EDITORIAL
DESDE DENTRO RICARDO PEYTAVÍ
SUPERCONFIDENCIAL ANDRÉS CHAVES
Azorín en una ventana de mi casa del Puerto, que era un espectáculo de personajes repetidos: siempre pasaban por allí los mismos; sus preocupaciones eran contadas; más que nada, vivir. El mar batía igual, el cielo era parecido, la brisa movía a los mismos laureles de Indias de la plaza del Charco. Y mi preocupación era sacar buenas notas y esperar a los 18 años para que me dejaran conducir el coche de mi padre. Todo se cumplió, incluso con largueza.
¿Qué fue de la fuente cibernética? Hace ya bastantes años, se inauguró dentro de la Dársena Comercial del puerto de Santa Cruz, frente a la entonces cosmopolita plaza de España, una fuente luminosa que llamaron "cibernética". Durante una temporada funcionó en momentos puntuales. Luego, cayó en el olvido o se ahogó en tanta agua. ¡No sé qué será peor! Su instalación costó su dinerito; no fue un regalo, fue dinero del contribuyente
TAL CUAL PABLO PAZ
JOSÉ CAVERO
LA MEDIA COLUMNA FRANCISCO AYALA
TRIBUNA INSULAR J. MANUEL DE LEÓN
TROMPULGA Y CHICHAPIÉ JOSÉ A. INFANTE BURGOS