Madrid/toledo, OTR/PRESS
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció este viernes "cambios profundos y reformas significativas" en las políticas activas de empleo en otoño, una vez que se apruebe definitivamente la reforma laboral que se tramita en el Parlamento. Además, el jefe del Ejecutivo defendió que la reforma laboral busca evitar despidos y confirmó que prorrogará las ayudas de 426 euros a partir del 16 de agosto. No obstante, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, calificó de "nuevo error" la reforma y consideró que se trata de un paso "dramático" ya que a su parecer no va a crear "ni un empleo".
Así, Zapatero, durante su comparecencia para hacer balance de su gestión en la primera mitad del año, resaltó la necesidad de aumentar la gestión de las demandas y ofertas de empleo desde los Servicios Públicos de Empleo Estatal, que actualmente "está lejos" de lo que requiere el país y son la "gran asignatura pendiente" para salir de la crisis.
El presidente defendió que esta reforma de las políticas activas de empleo es un "campo distinto" de la del mercado de trabajo y necesita también "un importante acuerdo social", además de un "cambio en la gestión" de las dotaciones y la organización de las políticas por parte de "todas las administraciones".
"Los poderes públicos no pueden resignarse a tener un porcentaje mínimo de inmediación laboral de los trabajadores", incidió Zapatero, quien explicó que el objetivo es que los Servicios Públicos de Empleo ofrezcan una atención "personalizada" a cada parado en su búsqueda de empleo. "Esto va a obligar a cambiar muchas cosas", incidió.
El jefe del Ejecutivo señaló al respecto que el desempleo es la "gran preocupación del Gobierno y el gran reto", y por este motivo adelantó que la ampliación de la ayuda de 426 euros a los desempleados sin ingresos se aprobará en el Consejo de Ministros del 20 de agosto, tal y como reclamó el Congreso en el último Debate sobre el estado de la Nación, aunque la medida entrará en vigor el 16 de agosto.
PIDE PRUDENCIA A LOS SINDICATOS
El jefe del Ejecutivo expresó su "gran respeto" a los sindicatos pese a la "discrepancia fuerte" que mantiene con CCOO y UGT por la reforma laboral, ante la que les pidió que sean "prudentes" en sus valoraciones a la espera de conocer si la nueva ley consigue sus objetivos, y afirmó que seguirá contando con ellos para negociar la reforma de las políticas activas.
"La reforma laboral que estamos aprobando tiene como finalidad fundamental evitar despidos algo que reitero, mantengo y defenderé donde haga falta", insistió el presidente, quien señaló que el texto "da flexibilidad a las empresas donde no la había" para que ante "circunstancias económicas adversas" tengan alternativas antes de llegar al despido, como la reducción de jornada o el "desenganche salarial" de los convenios.
En este sentido, aseguró que el modelo laboral actual "no es defendible", ya que se ha confirmado que cuando hay una crisis económica, "el sistema laboral español no sabe reaccionar para adaptarse". "Por eso hemos hecho esta reforma", explicó, y señaló que se trata de una ley "equilibrada y de calado".
CAUSAS "EQUILIBRADAS" PARA EL DESPIDO OBJETIVO
Asimismo, defendió la nueva concreción sobre las causas del despido objetivo pactada por PSOE y PNV a través de una enmienda cuyo texto leyó íntegramente. "Me da la impresión que no se ha leído con el suficiente detenimiento", incidió Zapatero, quien remarcó que la empresa tendrá que demostrar ante el juez que la caída de ingresos o pérdidas de ingresos ponen en riesgo su viabilidad y el mantenimiento del empleo. "Me parece que es bastante equilibrado", incidió Zapatero, quien apuntó que los "empresarios desaprensivos" no podrán acogerse a esta modalidad porque hay una tutela judicial.
Zapatero agradeció la "responsabilidad" de los grupos políticos que han negociado con el PSOE esta y otras modificaciones a la reforma, principalmente CiU y PNV, así como aquellas que han permitido prosperar otras reformas, como las medidas de ajuste del déficit público, al afirmar que "han hecho un buen servicio al país", aunque admitió que le gustaría contar con un apoyo más explícito.
"Comprendo que no es fácil dar el sí a medidas impopulares", incidió Zapatero, que señaló que el próximo "compromiso fundamental" que asumirá el Gobierno es la reforma de las pensiones. "Para que los trabajadores tengan una pensión digna tienen que asumir que hay que hacer una reforma, hoy para mañana", remarcó, asegurando que si se aborda ya "será razonable, progresiva y asumible".
RAJOY NO SE ATREVE A DAR ALTERNATIVAS
Asimismo, aprovechó para arremeter contra el PP por su rechazo a la reforma laboral, un texto que, según recordó, toca "temas fundamentales", incluida la reforma de la negociación colectiva si patronal y sindicatos no llegan a un acuerdo en seis meses, y calificó de "lamentable" su "falta de alternativas".
"No han presentado una mínima alternativa", señaló Zapatero, e incidió en que el líder del PP, Mariano Rajoy "o no tiene una idea clara" de lo que quiere en reforma laboral o no se atreve a decirla", frente al PSOE, que, según defendió, históricamente, ha sido el partido que "más ha apostado por las reformas y mas ha hecho por el Estado del Bienestar y la cohesión social".
LA REFORMA, "UN NUEVO ERROR"
Por su parte, el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, calificó de "un nuevo error" del Gobierno socialista la reforma laboral, ya que según resaltó, no va a crear empleos en España. "Es un error, no va a crear más que problemas, no tiene el apoyo de nadie y lo más dramático es que no va a crear ni un puesto de trabajo", declaró.
El popular hizo hincapié en el hecho de que el Ejecutivo haya sacado la reforma "sólo" con el apoyo de los socialistas, teniendo "en contra" a los sindicatos y a los empresarios. Rajoy también destacó que dicha reforma "sólo se centra en una cosa: el despido", sin entrar a regular otros aspectos importantes del mercado de trabajo que "podrían servir" para crear nuevos puestos.
MIEDO A LA HUELGA GENERAL
Además, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, afirmó que el Gobierno ha acelerado la aprobación de la reforma laboral porque tiene "temor" a la huelga general del 29 de septiembre, y dijo además que el Ejecutivo ha querido aprovecharse del periodo estival para tratar de que el abaratamiento del despido incluido en esta ley pase desapercibido a la sociedad, objetivo éste que, a su juicio, no ha conseguido.
"Ni siquiera el debate sobre la prohibición de los toros en Cataluña ha podido evitar que toda la población española sepa que el Gobierno ha tomado una determinación que ha empeorado la reforma y que facilita y abarata el despido", subrayó el dirigente de UGT, que añadió que esta reforma "pasará a los anales de la historia" como la que más abarató el coste del despido.
"INSUFICIENTE" Y "AMBIGUA"
Mientras tanto, las patronales CEOE y Cepyme advirtieron de que la reforma laboral votada ayer en el Congreso no responde, "a pesar de los esfuerzos realizados", a las necesidades del mercado de trabajo en España, por lo que instaron a que el texto sea mejorado "de manera mucho más decidida".
Entrando en el contenido y en las enmiendas introducidas en el Congreso, CEOE y Cepyme denunciaron que las causas económicas para el despido procedente "continúan siendo imprecisas, ambiguas y, por lo tanto, de difícil interpretación".
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