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El eco de la tragedia

La difusión de las llamadas del 112 reabre heridas y vuelve a poner en duda la idoneidad del operativo de rescate de los atrapados en febrero de 2007 en la galería silense de Piedra de los Cochinos.
5/sep/10 08:05
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RAÚL SÁNCHEZ, Los Silos

La tragedia de la galería silense de Piedra de los Cochinos, donde perdieron la vida seis jóvenes excursionistas en febrero de 2007, ha vuelto a la actualidad en forma de sonidos. La difusión por parte del diario El País de algunas de las llamadas realizadas al Centro Coordinador de Emergencias 112 en aquellas fatídicas horas ha puesto voces al operativo de rescate, criticado por la Fiscalía en el procedimiento penal ya archivado, y ha reabierto heridas. Es el eco de una tragedia que vuelve a sonar como si aún fuera 10 de febrero de 2007.

La primera llamada.- En la primera llamada, que se produjo a las 16:40 horas del 10 de febrero de 2007, el alertante, con algunas dificultades respiratorias, ya deja clara la magnitud del incidente: hay 27 personas atrapadas en una galería de agua de Los Silos y les falta oxígeno. Nombra la galería de Piedra de los Cochinos, pero no está seguro de su posición exacta y corrige para decir "galería de Cuevas Negras, en el barranco de Piedra de los Cochinos". En todo caso, insiste en que "hay 27 personas muy cansadas ahí dentro que no tienen oxígeno para salir".

Confusión inicial.- La operadora del 112 dedica los momentos iniciales a preguntar a los afectados si tienen agua y abrigo, dos circunstancias poco importantes cuando lo que falta es el oxígeno para respirar. El alertante continúa ofreciendo datos de gran interés: "Hemos avanzado unos dos kilómetros por lo menos por el interior de la galería". La información inicial que pasa la operadora confunde galería con cueva y omite un dato clave: la falta de oxígeno. Sólo dice que hay un grupo de 27 personas en el interior de una cueva, a dos kilómetros de la salida, que "están muy cansados y pueden tener problemas". La gravedad de la situación se diluye inicialmente en el primer filtro.

Desafortunada intervención.- La operadora del 112 pasa la llamada a los bomberos, cuyo interlocutor tiene una muy desafortunada intervención telefónica. El joven repite la información al bombero, pero sigue llamado erróneamente a la galería Cuevas Negras, aunque cita Piedra de los Cochinos como el lugar donde se encuentran. En todo caso deja clara la gravedad de su situación: "Hemos entrado en la galería para salir al otro lado, pero cuando llevábamos aproximadamente un kilómetro y medio avanzado la gente ha empezado a marearse por falta de oxígeno y no hemos conseguido avanzar".

El operador de bomberos les pregunta por qué no han dado la vuelta y el alertante responde que "sólo dos personas hemos conseguido salir. Hay gente muy, muy débil. Mareada, cayéndose y no pueden seguir". Pregunta si existen equipos de oxígeno en alguna galería cercana, pero el responsable de atender la emergencia le espeta: "Yo lo que veo es que ustedes han cometido una media temeridad. ¿Son de alguna empresa?".

"Estoy alucinando".- En esa llamada, el alertante reconoce unas de las claves del fatal error: "Nadie había hecho la ruta antes, nos la dijeron de palabra". El operador de bomberos continúa en tono de reproche y le llega a decir al alertante que le deja "alucinando con la temeridad que han cometido ustedes".

Posteriormente, el bombero le pide al alertante que le indique cómo llegar a la zona. El afectado no conoce bien el lugar, pero nombra Los Silos, Piedra de los Cochinos y la galería de Cuevas Negras. Pregunta al bombero si la posición del móvil le sirve para algo, pero éste le responde que eso "sólo es en las películas".

Cuando da otro dato básico -"Hasta un kilómetro se puede respirar bien"-, el operador se desmarca con una hipótesis que no se cumplió: "Yo espero que esto sea que ustedes han salido antes porque están en mejor forma física, y que los otros estén caminando hacia la salida más despacio", a lo que el alertante responde que "muchos están sin control, con calambres y cayéndose literalmente".

"Activaré algo".- En posteriores llamadas, el gestor de bomberos vuelve a fallar en las formas y comunica a un compañero que "unos tipos temerariamente se metieron en una galería sin conocerla ni nada". Insiste en su teoría de que podrán salir todos por su propio pie, aunque subraya que activará la alerta -"Casi con toda seguridad activaré algo, pero ahora te digo el qué"- y pide que se llame a la Policía de Los Silos.

En el resto de las llamadas difundidas hasta la fecha se escuchan los momentos de confusión inicial para tratar de localizar la ubicación de los excursionistas y las dudas sobre el lugar donde situar la base operativa y el punto de encuentro de los servicios de emergencia.

" ¿Están metidos en agua?".- Una persona que conoce bien la zona y que acompaña a la Policía de Los Silos hace una pregunta clave en otra llamada: "¿El lugar donde están metidos es una atarjea con agua?, si no van continuamente metidos en agua y no han tenido que descalzarse, se metieron en otro sitio y les va a pasar como a los últimos". En referencia al incidente de 2001 en el que tres excursionistas estuvieron a punto de perder la vida en otra galería silense. Además, en otras llamadas se pide que los bomberos voluntarios acudan a la zona equipados con linternas y equipos de respiración, y un trabajador del Consejo de Aguas se ofrece a asesorar sobre la galería.

