Madrid, OTR/PRESS
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha defendido las "reformas decisivas" que ha emprendido en este semestre de "serias dificultades" y ha dejado claro que no tiene "pendiente" ninguna crisis de Gobierno. El líder del Ejecutivo ha asegurado que no contempla más "camino" que aprobar los Presupuestos Generales del Estado para 2011, sin querer siquiera entrar en la hipótesis de si un fracaso en esta tarea obligaría a adelantar las elecciones generales. Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, ha afirmado que el 2010 ha sido un año marcado por el desempleo y los recortes sociales, aunque ha añadido que "esto tiene solución" y que "las cosas se pueden hacer de otra manera".
En rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa, Zapatero ha hecho balance "de seis meses difíciles y de una intensa acción de Gobierno" y se ha mostrado convencido de que todas sus medidas --el recorte de gastos para reducir el déficit, la reforma laboral, la de las cajas y la futura reforma de las pensiones-- "darán resultado".
No obstante, aunque ha sugerido que en el segundo trimestre del año la economía española arrojará crecimiento, y más intenso que el 0,1 por ciento del primero, ha frenado el optimismo y ha optado por pedir "cautela" ante una "crisis que es "profunda y compleja". De hecho, ha recordado que en mayo se produjo un "rebrote inesperado" de la crisis por las dudas sobre la solvencia de la deuda soberana de varios países europeos, entre ellos España.
Zapatero ha reconocido que esa situación, con la atención internacional centrada en la solvencia de España, fue un "elemento de preocupación", pero que siempre entendió que esa "sensación no se correspondía con la realidad" y que las decisiones tomadas --tanto las reformas como la publicación de los tests de resistencia de las entidades financieras-- "han ido poco a poco poniendo las cosas en su sitio" y "haciendo que la solvencia y la credibilidad de la economía española sean hoy mejores que a principios de año".
GARANTIZA QUE CUMPLIRÁ LAS REFORMAS
Y si persisten dudas sobre esa solvencia, ha afirmado que su receta es "cumplir, cumplir y cumplir", consciente de que durante un tiempo "en el que se va a escrutar el cumplimiento eficaz de las reformas". En ese paquete ha incluido la reforma de las pensiones que, ha recalcado, hay que hacerla "hoy" para que sea razonable y "asumible".
En su opinión, la economía española está en un "momento crucial" para modernizarse y el suyo es "seguramente el esfuerzo más ambicioso de reformas". En esa línea, ha querido recalcar que "reformas modernizadoras y políticas sociales son inseparables" y ha negado que con todas sus reformas el PSOE se haya desplazado ideológicamente porque, según ha dicho, para hacer política social hace falta primero que la economía crezca y luego "voluntad política" para distribuir la riqueza.
El jefe del Ejecutivo ha dedicado buena parte a explicar y defender la reforma laboral que aprobó el jueves el Congreso y ha insistido en que es "equilibrada", "de calado" y que su "finalidad fundamental es evitar los despidos" dando flexibilidad a las empresas. "Reitero esta afirmación, la reitero, la mantengo y la defenderé donde haga falta", ha manifestado. Ha anunciado además una reforma de las políticas activas de empleo para el otoño.
NO HABRÁ CAMBIO DE GOBIERNO
Pese a lo complicado del escenario parlamentario, Zapatero ha insistido en su disposición al diálogo y ha dejado claro que no contempla más "camino" que sacar adelante las cuentas públicas para 2011 y que no tiene "pendiente" ningún cambio de Gobierno. A los ministros, ha dicho, lo que les ha pedido es "eficacia en las reformas". Tampoco ha desvelado si volverá a ser candidato a la presidencia del Gobierno, ni cuando lo desvelará ni de qué dependerá la decisión que tome.
