Washington, EFE La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, expresó hoy de manera tajante al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, su malestar por el anuncio, el pasado martes, de la construcción de 1.600 casas en un asentamiento judío de Jerusalén Este.
La jefa de la diplomacia estadounidense conversó por teléfono con Netanyahu para reiterarle las "fuertes objeciones" de EEUU al anuncio de la construcción de las nuevas casas, no solamente por el momento en el que se hizo, sino también por la repercusión que tiene, pues socava el proceso de paz, informó hoy el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley.
En la conversación con Netanyahu, Clinton dejó claro que el Gobierno de Estados Unidos considera el anuncio "una señal profundamente negativa de Israel con respecto a las relaciones bilaterales" y sostiene que "es contrario al espíritu de la visita del vicepresidente" de EEUU, Joe Biden, a la zona, señaló Crowley.
La secretaria de Estado recalcó que esta acción ha "socavado la confianza en el proceso de paz y en los intereses de EEUU" en la región y en sus esfuerzos por relanzar las negociaciones entre israelíes y palestinos, agregó el portavoz.
En este sentido, subrayó que "el Gobierno de Israel tiene que demostrar no solamente con palabras sino mediante acciones específicas su compromiso con la relación entre ambos países y con el proceso de paz".
Clinton le expresó asimismo al primer ministro israelí que "no entiende cómo pudo ocurrir eso", especialmente a la luz del fuerte compromiso de EEUU con la seguridad de Israel, según señaló Crowley.
Israel anunció la construcción de 1.600 nuevas viviendas en el asentamiento de Rabat Shlomo al día siguiente de que el enviado especial de Washington para Oriente Medio, George Mitchell, asegurara que tanto los israelíes como los palestinos habían aceptado mantener un diálogo indirecto de paz y cuando Biden se encontraba en la región para impulsar las negociaciones.
El propio Biden condenó inmediatamente el anuncio israelí y dijo que mina la confianza que se necesita en estos momentos para relanzar el proceso de paz en Oriente Medio.
El miércoles, Israel se disculpó públicamente por "el malestar causado" por el anuncio durante la visita a la región de Biden, y dijo que desconocía que se iba a aprobar en ese preciso momento el plan de ampliación del asentamiento de Ramat Shlomo.
El jefe negociador palestino, Saeb Erekat, dijo el jueves que los palestinos han cancelado el diálogo indirecto con Israel en protesta por el anuncio de la construcción de las 1.600 casas.
"Las conversaciones solamente tendrán lugar si Israel da marcha atrás en la decisión" de edificar en territorio ocupado.
Pese a ello, Crowley dijo el jueves que los palestinos no habían informado a EEUU de que se retiraban de las negociaciones.
El reproche de Clinton a Israel se produce poco antes de que Mitchell viaje de nuevo a la región para intentar salvar un diálogo indirecto que parece haber fracasado antes de comenzar.
También tiene lugar una semana antes de que Clinton viaje a Moscú para asistir el próximo día 19 a la reunión del Cuarteto para Oriente Medio, integrado por Rusia, EEUU, la Unión Europea y la ONU.
En los últimos días Mitchell y el secretario de Estado adjunto para Oriente Próximo, Jeffrey Feltman, han estado hablando por teléfono con líderes de la región para intentar salvar los esfuerzos estadounidenses por iniciar el diálogo indirecto.
La Liga Árabe, por su parte, condicionó después del anuncio cualquier negociación "directa o indirecta" entre Israel y los palestinos al cese en la construcción de nuevas viviendas en suelo palestino, y calificó un reciente anuncio israelí en ese sentido de un "torpedo" a los esfuerzo de paz.
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