¿Qué fue de la fuente cibernética?
Hace ya bastantes años, se inauguró dentro de la Dársena Comercial del puerto de Santa Cruz, frente a la entonces cosmopolita plaza de España, una fuente luminosa que llamaron "cibernética". Durante una temporada funcionó en momentos puntuales. Luego, cayó en el olvido o se ahogó en tanta agua. ¡No sé qué será peor! Su instalación costó su dinerito; no fue un regalo, fue dinero del contribuyente. Creo que como contribuyente, puedo preguntar: ¿en qué situación y qué problemas tiene para que no se ponga a funcionar, aunque sólo sea, como decía al principio, en momentos puntuales?
Mucho dinero se ha enterrado misteriosamente. El que se gastó en esta fuente no se enterró, más bien se tiró al fondo del mar "matarilerile...".
J.M. La Serna
El sur de Tenerife y la mujer
El 8 de marzo se celebró el Día Internacional de la Mujer, proclamado desde 1975 y que conmemora la lucha histórica que se ha llevado a cabo para mejorar la vida de la mujer gracias a una labor conjunta de la sociedad, el progreso de las leyes, y por poder acceder a la escolarización, estudios superiores y a la cultura, en general.
Como en todo, antes de este hoy hubo un ayer de la mujer en el sur de Tenerife, ese sur aislado, donde Fernando Sabaté Bel, en su libro "Burgados, tomates, turistas y espacios protegidos", narra una anécdota de este aislamiento: "Porque cuando la quinta mía, ir a Santa Cruz habíamos dos. Y los demás no habían pisado Santa Cruz, ni de repente El Escobonal, ni el Lomo de Arico. El que había llegado andando hasta El Escobonal era bastante". También hace un estudio de la evolución laboral de esta zona del sur, sus costas y medianías: Buzanada, Cabo Blanco, Valle San Lorenzo, Las Galletas, adaptados a las características de la tierra, los medios materiales y personales de cada momento.
Todas estas mujeres tenían de profesión sus labores, que incluían, junto con cuidar su casa y familiares, despedregar para hacer suelo cultivable, coger cochinilla, ser peona del campo cuando el "boom" del tomate, luego muchas pasaron a ser limpiadoras en la zona turística, pero siempre honorables y con el propósito de que sus hijos estudiaran para que las cosas cambiaran. No saber leer ni escribir las hacía conscientes de que en el estudio y la cultura estaba la libertad de ser personas y no en la diferencia de sexo.
A mis bisabuelas, a mis abuelas y a mi madre, gente del lugar y noble donde las haya: "¡Venciste, mujer, con no dejarte vencer!", dijo el clásico español Pedro Calderón de la Barca.
María García Bello
Gracias a la guagua
Hay veces en que tenemos que hacer una seria reflexión y ser conscientes de la importancia del transporte público en una sociedad. Las lluvias pasadas son un ejemplo. Gracias a las guaguas, todas las personas que nos quedamos bloqueadas en la capital pudimos llegar a nuestras casas, en unas condiciones que eran muy complicadas. Yo, personalmente, quiero agradecer a todos los conductores de Titsa su trabajo. Soy vecina de Anaga y sé que un chófer tuvo que dormir esa misma noche aquí, porque, después de llevar a los vecinos a sus casas, el temporal no le permitió regresar. Además, si no hubiese salido esta guagua yo, por ejemplo, tampoco hubiera podido llegar a mi casa. En momentos como éste me doy cuenta de que esta persona ha ido mucha más allá de su obligación de conductor, por lo que merece todo mi agradecimiento.
L. Hernández
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