- Domingo, 5 de diciembre de 2010
SUPERCONFIDENCIAL ANDRÉS CHAVES
¿Víctor o Victoria?
1.- Hay amparos que matan. El Consejo General del Poder Judicial, que no sólo es el organismo que regula -o debe regular- el comportamiento de los jueces y sus actuaciones sino, por lo que se ve, el que los defiende con mucho afán, había concedido amparo a su colega, contra las críticas que éste y otros medios de comunicación vertieron contra una jueza de Las Palmas, Victoria Rosell . Con lo cual, el CGPJ parece que no tenía todos los datos, o al menos esto se demuestra ahora. Triste organización de la justicia la de este país. Podría hablar mucho y mal, tanto personal como profesionalmente, de esta jueza, a la que no he visto en mi vida y de la que tengo mucha información; pero no lo haré. Y no porque me asusten las amenazas de querellas, que esto me da igual, porque tengo el culo raspado de litigios y porque ya no me asusto por nada. Ni siquiera dispondría de dinero para afrontar responsabilidades civiles, aunque me han asegurado que el culo sí sirve como fianza para las causas penales, porque creo que, si logras llegar a la mazmorra, te lo ponen como un bebedero de patos. En fin, que la magistrada amparada por el sistema desde Madrid ha sido puesta en evidencia el pasado viernes por el diario "El Mundo", que titula: "Una jueza progresista elaboró una querella contra Soria . El caso "Salmón", redactado desde su ordenador, fue finalmente archivado. Los hechos fueron denunciados por un periodista muy cercano a la jueza".
2.- El periodista no es otro que el pluma socialista Carlos Sosa , compañero sentimental de la jueza Rosell, ésta última portavoz de Jueces para la Democracia en Canarias. La tal Rosell es titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Las Palmas. Dice "El Mundo" que "todo apunta a que esta magistrada? redactó en su propio ordenador la querella que en 2008 un periodista (su novio, Carlos Sosa) interpuso contra el máximo responsable del PP en las Islas, José Manuel Soria, por el denominado caso Salmón". Lo hizo después de haber puesto de chupa de dómine al político canario durante meses y meses, en una persecución intolerable desde su sectario boletín digital. Ya saben que a través de esta denuncia se acusaba al presidente del partido conservador de haber cometido cohecho, durante su etapa de presidente del Cabildo de su isla natal, por supuestamente aceptar prebendas de una empresa noruega, a cambio, según la querella, de autorizarle un plan turístico. Todo fue falso; fueron desmontadas, una a una, por el propio Soria, hasta 17 acusaciones falsas de la querella, que fue archivada por la magistrada de la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, Margarita Va rona . Quien interpuso la denuncia, Carlos Sosa, dirige un digital al servicio del Partido Socialista, llamado Canariasahora, cuya propiedad se encuentra en litigio. Dice "El Mundo" que: "Estas fuentes apuntaron que existen indicios claros de que fue precisamente desde el ordenador de la jueza Rosell desde donde se elaboró el texto de la querella, que finalmente Sosa presentó contra Soria", siendo ya noviete de la jueza. Sosa, un antiguo seminarista, procede de una familia de aquella isla, uno de cuyos miembros destacados tuvo hace años mucho protagonismo en los medios a causa de unos sucesos que no vienen al caso. Precisamente la magistrada Rosell firmó un extraño manifiesto contra el auto de archivo de la querella contra Soria, en compañía de varios jueces de los llamados progresistas (nunca he entendido eso de juez progresista y juez conservador; un juez es un juez y punto). En ese manifiesto, repito, muy extraño, parcial y fuera de tono se decía: "Compartimos la sorpresa, escepticismo y hasta indignación por determinadas resoluciones judiciales que parecen amparar comportamientos que son al menos dignos del más enérgico reproche ético y social e indiciariamente constitutivos de delito". Parece que no les gustó el auto de archivo, motivado, exhaustivo y rotundo de la magistrada Varona.
3.- La jueza Rosell, si tomamos en consideración las apreciaciones de "El Mundo", deberá ser ahora investigada de nuevo por sus colegas del Consejo General del Poder Judicial, que le habían dado amparo. Yo tengo derecho, como ciudadano, a concluir que este órgano no está cumpliendo con su trabajo. Ya desestimó también, en mi opinión demasiado ligeramente, una denuncia de este diario contra varios magistrados de Las Palmas que se atrevieron a criticar la línea editorial de EL DIA , vulnerando cualquier principio de imparcialidad y de sensatez. Declaraciones que, nada más leerlas, causaban repelús y disgusto, al comprobar en manos de quiénes está la justicia en Canarias. Y temor por lo que podemos sufrir nosotros, los justiciables, en esas manos. Este periódico ha acudido a los tribunales de justicia, en demanda de sus derechos. Pero este órgano de los jueces, el CGPJ, no funciona; o al menos cada vez lo hace peor. Si lo publicado por "El Mundo" es cierto, y yo no tengo ningún motivo para dudarlo porque este diario maneja muy bien la información judicial y no suele cogerse las manos, lo ocurrido es de una gravedad terrible. No seré yo quien envíe a la hoguera a la jueza Rosell, a quien no tengo ni siquiera el disgusto de conocer. Pero ella y el pájaro de su novio deberían reflexionar sobre lo que ha hecho la una -de ser cierto- y sobre lo que hace el otro, cada día, en su horrendo panfleto digital. Que ni chiquito portavoz del PSOE el uno y que ni chiquita portavoz de Jueces para la Democracia la otra. Te los regalo a los dos. ¿Víctor o Victoria ?
achaves@radioranilla.com
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