J.A. MEDINA, Candelaria Se repitieron las escenas de cada agosto: por los montes, caminos y carreteras; en coches, guaguas, motos y hasta en bicicletas las calles principales de la Villa Mariana se poblaron durante todo el día de ayer de peregrinos y visitantes llegados para venerar a la Patrona General de Canarias, la Virgen de Candelaria
ÁLVARO MORALES, Tenerife Han servido de vivienda a guanches y canarios posteriores; han acogido agricultura, ganadería (cabras, ovejas?), arte en piedra, variada flora y fauna, y verdaderas perlas acuíferas, lo que ha hecho proliferar las instalaciones hidráulicas, como galerías, tuberías, depósitos? También han sido escenarios de catástrofes por imprevisión y egoísmo humano, al no ser limpiados, taponados con todo tipo de basura o servir de base para un alocado urbanismo, pero, al mismo tiempo, han enriquecido los mitos, leyendas (las escapadas y huidas en tiempos difíciles y de persecución?) y el consciente colectivo de una geografía social y natural, la isleña, muy compleja
Á.M., Tenerife En algunos casos, como en el barranco del Infierno, se ha prohibido expresamente los baños en la catarata y en el riachuelo. En otros, principalmente en verano, no se recomienda el baño porque el agua está más empozada y proliferan los mosquitos y demás. Sin embargo, uno de los principales reclamos de los barrancos tinerfeños para muchos de sus asiduos y para sus visitantes son los charcos y caídas de agua que presentan algunos cauces que, aunque tengan otros atractivos incluso mucho más importantes, suponen un alivio visual y también físico en plena aventura