MADRID está luchando contra el pueblo canario, cada día con más fuerzas, para romper la fortaleza psicológica de la juventud y de los patriotas que están por la soberanía y dejarlos sin defensas. Para ello, la España colonial potencia a la prensa, radio y TV que controla, así como en el ámbito de la educación y en el ámbito laboral a través de grupos de estudio pagados con fondos estatales, profesores e intelectuales españoles y extranjeros que actúan con intelectuales canarios agodados, de esos que todos los días leen sólo los periódicos publicados en Madrid o la prensa española publicada en las Islas, para que así los canarios nos vayamos acostumbrando a renunciar a nuestras propias ideas soberanistas e independentistas, en beneficio del grupo intelectual de españoles y canarios de servicio y otros ejemplares de autonomistas que por aquí pululan.
A la larga, cada vez son menos los órganos de difusión en Canarias que defienden el pensamiento individualista canario, que en estos momentos sólo puede estar por la defensa de nuestra soberanía y por recuperar nuestros justos y legítimos derechos nacionales. Incluso televisiones canarias y radios, salvo excepciones, han caído en la trampa. Estudios realizados por los servicios especiales secretos de información españoles demuestran que se ha conseguido bajar en las Islas el coeficiente intelectual de la población, gracias sobre todo al control y reducción de la calidad de la enseñanza, planeada y teledirigida desde Madrid desde hace unos cuarenta años, aunque de vez en cuando algunos políticos canarios de servicio autonomista se sacan de la manga que la enseñanza es cada día mejor en nuestras islas y el coeficiente intelectual ha subido incluso con respecto a Europa.
Madrid, es decir, la monarquía colonial y los respectivos gobiernos metropolitanos y partidos políticos españoles -que conste que nosotros no tenemos nada contra el pueblo español-, sabe perfectamente que cuanto menor sea el coeficiente intelectual de los canarios, menor es su capacidad de resistencia al sistema colonial que sufrimos desde hace seis siglos. Para conseguirlo, no sólo han manipulado los colegios y universidades o empresas de la enseñanza, sino que también ahora quieren controlar todos los órganos de la TV, con programas de folclore controlados y los famosos programas basura o grandes programas de fútbol español a todas horas y otros programas basura tendentes a adormecer a la población y a alejarla de problemas que le afectan, como el paro, la miseria, la falta de un porvenir libre y, sobre todo, la explotación colonial.
Hace años se llamó de Madrid a los dirigentes del grupo autonomista Coalición Canaria (CC) y les dijeron que en Tenerife había un periódico independiente, EL DÍA, que estaba impidiendo esta labor de embrutecimiento y aborregamiento de la población canaria y que había que hacer algo. Los dirigentes de CC se quitaron el sombrero y diciendo sí, mi amo, sí, bwana, montaron la escandalosa reunión del llamado Parlamento canario, para, olvidando el más elemental derecho democrático, que es el derecho a la información y a la libertad de prensa, condenar por unanimidad de los allí congregados la línea editorial del citado periódico independiente y a su director, todo ello orquestado en dicho Parlamento por una canaria de servicio, María del Mar Julios, que ya ha pasado a la historia de los esperpentos dialécticos.
A CC y asociados les molesta en estos momentos los preparativos de unas próximas elecciones y que les saquemos los trapos sucios a la calle, pero lo que no les gusta es que los militantes del partido independentista, Congreso Nacional de Canarias (CNC), y los independentistas en general hablemos de los crímenes de los conquistadores y del tráfico de esclavos y el hambre que pasó el pueblo a lo largo de los siglos; pero la experiencia histórica realista no significa para los patriotas quedarse en el presente y no mirar hacia atrás. Al contrario, nosotros debemos mirar al pasado y volver al presente que nos ha tocado vivir con un conocimiento y una experiencia que antes no teníamos y con unas perspectivas modernas, ya que estamos construyendo una nueva nación que pronto nacerá. Por eso, los popes del autonomismo están nerviosos y los están sacando del baúl de los trastos viejos con declaraciones que no corresponden a la realidad actual. Vean las declaraciones del domingo 8 de agosto, en cierta prensa local, del señor del carnet número uno de las AIC, hablando de que el independentismo en Canarias es un error y que no tiene apoyo alguno; salvo cuando era alcalde de Santa Cruz de Tenerife y cada vez que sacaba el pendón de la conquista los independentistas le chafábamos la ridícula fiesta y cada año mandaba que los metieran en comisaría; hasta que llegó de alcalde Miguel Zerolo, mucho más realista y pragmático que él, y de un plumazo se acabó el pendón. Por cierto, este antiguo político nos viene a decir ahora que los caboverdianos reconocen que los habitantes de Madeira hicieron bien continuando con Portugal en vez de declarar la independencia. Esto no es serio, porque el número uno de los AIC ignora la lucha del PAIGC y Amílcar Cabral para arrancar la independencia de Guinea Bissau y Cabo Verde de manos de los colonialistas portugueses, que fueron los responsables de su asesinato como el de miles de patriotas africanos de las colonias portuguesas. Y decir que los habitantes de Madeira hicieron bien en no independizarse como las islas de Cabo Verde, pues la Madeira no es una isla africana y sus habitantes son portugueses y nunca plantearon su independencia ante la OUA, lo que demuestra una ignorancia supina. Se cree este autonomista, fundador de las AIC y CC, que los canarios que estamos en la lucha por nuestros justos y legítimos derecho nacionales somos tontos o no conocemos la política africana y mundial.
