EL SECTOR de la construcción en Canarias está pasando una de las peores crisis de su historia, al combinarse una serie de circunstancias adversas de todos conocidas. Desde la Federación Provincial de Entidades de la Construcción de Santa Cruz de Tenerife, Fepeco, hemos propuesto diversas medidas que, a nuestro juicio, ayudarían a evitar la destrucción de más empresas y puestos de trabajo en el sector. Pero son nuestros gobernantes los que deben poner en marcha las políticas y actuaciones que permitan salir de la crisis. El problema es que da la sensación de que muchos gobernantes no tienen las ideas claras, y así es muy difícil que se puedan adoptar y mantener medidas eficaces contra la negativa situación económica canaria.
Una de las propuestas históricas de Fepeco siempre ha sido que se adjudique a las empresas locales el mayor número posible de los proyectos de obras públicas que se hacen en Canarias, por supuesto siempre dentro de la legalidad vigente. Llevamos décadas trabajando en las obras públicas realizadas en Canarias como empresas subcontratistas para empresas foráneas. Pero desde hace años las constructoras locales están perfectamente capacitadas para ejecutar la mayoría de los proyectos. Otra cosa es que se les dé la oportunidad.
Hace unas fechas, el consejero de Obras Públicas del Gobierno de Canarias manifestó públicamente que descartaba dar un trato de favor a las constructoras locales. Desde Fepeco no pedimos tratos de favor, sino el mismo trato que reciben las empresas locales de Galicia, Cataluña, La Rioja, País Vasco, Valencia o Andalucía, por poner unos pocos ejemplos donde gobiernan distintos partidos políticos y donde también se supone que deben cumplir con la misma legislación que se aplica en Canarias. Hemos constatado que en esas Comunidades, no sabemos cómo, una buena parte de las obras públicas se adjudican a empresas locales. Sería conveniente que el consejero canario llamase a sus homólogos de esas Comunidades para que le informen de cómo lo están haciendo, y así quizá las cosas fueran diferentes en nuestra tierra.
Favorecer uniones temporales de empresas es positivo, pero no podemos quedarnos sólo en eso, ni podemos sentirnos satisfechos con una participación del 40 por ciento. También es importante que la participación en UTE sea en igualdad de condiciones entre las empresas foráneas y locales.
Y también una buena forma de favorecer la participación de las empresas locales en las obras públicas sería ajustar las exigencias de clasificación a lo estrictamente necesario. Es lamentable comprobar cómo en numerosas licitaciones se exigen unas clasificaciones excesivas e injustificables, que dejan fuera de juego a muchas pequeñas y medianas empresas locales del sector. Es una estrategia que parece favorecer a las grandes empresas, porque obtener una clasificación no es fácil ni barato. Pero en Fepeco nuestro objetivo principal es la defensa de los intereses de las pequeñas y medianas empresas del sector, y por eso estamos muy pendientes y vigilantes de estas exigencias de clasificación, presentando recursos constantemente a las diferentes Administraciones para que corrijan las deficiencias detectadas, en base a la normativa y jurisprudencia existente. Sin ir más lejos, hace unos días presentamos un recurso contra la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias porque en el pliego de condiciones del complejo del Hospital del Sur de Tenerife se exigía a las empresas un número de clasificaciones excesivas.
En Canarias parece que tenemos unos políticos nacionalistas de salón y fiestas folclóricas, pero no con ideas eficaces y con ganas de trabajar en apoyo de las empresas canarias. Y la gravísima situación por la que pasa la economía canaria y nuestro sector de la construcción exige trabajar a los gobernantes canarios en todos los niveles, propiciando la actividad y la generación de empleo y riqueza en nuestras Islas. Las últimas noticias de reducciones presupuestarias en las obras de infraestructuras y en la política de vivienda pública no son nada positivas, y por eso hay que aprovechar al máximo lo poco que tenemos, como están haciendo algunos ayuntamientos canarios, que han facilitado el acceso de las pequeñas y medianas constructoras locales a los proyectos de obras acogidos al Fondo Estatal de Inversión Local. Y todo ello cumpliendo estrictamente la ley.
Ejemplos hay muchos, fuera y dentro de nuestras Islas, de cómo se apoya a las empresas locales de la construcción. Esperamos que algunos gobernantes canarios tomen buena nota, dejen de poner excusas, trabajen en serio y demuestren con hechos su amor e interés por estas Islas.
* Presidente de Fepeco
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