M. GÓMEZ, La Laguna
El curso escolar ha comenzado entre polémicas -la demanda insatisfecha para los comedores, las bajas de profesores sin cubrir- y bajo la incertidumbre que suponen unos próximos presupuestos autonómicos previsiblemente muy restrictivos. El Consejo Escolar de Canarias, órgano de participación y consulta de la comunidad educativa de las Islas, ya ha advertido de las negativas consecuencias que puede acarrear un nuevo recorte de los recursos económicos. Su presidenta, María Dolores Berriel, adelanta el "total rechazo" del Consejo a nuevas disminuciones de los presupuestos educativos.
Hace escasos meses, el Consejo pedía al Gobierno canario que no recortase los presupuestos en educación. ¿Tienen aún alguna esperanza de que atienda sus recomendaciones?
Sinceramente, no muchas. Antes de irnos de vacaciones de verano dejamos la tarea hecha. Elaboramos un dictamen que trasladamos al Gobierno en el que ofrecíamos el respaldo de esta institución para hacer saber que no podemos mantener el sistema educativo ni mejorar los niveles de calidad con más recortes. Los que ya se han producido ya son excesivos, y la prueba son las disfunciones y los problemas que se están produciendo en muchos centros de todo el Archipiélago. Nosotros alertamos de tres problemas fundamentales: la dotación de profesorado, la necesidad de mantener las medidas de atención a la diversidad y la oferta de Formación Profesional. Sobre este inicio de curso no nos hemos pronunciado aún. Trasladaremos nuestra visión a la consejera cuando hayamos recabado todos los datos. Pero a la vista de lo que se está viendo, los recortes han sido excesivos y no se han corregido los problemas de los que alertábamos. Respecto a los presupuestos, reiteraremos que la comunidad socioeducativa representada en el Consejo está en total desacuerdo y muestra su rechazo a cualquier nuevo recorte en educación. La prensa habla de 170 millones menos. Los recortes que ya se han realizado han generado problemas para cubrir las bajas del profesorado. El Consejo Escolar cree que en estos momentos es más imprescindible que nunca la defensa del sistema educativo público, y para mantener un sistema de calidad hacen falta profesores y atender a todas las personas que demandan reincorporarse y permanecer en el sistema.
Pero la situación económica parece hacer inevitables estos recortes.
Sabemos que el momento es muy malo, pero los políticos, tanto los de Canarias como los del Ministerio, tendrán que buscar soluciones para dar al sistema educativo los recursos que necesita. Si de toda esta crisis podemos sacar algo bueno es que la educación se ponga en el sitio que le corresponde. Así lo ha entendido Europa. Canarias tiene que tener los pies en el presente, pero la mirada en el futuro. No podemos estar ni administrando ni legislando sólo pensando en el hoy, en salir de la situación actual, porque eso incide en el futuro, y en educación más que en nada.
¿Ha detectado el Consejo Escolar, como dicen algunas voces críticas, un proceso de desinversión en educación en los últimos años?
Las partidas han aumentado, pero no al nivel de otras ni en la media del presupuesto. Esto no quiere decir que se haya quitado dinero de educación, pero en la época de bonanza no se creció al ritmo de otros departamentos. En el Ministerio de Educación se creció hasta el año pasado; éste ya se decrece. En Canarias ya se ha bajado este año. El que viene, si no me equivoco, será un 10% menos, algo que el sistema no puede permitir.
Al mismo tiempo, esa bajada en el Ministerio puede repercutir en Canarias.
No estamos de acuerdo con que bajen las partidas educativas ni en Canarias ni en el Estado. Los responsables políticos deben establecer las prioridades, que han de pasar por la educación. La educación es lo único que cohesiona las sociedades, integra a las personas, forma a la juventud y permite el progreso económico. Estamos de acuerdo en que hay que ser realistas y buscar mayor rentabilidad, eficacia y control de los recursos, pero hay que garantizar el mantenimiento de lo que se ha conseguido. No podemos retroceder cuando empezamos a ver un poco de luz al final del túnel.
¿Coincide el Consejo con quienes ven demasiado economicista la gestión de la Consejería de Educación?
No diría que la Consejería en concreto. Es un problema de la política en general. Por eso, creemos que el sistema educativo no se puede medir sólo en términos cuantitativos. Hay que hacer análisis cualitativos, valorar que la inversión en educación repercute en la sociedad a medio y largo plazo. Si se gasta un euro se reciben tres; si se abre una escuela se cierra una cárcel.
¿Cuál es su primera impresión sobre el inicio de este curso? ¿Está siendo más convulso o complicado que otros?
Está siendo dificultoso y problemático por varias causas. Estamos en una situación complicada en general y el sistema educativo no es ajeno. Al Consejo le preocupa mucho la dotación de profesorado, el que los planes de sustituciones impidan a los docentes que cubren bajas realizar otras funciones, como tutorías, planes de mejora, atención a los padres o refuerzo. Se hacen nombramientos diarios en todos los niveles y, sin embargo, los profesores, los consejos escolares de los centros y los padres se quejan de que no llega el profesorado. Si los profesores dedican horas a cubrir ausencias de otros, no harán funciones que antes hacían. También habría que definir qué es una baja de corta duración. Pueden ser tres o cuatro días, pero un mes no puede ser una baja de corta duración. Tiene que haber criterios claros y acordados. Este sistema no está siendo bien acogido y está creando problemas en los centros. No es ágil y da una respuesta cuantitativa, pero no cualitativa. Para el Consejo, la primera medida de calidad es que el alumno cuente con un profesor, y que éste tenga el perfil adecuado. Con este plan de sustituciones esa premisa no se está cumpliendo.
¿Hay un problema en Canarias con la Formación Profesional?
El problema ha sido con la oferta y el mapa, no con la FP en sí, que ha avanzado mucho. Pero hay que hacer muchos reajustes. La Ley de Economía Sostenible va en ese sentido. Durante los últimos cursos, la oferta y los ajustes realizados en el mapa han creado problemas. Este año se ha registrado gran demanda para acceder a los ciclos formativos y, en principio, no había oferta en la misma medida. Es verdad que la FP se ha incrementado en unos 500 alumnos. Es positivo, pero insuficiente. Habrá crecido, porque en julio y septiembre se ha ampliado. Pedimos que la escolarización tenga una planificación diferente, porque el hecho de que en septiembre siga matriculándose alumnado crea angustia en las familias. Tal vez debería estar resuelto antes. En Canarias, como en el resto del Estado, ha crecido el alumnado de Bachillerato y FP, pero en las Islas todavía seguimos incrementando más el primero que el segundo, una tendencia que debemos cambiar.
¿Perciben que siguen quedándose fuera alumnos que quieran estudiar?
Como la oferta se ha ampliado progresivamente, han seguido entrando alumnos. Ya hemos solicitado los datos. Si nos quedamos con los 500 más es poco, pero nos consta que la cifra ha crecido. Cuando el ministro de Educación presentó las nuevas medidas de refuerzo, en las dedicadas a FP se va a incluir una por la que el Consejo Escolar batalló y que trasladamos a la Consejería y ésta, a su vez, al Ministerio. Se trata de un diagnóstico para ver exactamente cuál es el mapa de la FP en todo el Estado, qué familias se ofertan, que demanda hay y qué previsiones para el futuro. Canarias tendrá también que hacer su parte.
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