EFE, Washington
La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, se declaró ayer "un poco avergonzada" en el acto en el que donó su vestido para la investidura de su esposo, el presidente Barack Obama, al Museo Nacional de Historia Estadounidense. "Siento algo de apuro por toda la algarabía en torno a mi vestido. No estoy acostumbrada a que la gente quiera poner en exhibición la ropa que he llevado puesta", declaró la primera dama. Con todo, el modelo y el resto de piezas de la colección de vestidos de la investidura "nos ayudan a conectar con un momento histórico de manera muy real".
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD