos hecho entre muchos. Yo me incluyo, porque desde su fundación estoy ahí, aunque sin estar. Me han intentado hasta romper las piernas por defender lo que creía justo. Me citaron en el Parlamento como extorsionador de políticos, sin que nadie se atreviera a sentirse extorsionado. Y no es esto, no es esto. Un mago de El Sauzal no puede ser el dueño de vidas y haciendas en el partido. Ni nadie. Con la misma esperanza que nació la UCD vino al mundo CC, después de un avatar extraordinario de insularismos, pleitos, regionalismos dudosos y más dudosas ambiciones independentistas. Todo iba más o menos bien hasta que Rivero se creyó que el partido era suyo. Y ahí se acabó el carbón. El sábado, sabadete, lo pueden arreglar. No sean cobardes.

achaves@radioranilla.com

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