Salen varios afectados.- Mientras hablaba con bomberos, el alertante ve salir a varias personas -una de ellas era Valeria Buenrostro-, que confirman que la situación dentro de la galería es crítica. Aún no pueden aclarar su posición exacta, aunque insisten en que están "en el barranco de los Cochinos. Seguro". Y que entraron y salieron por la misma boca.

Familias.- Magdalena Alemán Valls, madre de Ginés Ramírez Alemán, fallecido en la galería junto a su novia Estefanía Peña Febles, reconoce que su familia y las familias de otras de las víctimas lo están "pasando fatal porque escuchar las grabaciones de las llamadas al 112 es algo muy duro. Aunque al menos ha servido para reactivar las conciencias".

"Algunas de las cosas que se escuchan son lamentables. Yo estuve tres días sin poder levantarme de la cama después de escucharlas", reconoce Valls.

Esta madre afirma que "volvemos a batallar para recuperar la memoria y el honor de nuestros hijos y evitar que esto vuelva a pasar por desidia y negligencia. Parece que ellos han sido los culpables de su muerte, cuando la realidad es que se hubieran salvado si todo se hubiera hecho mejor". Valls opina que la información no se trasladó de forma adecuada a los rescatadores y que "la negligencia del Cecoes fue muy grave".

Supervivientes.- Valeria Buenrostro, unas de las supervivientes de la tragedia, celebra que las llamadas al 112 se hayan hecho públicas: "Aplaudo enérgicamente que esta información haya salido a la luz, pero me parece lamentable que haya sido ahora, casi tres años después. Eso es una vergüenza. Nosotros intentamos conseguir las grabaciones, como afectados, pero nos las negaron y ahora entendemos el porqué".

"Duele escuchar la total des coordinación que hubo en las llamadas. Hicimos una llamada seria de auxilio y se nos trató de locos -lamenta Buenrostro-. Me sorprende la poca profesionalidad que hay en el sector de atención a las emergencias en la Isla".

A su juicio, "es importante que esto salga a la luz, porque aquí no se trata de echarle la culpa a los rescatadores, a los bomberos y a todos los que estaban ahí dando su vida intentando sacar a mis compañeros. No es eso. Se trata de demostrar que la falta de coordinación en un lugar que se supone que es del primer mundo ocasionó que varias vidas se perdieran".

Buenrostro da una clave fundamental: "Sobra decir que el rescate se habría evitado si la ley se hubiese respetado y tanto los dueños de la galería como la administración pública hubieran cumplido sus obligaciones. Nada habría ocurrido con una simple señal de peligro en la galería".

Malestar en los bomberos.- El Consorcio de Bomberos de Tenerife, dependiente del Cabildo, no ha querido pronunciarse oficialmente sobre la difusión de las grabaciones del 112 y las críticas al operativo. Sin embargo, fuentes de los bomberos participantes en el rescate reconocen su malestar por unas críticas que consideran "injustas e irreales".

Bomberos que vivieron el rescate han expresado a EL DÍA su frustración porque se les muestre "como responsables de las muertes de estos seis chicos, cuando la realidad es que nosotros salvamos la vida a otras once personas que, de no ser por nuestra intervención, hubieran fallecido allí".

Estas mismas fuentes de los bomberos defienden el funcionamiento del rescate y niegan que faltaran medios básicos: "Aunque hubiéramos tenido todos los medios del mundo, las autopsias dicen que los seis chicos hubieran fallecido. La galería está en una zona de difícil acceso y no se puede llegar fácilmente". Estos bomberos comprenden el dolor de las familias, pero subrayan que tienen la conciencia tranquila por su trabajo y lamentan que "se sigan repitiendo muchas inexactitudes y mentiras sobre el rescate".

Sobre las llamadas.- Estas mismas fuentes de los bomberos reconocen que en las llamadas al 112 "sobran los juicios de valor que hizo un compañero en los momentos iniciales, quien ya se ha dado cuenta de su error. Pero lo que no se dice es que activó bien el dispositivo. Hizo su trabajo. Su fallo en las formas no afectó a la atención de la emergencia".

Vía penal.- Magdalena Alemán espera que la Fiscalía reabra de oficio la vía penal tras hacerse públicas las grabaciones que, a su juicio, "demuestran que el rescate fue un desastre". Cree que "se puso en peligro la vida de los bomberos, pero no por culpa de los chicos de la excursión, sino por la negligencia y la desidia de los responsables de organizar el operativo".

Alemán indica que las familias no van "en contra de los trabajadores del 112, sino contra los responsables de que ese servicio funcione de forma correcta, como por ejemplo el director del Cecoes o el responsable del Consorcio de Bomberos en aquel momento".

Juristas consultados por EL DÍA consideran inviable que se reabra la causa penal, "puesto que los hechos que se han dado a conocer públicamente no son nuevos para la Justicia, que ya ha determinado que no hay razones para imputar delitos por el rescate".

Proceso judicial.- Tras el archivo de la vía penal y de los recursos contra esta decisión, las familias de los fallecidos, que están divididas en tres grupos con abogados diferentes, interpusieron las correspondientes reclamaciones de responsabilidad patrimonial.

El abogado de las familias de Ginés Ramírez Alemán, Estefanía Peña Febles y Javier de Souza Sánchez interpuso hace casi seis meses esta reclamación ante el Consejo Insular de Aguas y la Consejería de Industria del Gobierno de Canarias, organismos que no han dado respuesta a su escrito. Además, también ha señalado la responsabilidad de los propietarios de la galería, del colectivo ecologista Atan y de los supuestos guías de la excursión.

En breve plazo, al menos estas tres familias estarán en disposición de abrir la vía civil para exigir responsabilidades por la tragedia.

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