Zapatero ha dado las gracias a los grupos políticos que han facilitado la aprobación de la reforma --CiU y PNV, con su abstención en la votación del jueves-- aunque ha evitado caer en el "titular llamativo, espectacular" de decir que hayan hecho más por España que el PP --"no voy a caer en esa tentación, aunque la tenga", ha dicho--.
"LAMENTABLE" QUE EL PP NO PRESENTE ALTERNATIVA
Al PP le ha reprochado que no haya presentado "una mínima alternativa" para generar "debate público" algo que, a su juicio, ha sido "bastante lamentable". En cambio, a quienes han apoyado esta y otras reformas --CiU permitió al Ejecutivo 'salvar' el decreto de recortes-- le ha dicho que "se reconocerá esa tarea de apoyo a las reformas difíciles" porque "votar con el Gobierno algo fácil tiene un mérito limitado".
De cara al próximo periodo de sesiones, ha subrayado que el Gobierno trabajará por aprobar los PGE aunque "sin hacer una narrativa pública" y convencido de que "existen condiciones para una actitud responsable de los grupos".
Sobre la posibilidad de un acuerdo más amplio de estabilidad parlamentaria, ha reiterado su "buena disposición" al diálogo con el PNV en una "tarea del día a día, que afecta a muchos ámbitos" pero ha incidido en dejar claro que el Gobierno negocia sobre "reformas, presupuestos y contenidos" y "si hay otros ámbitos serán de responsabilidad del Partido Socialista pero no del Gobierno".
EL PP DENUNCIA EL DESEMPLEO Y LOS RECORTES
Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, ha afirmado que el 2010 ha sido un año marcado por el desempleo, los recortes sociales, la "falta de rigor" o de "sentido común", al tiempo que ha añadido que "esto tiene solución" y que "las cosas se pueden hacer de otra manera".
Durante su intervención en la reunión extraordinaria del Comité Ejecutivo Regional del PP en Castilla-La Mancha, en la que ha hecho un balance de la política del Gobierno central, Rajoy ha manifestado que desde que llegó Zapatero al Gobierno el desempleo en España ha crecido hasta alcanzar una tasa del 20 por ciento.
Según Rajoy, a día de hoy los españoles también son más pobres que ayer porque hay más personas en paro, se han subido los impuestos, se han congelado las pensiones, a muchos funcionarios se les ha bajado el sueldo en un cinco por ciento, muchas pymes y autónomos no pueden conseguir crédito y "porque nuestros ahorros valen menos de lo que valían ayer".
Igualmente, ha dicho que se ha producido "el mayor recorte social" de la democracia "sin contar con nadie y sin informar", ya que Zapatero ha congelado las pensiones vulnerando una Ley de 1997 y que recogía el Pacto de Toledo. "Un asunto de enorme gravedad", ha agregado.
El líder de los 'populares' ha tenido también palabras para los funcionarios públicos, así como para el 'Cheque-bebé' y la devolución de 400 euros del IRPF, que según ha asegurado, Zapatero "liquidó" porque "le venían bien en elecciones y luego los quitó".
En cuanto a recorte sociales, ha hecho referencia también a la reducción de las ayudas por hijo a cargo de 500 a 291 euros, que a su juicio "revela una falta de sensibilidad verdaderamente notable", a lo que se ha unido, "de propina", los recortes en infraestructuras.
Ante ello, ha dicho que Zapatero "ha hecho la política económica que ha querido" y que el PP tiene un programa y ha presentado sus propuestas en diferentes materias. "Si no le gustan al Gobierno, está en su derecho, pero el PP también está dispuesto a defenderlas y decir que la política económica que ha habido en España es un error y que así no se puede seguir", ha apuntado.
Según el presidente del PP, su partido seguirá enseñando a los españoles sus alternativas y ha asegurado que si el Gobierno presenta "cosas razonables" los 'populares' las apoyarán como se ha hecho en algunas ocasiones. "Aquí hay una alternativa abierta a todos", ha manifestado Rajoy, quien ha remarcado que tiene como objetivo la creación de empleo.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD