- Viernes, 1 de julio de 2011
COMENTARIO DE EL DÍA
Estamos con el pueblo canario
Cuando escribimos este comentario está en marcha, nos dicen, una rueda de prensa del presidente Paulino Rivero para justificar su malsana idea de seguir perjudicando a los canarios; es decir, de repetir como presidente del Gobierno regional. Se nos ponen los pelos de punta sólo con pensar que quiere seguir el hombre que ha traído a estas Islas, antes afortunadas, el hambre, el desempleo, la desesperanza juvenil, las listas de espera y la posición última en la educación. Es decir, el hombre que ha traído el desastre, las penurias, el Apocalipsis y quién sabe si hasta la peste por su mala gestión. La peste ya está aquí. Hablamos de la peste negra de los tiempos medievales, porque no olvidemos que tan sólo un siglo atrás Tenerife padeció la peste bubónica. Quién sabe si volveremos a los tiempos de la peste. Si se reelige a Paulino Rivero es muy probable que así sea.
Una rueda de prensa no lo salva a él ni a sus allegados de las iniquidades que han cometido. Lo único que puede salvarlos son las pruebas. Y las pruebas aparecerán, porque según las informaciones que tenemos, los documentos de México existieron y tal vez sigan existiendo.
El tema de México no se debe tomar a la ligera. Se ha evadido dinero. Eso es un delito siempre, pero mucho más cuando el pueblo pasa hambre, porque entonces estamos ante una situación de tiranía semejante a la protagonizada por Leónidas Trujillo en la República Dominicana o Augusto Leguía en el Perú. Este es un tema en el que debe intervenir la Policía Judicial, la Fiscalía del Estado como ya pidió don Paulino Rivero y nosotros mismos. Es más: ya que este asunto se reparte entre Canarias, México y el Reino Unido (por la intervención de una persona gibraltareña), debe intervenir la Interpol y, por qué no, hasta el FBI y Scotland Yard para certificar que son falsificaciones tanto la escritura de constitución de una sociedad como el otorgamiento de un poder a un ciudadano de Gibraltar. Si realmente son falsos estos documentos, hay que premiar con un premio universal al autor de la falsificación, o descubrirlo para que le rindamos honores.
Antes que EL DÍA, que anticipó que sólo actúa cumpliendo su deber y derecho a informar, alejado de cualquier intención de infundio y por la trascendencia del caso, Kanarileaks y el propio ABC ya hablaron de este tema, pero por lo visto EL DÍA es el que mejor habla. Y hasta que no lo dice EL DÍA, no es noticia. Como en Inglaterra, pues los ingleses consideran que una noticia no es tal mientras no la publica "The Times". Por algo EL DÍA no es que sea el líder de lectores en Canarias; es que está en la cima del interés de los lectores de todo el Archipiélago, pues es quien informa, educa, forma y entretiene, por ese orden, siguiendo los cánones del periodismo clásico. La prueba la tenemos en la información recogida en nuestra primera página de hoy respecto al número de lectores reflejado por el Estudio General de Medios.
Pudiéramos seguir con más, pero concluimos con dos noticias. Una, relativa al rara avis, o el pájaro exótico de Canarias, el diputado nacional, esbirro de Zapatero en el colonialismo de esta tierra, Fernando Ríos. Parece que este traidor político, tal vez arrepentido de lo que le hizo a las emisoras de radio y el paro que se avecina en ellas, junto con su jefe Paulino Rivero, han decidido pedir más frecuencias. No se trata de pedir más sino de repartir mejor; de no darle a un amigo las 27 que pidió, ni 17 a una empresa de godos que no saben ni dónde está Canarias. No es de recibo otorgarle a un amigo íntimo de don Paulino todas las emisoras que pide, amén de multitud de obras públicas en una corporación en la que gobierna el mismo partido. Esto es una muestra del despotismo que impera en las Islas y que las convierte en prisión de todos los canarios. Porque si este hombre vuelve a ser presidente, viviremos, como decimos, en una auténtica tiranía.
Sólo nos queda, para acabar este comentario, ocuparnos de la otra ave exótica en Madrid; la otra cacatúa rosa de CC, la quícara, que está boyante consultando a Zapatero con actitud solícita en su propio escaño. Fernando Ríos y Ana Oramas son los carceleros de los canarios. Qué bien estaríamos los isleños volando a nuestro albedrío en vez de mendigando alpiste y pasando calamidades, mientras estas dos criaturas se "divierten" en Madrid llenándose los bolsillos y dándose pisto.
Estamos con el pueblo. Otros medios de comunicación están con el poder. Los mínimos están con el poder. Pero este poder caerá, o porque el pueblo echa a la calle a los que lo ejercen, o porque los enchiquerarán los jueces.
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