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G. MAESTRE, S/C de Tenerife
Algas. Toda la vida viéndolas llegar a la costa o rozando la piel de cualquiera que se bañe en las playas canaria y resulta que en pocos años se convertirán en una pieza clave de la economía e industria del Archipiélago.
Según los expertos en la materia, las microalgas no sólo ayudarán a mitigar el cambio climático, a crear energías limpias, a elaborar nuevos alimentos de uso animal e incluso como principio activo de fármacos y cosméticos; su impacto en Canarias será aún mayor porque su estudio, almacenamiento y posterior uso industrial convertirá a las Islas en un lugar de referencia en la biotecnología.
La implantación del primer Banco Nacional del Algas (BNA) en Gran Canaria, acordada por el Misterio de Ciencia e Innovación hace escasas semanas, supondrá una oportunidad de colocar las Islas en el mapa de la investigación científica marina mundial.
"No se trata de un hecho casual", como explica el director de la Agencia Canaria de Innovación, Investigación y Sociedad de la Información (ACIISI), Juan Ruiz Alzola, que recuerda que el Archipiélago es una de las zonas de Europa con mayor biodiversidad "y en donde además existe un trabajo previo de investigación con microalgas, desarrollado fundamentalmente por la Universidad de Las Palmas de Gran Canarias (ULPGC)".
Esta nueva infraestructura, que comenzará a funcionar de inmediato con una financiación superior a los 2,5 millones de euros, empezará a registrar y almacenar todos los tipos de algas que se encuentren tanto en las aguas de las Islas como en el resto del mundo y determinando sus características.
"Algunas servirán para captar CO2 y, por lo tanto, contribuirán a mitigar los efectos del cambio climático. Con otro tipo de microalgas se pueden elaborar biocombustibles, hacer tratamientos de depuración de agua, crear alimentos para favorecer y garantizar la acuicultura e incluso crear o mejorar fármacos", explica Alzola.
Sin embargo, para el representante del Gobierno de Canarias lo realmente importante es que "el hecho de tener una infraestructura de este tipo en nuestro territorio permitirá que a su alrededor nazcan empresas relacionadas con la biotecnología y que, posiblemente, Canarias se convierta en el mejor sitio de toda España para que se instalen y desarrollen su actividad".
Para el vocal asesor del Instituto Español de Oceanografía, Eladio Santaella, "ahora se están asentando las bases, pero pronto habrá resultados muy beneficiosos para la sociedad".
Preguntado acerca de por qué ahora las algas parecen ser la solución a todos los males cuando realmente han existido siempre, Santaella responde que "algas ha habido siempre, pero hay miles de tipos. Si se cogen unos litros de agua de mar y se le echa abono le crecen algas. Se pone verde, pero eso no tiene ninguna utilidad científica. Lo que interesa es crear y almacenar cepas que nos permitan sacar rendimientos de todo tipo. Aún no estamos revolucionando la producción ni la investigación, sino creando un instrumento imprescindible para que esta producción tenga cepas con garantías y de forma ilimitada. De lo que se trata es de hacer que este banco funcione, se consolide, y lo demás vendrá por sí solo".
Banco de Algas versus Telescopio Extremadamente Largo
En las últimas semanas se ha relacionado el poco interés de la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, en la defensa de que el Telescopio Europeo Extremadamente Largo (E-ELT) se instale en La Palma frente a la opción chilena con el hecho de que su ministerio haya acordado ya un desembolso de 2,5 millones para el desarrollo del Banco Nacional de Algas en las Islas. De esta manera ya se habría cubierto la cuota de inversión estatal prevista para esta comunidad autónoma durante este año, lo que explicaría la falta de implicación en la candidatura palmera. Sin embargo, tanto desde el Instituto Estatal de Oceanografía (IEO) como desde la Agencia Canaria de Innovación, Investigación y Sociedad de la Información (ACIISI) lo desmienten asegurando que "la magnitud de ambas infraestructuras no es comparable, este otras cosas porque el coste del E-ELT supera los mil millones de euros". Además, el vocal del IEO, Eladio Santaella, explica que el Banco de Algas se financiará con cargo a un programa del Plan E. "No se toca ni un euro de las partidas de Innovación, ni de los fondos europeos de I+D ni de nada". Por su parte, Juan Ruiz Alzola desmiente cualquier relación entre ambas inversiones y recuerda que "la participación en Canarias del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que es principal organismo público, es muy pequeña. El retorno de inversión y de actividad en la política de investigación es bajo. El Banco de Algas es positivo pero no es comparable y tendría que haber decenas de bancos para igualar lo que supondría el telescopio".
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