CON UN TAMAÑO de aproximadamente tres veces el del Estado español, Sudáfrica cuenta con una población parecida en número y, curiosamente, con un desempleo similar en porcentajes. Un desastre en proporción, debido a que existe en ese país una gran desigualdad entre los distintos grupos sociales y étnicos; mientras hay grandes fortunas, en general blancas, y las capitales están entre los principales centros de negocio del continente, aproximadamente una cuarta parte de la población, mayoritariamente negra, se encuentra en la pobreza y vive con menos de 1,25 dólares al día.
En Canarias, sin que pueda esgrimirse en la actualidad una desigualdad étnica, los índices de pobreza también vuelan a esa considerable altura, por las nubes, y salvando siempre las diferencias lógicas entre situaciones distintas quizás podríamos equipararnos en cortes de penuria.
Sudáfrica es la primera potencia del área (acapara un 25% de todo el PIB africano) y desempeña un papel importante en el desarrollo de toda la región. La red sudafricana cuenta con un gran volumen de capital nacional (público y privado) en estrecha relación con las grandes fortunas económicas mundiales. Nosotros no, porque carecimos y carecemos de mando. Cuenta también con la industria más poderosa y diversificada del continente. Desde los sectores de transformación de bienes agropecuarios y minerales hasta los sectores automovilístico, farmacéutico, aeronáutico y energético.
Pero lo importante es el fútbol ¿no? No importa que estemos muy jodidos, en realidad ellos y nosotros configuramos los litorales más desarrollados del perfil no mediterráneo, y en muchas cosas incluidas de un continente que tuvo la desgracia de no presentar una evolución ordenada y, roto aún más en los repartos de intereses, se estancó en los sistemas de explotación extranjeros. El hueco es terrible. En África se entienden y se visualizan multiplicados todos los fenómenos de atraso, analfabetismo, corrupción, explotación, etc. que se inventó la Humanidad en esa cosa denominada neocolonialismo. Los oasis de modernidad relativa tienen que extenderse como la mancha que asola las costas americanas por el bien de la generalidad. Nuestra principal riqueza es la población, después el sitio, el sol y la naturaleza privilegiada.
La XIX edición de la Copa Mundial de Fútbol se disputará entre el 11 de junio, hoy empieza, y el 11 de julio. Es la primera vez que el mundial se celebra en África. Doscientas cuatro de las doscientas ocho asociaciones nacionales adheridas a la FIFA se inscribieron para participar en el proceso de clasificación realizado entre mediados de 2007 y fines de 2009, para poder determinar a los treinta y dos equipos participantes en la fase final del torneo. El campeonato estará compuesto de dos fases: en la primera, se conformarán ocho grupos de cuatro equipos cada uno, avanzando a la siguiente ronda los dos mejores de cada grupo. Los dieciséis clasificados se enfrentarán posteriormente en partidos eliminatorios hasta llegar a los dos equipos que disputarán la final en el estadio Soccer City de Johannesburgo.
Suerte a todos los partícipes. Estaremos virtualmente con el equipo de España, aunque Canarias hubiera merecido por lo menos una eliminatoria en su propio continente. El otro día, por ejemplo, Cabo Verde le empató a Portugal. Con los dos canarios en el Mundial nos tendremos que apañar y el deseo de que esta vez por fin se metan entre los finalistas. La clasificación entre los dieciséis elegidos para entrar en los combates cuerpo a cuerpo parece garantizada; después la pelotita es caprichosa. Quizás, me da la impresión de que hay demasiada seguridad. Oye, que compiten Alemania, Italia, Francia, Inglaterra, Brasil, Argentina? el propio anfitrión, y que esto no son dos y dos. Fíjate que gigantes empresariales como Media Markt regalan un montón de dinero en cada mercado si se ganan todos los partidos de la selección, porque en sus números basta con que se pierda uno para que puedan irse a tomar por saco, con lo que hay una sola de las treinta y dos que al final triunfará.
D. Diego Armando Maradona dice que si se proclaman campeones se desnudará en el Obelisco de Buenos Aires ante todo el planeta, y D. Carlos Bilardo, para no ser menos, ha llegado más allá al asegurar que se dejará "encular" (sodomizar) en lo que puede describir muy bien el despelote de locura que impera en este deporte. ¡Mariquita!
Pedrito y Silva son el 10% como mínimo de un equipo; falta el otro 90%.
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