La colonia africana de Canarias para la monarquía española, en sus primeros siglos de explotación, fue una colonia para vender a nuestros antepasados como esclavos y colonia de explotación agrícola, como la caña de azúcar, el vino y, posteriormente, la cochinilla y otros tintes, con lo que ayudó a la acumulación del capital monárquico español y su rentabilidad. En la actualidad, Canarias se ha convertido en un mercado especial, pues los capitalistas españoles y el propio Gobierno han desarrollado el sector servicios, es decir, el turismo, a través de los lobbys del turismo internacional y de los grupos caciquiles canarios, y como consecuencia, la población colonial y los nuevos residentes extranjeros y turistas se han convertido en una nueva clientela que compra todos los días, por lo que se debe aprovechar como fuente de dinero. Madrid, pues, ha desarrollado una nueva política colonial: acabar con los sectores primarios y secundarios de la colonia para desarrollar el sector terciario de los servicios y así poder controlar mejor a la colonia.
Se puede decir que lo han conseguido: liquidación de la agricultura tradicional y empobrecimiento de los agricultores para que se importe todo del extranjero; liquidación paulatina del sector ganadero en todas las Islas y sus productos; liquidación del sector pesquero y conservero, con el consiguiente empobrecimiento y aburrimiento de los pescadores, y liquidación de las pequeñas industrias canarias de transformación o nacionales debido a la competencia de los productos europeos o de otros países, salvo la del cemento, que controla el conocido político de Tenerife, defensor de la España colonial. Todo ello contando con la complicidad de muchos políticos canarios de servicio sí, bwana, que sirven descaradamente a la metrópoli aquí y en Madrid o indirectamente todos los días a través de la TV y radio autonómica. ¡Ya está bien de engaños!
Incluso los cabildos canarios colaboran cada día más en esta maniobra y favorecen la importación de productos agroalimentarios (vinos, quesos, carnes y, especialmente, papas), ya que esas importaciones favorecen las cajas de los cabildos, y el agricultor canario o productor de cualquier clase, que se jorobe o emigre. Claro, que después los representantes de los cabildos, acompañados de su bandera española, asisten a todas las fiestas folclóricas de los pueblos y reparten diplomas para consolar al pueblo, porque los cabildos siempre fueron, salvo rarísimas excepciones, plataformas logísticas para alcanzar las alcaldías, entrar en el Parlamento canario o postularse para la política colonial en Madrid o en las direcciones de los partidos españoles o autonomistas al servicio de Madrid. Es por ello que esta institución colonial desaparecerá con la independencia, ya que cada isla será gobernada por su propio Gobierno y Parlamento, como está previsto en nuestro anteproyecto de Constitución Republicana, ya publicado en este periódico independiente (septiembre 2007-marzo 2008), donde participen los partidos nacionales canarios y donde se establecerán las listas abiertas en el sistema electoral moderno que vamos a establecer y donde puedan participar todas las ciudadanas y ciudadanos canarios.
En la actualidad, los autonomistas están muy nerviosos porque saben que se acercan unas elecciones y que el pueblo patriota en general no les va a votar como antes, porque les hemos abierto los ojos. Por ello, discuten con Madrid diciendo: "Tenemos que tener cuidado con los independentistas y soberanistas, ya que pronto pueden salir por las calles gritando independencia"; Madrid les pregunta: "¿Y qué hacer?". Ellos dicen: "Dennos más poder, dennos más dinero, dennos más competencias, que nosotros nos encargamos". Pero ante el pueblo que hasta ahora los había votado, sin conocerlos bien, mantienen una actitud mal llamada nacionalista: aquello de decir una cosa, pero no pensarla seriamente ni llevarla a la práctica. Los autonomistas nunca han pensado gobernar solos ni controlar el Parlamento, sino que se ven obligados a pastelear con el partido español que les conviene, porque saben que nunca ganarán con el sistema electoral colonial, ya que conocen que en Canarias hay 500.000 españoles metidos en la administración, servicios, negocios y enchufes, que nunca le darán el voto a una organización canaria, por más derechona que sea y por más que conozcan su actitud obediente y de asimilación al mundo colonial español y europeo e, incluso, se denominen atlánticos antes que africanos.
Ante esas elecciones en preparación, el pueblo canario sabe ya que sólo se van a ventilar puestos, enchufes y prebendas o a engañarlos con una nueva política de turismo para favorecer a los capitostes del turismo extranjero, que son los que poseen los grandes hoteles y las cadenas turísticas, pues al pueblo trabajador sólo le dan las migajas y el reparto de la propaganda de estos negocios para taparle la boca, mientras ellos sacan el dinero que reciben de Europa para invertirlo en los hoteles del Caribe. Como conocemos bien sus nombres y no van a dar soluciones nacionales en favor de la descolonización, una actitud de abstención es lo más correcto que se puede hacer, y mantener ese nivel de abstención de más del 50% de la población canaria de esta colonia africana si antes no arrancamos la independencia, obligada España por el mandato de las Naciones Unidas en esta década final 2000/2010 de la descolonización internacional y por la lucha pacífica en las calles de los patriotas.
* Presidente del CNC, brazo político del Movimiento de Liberación Africano, el MPAIAC
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