La Laguna
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VIERNES, 25 DE MARZO DE 2011

El Pleno homenajea al padre Onofre y al hermano Fermín por su labor social

Con el apoyo de las tres fuerzas políticas, el consistorio rendirá tributo a dos religiosos que han dejado en la ciudad muchos años de trabajo por los demás, sobre todo por los menos favorecidos. Al hermano Fermín se le abre expediente de Honores y Distinciones y el padre Onofre dará nombre a una plaza en Vistabella.

Á. M., Tenerife

El Ayuntamiento de La Laguna, con el apoyo de todas las fuerzas políticas (CC, PSC y PP) con representación, aprobó en su último pleno rendir homenaje a dos religiosos que, durante años, han dejado palpable en la ciudad su convicción de ayuda a los demás, sobre todo a los menos favorecidos. El hermano franciscano Fermín Betancor Guerra, popular y cariñosamente conocido como el hermano Fermín, así como Onofre Díaz Delgado (padre Onofre) entrarán en el libro de Honores y Distinciones del consistorio, aparte de recibir otros reconocimientos.

Según se resaltó en la última sesión, el hermano Fermín, de sólo 43 años (corta edad si se tiene en cuenta que estos homenajes suelen darse al final de una larga vida o a título póstumo), ha estado más de dos decenios regalando una "extraordinaria" labor asistencial en la ciudad "con una obra de entrega y ayuda a quienes más lo necesitan" que ahora continuará en la ciudad andaluza de Córdoba.

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria el 6 de octubre de 1967 en el seno de una familia modesta, y siendo el quinto de ocho hermanos. desde pequeño demostró su solidaridad hacia los demás, "especialmente por quienes no pueden valerse por sí mismos", tal y como quedó reflejado en la moción institucional aprobada.

Así, y con sólo 8 años, acudía al viejo Asilo de Ancianos de la capital grancanaria, a cargo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, pasando las tardes con los residentes, haciendo sus tareas escolares y cenando antes de irse a casa. Este ejemplo se amplió en su adolescencia y juventud hasta que ocurrió algo clave en su vida: conocer al padre superior y fundador de la congregación de la Orden de los Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca, el hermano Isidoro Lezcano.

Tras alguna estancia transitoria anterior en La Laguna, el 14 de septiembre de 1990, con 22 años, fue nombrado superior de la Casa Familia Manolo Torras, ubicada en la zona de La Manzanilla, convirtiéndose en el superior más joven de la congregación. Asume la dirección de este hogar dedicado a personas con discapacidad psíquica y otras patologías asociadas, que había sido fundado en 1980 y que era el primer centro residencial de estas características en la Isla. De su mandato, destacan las obras de acondicionamiento realizadas en 1992 o las de ampliación, en 2005, así como el nuevo servicio residencial para niños con discapacidad leve y trastornos de conducta y para sus familias.

Respecto al padre Onofre, las fuerzas políticas resaltaron su enorme labor social en La Laguna durante muchos años y decidieron abrir expediente para rotular, a título honorífico, la plaza de la iglesia de Vistabella con su nombre, así como dar al acto la máxima publicidad posible e inscribiéndolo en el Libro de Honores y Distinciones del municipio. Fue cura de San Andrés y, durante 34 años, de la parroquia lagunera de la Paz y Unión, en La Cuesta, manteniendo una estrecha vinculación al hospital San Juan de Dios.

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