JOSÉ A. DULCE, S/C de Tfe.
Tradición e innovación. Comedia y drama. Europa y Asia. "Falstaff" y "Madama Butterfly". Sobre estas polaridades ha construido Giancarlo del Monaco el festival Ópera de Tenerife 2010, un nuevo ciclo que comenzará a andar el próximo jueves con la primera de las dos funciones dedicadas al testamento musical de Giuseppe Verdi y que culminará en octubre con la famosa tragedia de Puccini, cuya dirección escénica asumirá el director de escena italiano, hijo del recordado tenor Mario del Monaco. El responsable artístico de la muestra tinerfeña regresa hoy a la Isla tras presentar, anoche en Bilbao, una producción de "Don Carlos", de Verdi, que promete traer a Santa Cruz en 2011.
El festival se inaugura dentro de cuatro días con el jocoso testamento operístico de Verdi. ¿Un "Falstaff" más cercano a Fellini que a Orson Welles?
La producción que se va a representar en Tenerife es muy divertida. El director de escena (Jean-Louis Grinda) ha abordado la puesta en escena de "Falstaff" desde el lado de la fábula, un poco en la línea de los cuentos de Perrault. Cada ópera se presta a ser abordada desde distintas perspectivas. La visión de Welles (en "Campanadas a medianoche") es triste, muy trágica. Verdi, en cambio, se despide con una burla, que cada uno puede interpretar a su manera.
"Madama Butterfly" es el drama lírico por excelencia, un drama del que, además, el público tiene formada una idea preconcebida. ¿En qué aspectos va a incidir para despojar la obra de los tópicos acumulados sobre ella?
Si nos atenemos a lo que está consignado en el libreto, el tenor llega a Japón y se compra una chica, una muchacha que sólo tiene catorce años. Así está escrito en la obra. Por lo tanto, la obra de Puccini entronca con aspectos muy presentes en el mundo actual: el turismo sexual, la pedofilia... Si el público viene sólo con la idea de escuchar un bonito drama romántico lleno de melodías, quien crea que puede acudir al teatro renunciando a pensar se equivoca de función.
Hace un par de años aseguraba que un festival de ópera, y en concreto el de Tenerife, no se podía limitar a "La Traviata", "Rigoletto" y "Butterfly". Sin embargo, el público en Tenerife ha agotado las entradas precisamente para esta última. ¿Cómo interpreta esa respuesta?
Me dice que el público tiene buenos y malos hábitos. No se puede vivir de tres títulos, no se pueden representar durante cincuenta años las mismas obras, porque eso significa la muerte del teatro. Por ese motivo hicimos el año pasado "Salomé". La de Strauss no es una ópera popular, no es una ópera con coro, y sin embargo logró un éxito rotundo. Ese es mi propósito: dar cada año un título muy popular y junto a él, otro igualmente conocido pero que no se haya representado en Tenerife.
¿Teme que la crisis obligue a reprogramar los títulos de siempre e impida representar otras óperas menos "favoritas" del público?
La crisis debe ayudar a que tengamos más fantasía y no menos fantasía. Si repito sólo los títulos más populares, significa que no tengo fantasía. Un festival necesita siempre de novedades: el año pasado fue "Salomé", este será "Falstaff" y el próximo "Don Carlos", una obra que hace que la gente se pelee por entrar al teatro. La estoy haciendo ahora en Bilbao y el próximo año vendrá a Tenerife (junto a "Tosca" de Puccini), coproducida por teatros y festivales de Bilbao, Oviedo, Tenerife, Sevilla, Niza, Parma y Palermo.
Malos tiempos para la lírica. ¿Coproducir es la mejor fórmula para afrontarlos?
En una época de falta de dinero es fundamental coproducir. Si se unen siete teatros para montar una producción a razón de 600.000 euros cada uno, se comparten gastos y el montaje puede representarse en diferentes escenarios. Cuantos más coproductores tenga la ópera, menos costosa será.
¿Por fin se va a montar la anunciada ópera de tema canario?
El festival (de ópera de Tenerife) ha sufrido un recorte en su presupuesto del 25 por ciento. Si siguen haciendo recortes, algo habrá que no podamos hacer. Pero nuestra intención es que el año que viene se represente esta ópera canaria (compuesta por David del Puerto) que llevará por título "Bacaguaré", la historia del rey benahoarita Tanausú, el mencey que, debido a una trampa, fue hecho prisionero y llevado en un barco, del que se tiró encadenado mientras pronunciaba la palabra "Bacaguaré", que significa "Quiero morir". Esta obra ya está pagada y su estreno mundial está previsto en 2011. Si no conseguirmos representarla por falta de dinero, la ofreceremos en versión concertante. Que quede claro, sin embargo, que la decisión final corresponde a la comisión organizadora del festival. Mi opinión es que debemos impulsar el trabajo de los artistas canarios porque es moralmente justo.
Precisamente el próximo año expira su contrato como director artístico del festival. ¿Tiene previsto continuar?
También esta es una decisión que compete a la comisión organizadora del festival. Si a sus miembros les interesa que yo siga, me interesará a mí; si no les interesa, a mí tampoco. Mi deseo es llegar a 2013. ¿Por qué? Es el año en que se conmemorarán los bicentenarios de Giuseppe Verdi y de Richard Wagner, motivo por el que quisiera montar una obra capital del primero, como "Macbeth" o "Aída", y otro hito del segundo, como "Tristán e Isolda"; es decir, juntar a dos grandes maestros en la misma temporada. Pero insisto en que no tengo la última palabra.
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