D. BARBUZANO, La Laguna
La Asociación en Defensa de La Laguna, que preside Julio Torres, con el apoyo del Ateneo de La Laguna, el Orfeón "La Paz", la Asociación de Empresarios de San Juan, la asociación de vecinos del Casco Histórico, el Casino de La Laguna y la asociación de vecinos del Camino Tornero, ha pedido al alcalde de La Laguna, Fernando Clavijo, y al concejal del área, Jonathan Domínguez, que se recuperen los fuegos de la torre de la iglesia de La Concepción en la noche del día principal de las fiestas del Cristo de La Laguna, 14 de septiembre, con motivo de cumplirse dicho día 100 años de la quema de fuegos en dicho lugar emblemático de la ciudad.
Julio Torres, en calidad de investigador, argumenta en el escrito de la solicitud que "los fuegos de la torre constituyen un elemento histórico y cultural de la Ciudad de San Cristóbal de La Laguna, por lo que, como tal, forman parte del patrimonio intangible de dicha ciudad, Bien Cultural y Patrimonio de la Humanidad".
El presidente de la Asociación en Defensa de La Laguna se remonta a los fuegos artificiales de 1858, para luego hacer un recorrido histórico de dichos elementos festivos. Habla de la noche del 14 de septiembre de 1887, en que se quemaron preciosos fuegos de artificio, elaborados por Marcos Toste del Castillo. Añade que cinco años más tarde se programa para después de la entrada, la velada de costumbre, pero alternando las melodías de las músicas y los bailes populares con fuegos artificiales, esta vez de acreditados pirotécnicos de la Península y del extranjero. Se anuncia además una novedad en el país: los cohetes de silbato y de corona.
Julio Torres aporta el dato importante de los donativos, como uno en 1910 de 30 pesetas entregadas por Luis Marrero para el mayor esplendor de los fuegos de la torre de la iglesia de la Villa de Arriba.
La Asociación en Defensa de la Laguna y los colectivos que le prestan su apoyo solicitan que se recorte en lo posible los fuegos llamados de La Víspera, para así mantener los fuegos del Risco.
También propone mantener el presupuesto de 2010, con el recorte del pasado año con respecto al 2008.
Con respecto a la propuesta para recuperar los fuegos de la Torre o fuegos de la Concepción, Julio Torres destaca que "consideramos que la única manera de que los laguneros y laguneras logren apreciar en su justa medida el inigualable patrimonio cultural intangible que tienen en torno a los fuegos de la Torre, que datan de 1910 -como promesa de la Villa de Arriba al "Señor de La Laguna"-, es que se vuelvan a quemar; dándose la circunstancia de que, además, este año, se cumple su I Centenario".
La exhibición, según consta en la petición cursada al alcalde, debe componerse de fuegos antiguos y artesanos. "Debemos apostar -prosigue- por el arte de la pirotecnia, pero a la vieja usanza, con un espectáculo íntegramente de fuego terrestre. Actualmente, todos estamos acostumbrados a asociar el conjunto fuegos artificiales a un espectáculo aéreo (con carcasas), pero debemos recordar que el arte pirotécnico ha sufrido una evolución a lo largo de toda su historia y que esa modalidad de fuego aéreo es su versión más actual".
A modo de recordatorio, Julio Torres señala que en las fiestas del Cristo, entre los siglos XVII y principios del XX, el fuego era completamente terrestre, aunque surgieron algunas variantes. "Se trataba -precisa- de estructuras de madera sobre las que se disponían los diferentes chorros y surtidores de chispas. Se creaban efectos y figuras fruto de la imaginación de los artesanos, como soles, abanicos o estrellas. Posteriormente surgiría algo más complejo: las ruedas de fuego, también denominadas máquinas de fuego de origen italiano, en las que a una estructura circular se fijaban los chisperos, y que al girar tomaban un volumen considerable, formando parte del espectáculo de fuego circular que terminaba quemándose sin desprenderse del palo o pluma".
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