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EDITORIAL

Elocuente silencio de España

23/mar/10 07:43
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AYER LUNES dijimos que no nos gustaba, ni hoy nos gusta, y creemos que mañana nos disgustará, el nombramiento de José Miguel Pérez, presidente del Cabildo de Canaria, la tercera isla del Archipiélago, como secretario general del PSC-PSOE. Ya no nos gusta simplemente por el hecho de ser presidente del Cabildo amarillo; es decir, presidente de la isla que se autotitula "gran". No nos gusta porque de nuevo un líder del Partido Socialista en Canarias es de Las Palmas; es decir, pertenece a Las Palmas y, como es lógico, barre para la tercera isla, ya que la traición política que existe en Tenerife es única en el mundo. En todas partes, los políticos procuran el bien de los suyos salvo, como decimos, en Tenerife. Hagan memoria los lectores y comprobarán que todos los secretarios generales del PSC-PSOE han sido de Las Palmas.

La provincia fue una división de Canarias estúpida, ruin, perversa, artificial y, por consiguiente, antinatural para un archipiélago que desde ese momento quedó fragmentado en una isla grande, otra un poco más pequeña y a partir de la tercera, que es Canaria, todas pequeñas. Santa Cruz de Tenerife era la capital de la provincia única de Canarias. Con Santa Cruz y con Tenerife se han cometido desde hace más de un siglo muchísimas injusticias, torpezas y maldades propiciadas por los políticos y dirigentes de la que luego fue ciudad de Las Palmas de Gran Canaria o, como defendemos desde EL DÍA sin que nadie nos lo haya podido rebatir -el reto sigue en pie- de Las Palmas de Canaria o Las Palmas a secas, como siempre se ha conocido en Tenerife tanto a la isla de los secarrales como a su capital. Políticos y dirigentes canariones que han estado apoyados por empresarios de todas las actividades. Empresarios respetables porque están cumpliendo con su cometido, que no es otro que procurar lo mejor para sus empresas y sus gentes. Qué distinta, volvemos a lamentarnos, la situación de Tenerife.

Nos extraña que los socialistas tinerfeños, así como los de otras islas, permanezcan impasibles ante la perpetuación de una absurda hegemonía de una isla sobre las demás, máxime cuando no es la más grande, ni la más poblada, ni mucho menos la más agraciada por la naturaleza. No hablamos de los socialistas militantes del PSOE, porque estos, al igual que los militares (de ahí viene militante) están sometidos a una férrea disciplina de partido. Hablamos de los socialistas en general; sobre todo de los socialistas humanistas que no están politizados. Al contrario, siempre obran buscando lo mejor para sus semejantes. ¿Por qué permiten tantos atropellos canariones estos socialistas de nobles ideas? En fin, allá cada cual con su conciencia. A nosotros nos preocupa, o más bien nos interesa, otro horizonte: el de la independencia, cuya presencia ya atisbamos de la misma forma que el blanquear del cielo anuncia un nuevo día.

Porque, mal que les pese a los amantes de la españolidad de esta tierra, está próximo el día en que los canarios recuperarán su condición de personas libres. Se acerca a pasos de gigante el momento en que estas Islas volverán a ser afortunadas. Se aproxima una independencia que dejará atrás siglos y siglos de sometimiento a las autoridades de la Metrópoli que nos gobiernan desde otro continente allende los mares. Esclavistas del látigo y de la venta de seres humanos en mercados negros en el pasado; negreros antaño de las mazmorras, convertidos hoy en esclavistas administrativos que rapiñan nuestros recursos para invertirlos en España. Al mismo tiempo, y para que no se diga, les dan unas migajas a la "niña" que les ayuda en Madrid; una niña a la que llamamos, cariñosamente, Anita Oramas. Una diputada de CC que le hace el juego al PSOE en vez de defender a su tierra y a su gente. Un esclavismo que ya no se puede aguantar durante más tiempo y que, como ha determinado la ONU, debe concluir porque los pueblos deben ser independientes. No les basta con ser autonomías de un país distante y distinto.

Tenemos que conseguir la independencia para vivir con libertad, identidad y dignidad. Como ciudadanos de un estado de derecho seremos dueños de nuestras riquezas y de nuestro futuro. No es una broma ni un juego de azar cuando decimos que desde que abrimos la boca en la Península se nos mira como seres extraños. Nos tratan bien, con amabilidad y deferencia, pero nunca como a españoles de la España continental y artificial, sino como a españoles de la colonia que está allá a lo lejos, en África; en aguas de Marruecos.

Todo esto lo decimos habiendo arrancado con el nombramiento de José Miguel Pérez como nuevo secretario general de los socialistas canarios. Si España, esa nación como decimos artificial con regiones que están siendo reclamadas por vascos, catalanes y gallegos, y con una gran extensión de su territorio -Andalucía- exigida hasta por Al Qaeda, no comprende que debe cumplir el compromiso de liberar la única colonia que le queda -la colonia más antigua del mundo-, deberá soportar la desobediencia pacífica de los canarios. No piense el Gobierno de Madrid, ni este ni el que lo suceda, ni los que estén por venir, que los habitantes de estas Islas van a resignarse a seguir sometidos. Nada de eso. Los canarios sueñan con ser libres como lo son sus hermanos los caboverdianos -pobladores de unas islas más pequeñas y más pobres que las nuestras, pero libres-, al igual que sueñan con la libertad de los malteses -¡Malta tiene aproximadamente la misma extensión que La Gomera, y es un país libre!-, los andorranos, los monegascos, los habitantes de Liechtenstein y tantos y tantos ciudadanos de países independientes, con bandera y asiento en la ONU y demás foros internacionales.

Allá los socialistas y populares con su juego político como el que acabamos de comentar. Qué gracioso el Pérez nuevo secretario general, mientras que al otro Pérez lo están echando a patadas. Qué gracioso también el Rodríguez, que no es el que desde esta Casa, apoyado por su equipo, lucha por la libertad de los canarios.

Y concluimos por hoy. ¿Cree España y sus simpatizantes que los canarios se van a resignar cuando venza el plazo establecido por la ONU para la descolonización de todos los territorios todavía sometidos a naciones extranjeras? ¿Creen que nos seguiremos conformando con las babiecadas del Estatuto y su inútil reforma, de congresos, de debates sobre la nacionalidad? ¿Creen que nos vamos a quedar callados? Nada de eso. Muy al contrario, nos preguntamos, un día más, qué título de propiedad tiene España sobre Canarias. No nos han respondido a esta pregunta porque no hay respuesta convincente. ¿Qué título de propiedad tiene España sobre Canarias? Ninguno, salvo el haber masacrado, en el pasado, a unos seres humanos que vivían en paz, a los que le robaron su tierra. Por eso los canarios van a seguir saliendo a la calle de forma pacífica -¡muy pacífica!- para reclamar la libertad que les corresponde. Unas manifestaciones a las que se responde con el silencio desde la Península. ¿Por qué calla España y su prensa? ¿Por qué calla el Gobierno de Madrid?

Se nos ocurre que el silencio se debe a que los gobernantes españoles piensan que quienes reclamamos la libertad de Canarias estamos locos. Están convencidos de que lo mejor es no hacernos caso porque tienen la fuerza para seguir exprimiendo nuestras riquezas..., pero el que calla otorga. El silencio es más elocuente que las palabras. Con ese silencio, España está ocultando su indignidad y su comportamiento inquisitorial con la última colonia que le queda. Ese silencio hace más culpable aún al país que nos coloniza. Además, demuestra que España tiene miedo porque en Madrid saben que pronto perderán unas Islas que tanto han exprimido.

 

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