Pena de muerte
La inyección letal con la que se elimina a los condenados a la pena capital puede provocar un gigantesco sufrimiento en la agonía final, contrariamente a lo que aseveran los protectores de la pena de muerte, según el estudio difundido por Human Rights Watch. Estados Unidos y China encabezan el ranking de los países con más condenas a muerte. Fueron ejecutados más de 2.000 presos en 22 países y juzgadas más de 5.000 personas. En los últimos 25 años el número de países que ajusticiaron a criminales a la pena capital ha decrecido en un 50%. México y Liberia son los países que han eliminado la pena de muerte en su legislación. La Comisión de Derechos Humanos de la ONU ratificó una resolución en la que sugería a todos los países del mundo prohibir la pena de muerte, proteger la dignidad y los derechos inalienables de toda persona humana, en todos los momentos de su existencia, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.
Gabriel Roselló
Tránsfugas en Arico
Es evidente que desde hace años el gobierno municipal de Arico viene protagonizando actuaciones no sólo desacertadas e ineficaces, sino también grotescas, arbitrarias y contradictorias. Justamente, estos días, cuando ha salido en prensa el alcalde y el presidente local de su partido, el concejal Álvaro Arbelo, explicando lo acontecido con el edil de Fiestas y Deportes del Ayuntamiento de Arico, las manifestaciones que hacen son auténticas sinrazones encaminadas a confundir a los vecinos, ya que sólo contienen una serie de incongruencias y faltas a la verdad. Además, es una desfachatez que intenten disculpar la situación diciendo que lo sucedido es una invención de los socialistas, pues quedó sobradamente probado que el aludido concejal, Jonay Díaz, negoció con algunos miembros del Partido Socialista en ese ayuntamiento una posible moción de censura contra el alcalde. Lo sorprendente de este asunto es que el regidor no diera la cara desde el principio, en lo que hubiera sido el escándalo político más relevante de la historia del municipio, y se limitara tan sólo a enviar a su concejal, el siempre sumiso y taimado Álvaro Arbelo, a desmentir los hechos. Para ello, y con el fin de enredar la situación, éste hace unas declaraciones totalmente contrarias a lo sucedido. Incluso, y resulta paradójico, una semana más tarde el propio alcalde corrobora lo dicho por los socialistas y deja en evidencia y, por tanto, como mentiroso al concejal que salió a defender lo indefendible.
Sin embargo, ¿por qué el alcalde no ha cesado inmediatamente al edil autor de la trama? ¿Tiene algo que esconder? ¿Le debe algún favor? ¿Está tapando algo? Pues sabemos que normalmente el condenable fenómeno de deslealtad política conocido como transfuguismo se realiza por razones inmorales, inconfesables y socialmente inaceptables más que ideológicas. Y, en este sentido, es público que en la actual legislatura el alcalde de Arico ha tenido varios intentos de moción de censura instigados por concejales de su propio partido. Por tanto, no es cierto que el gobierno municipal de Arico sea un equipo cohesionado y con confianza en su regidor. Al revés, en el Ayuntamiento de Arico existe una lucha constante entre los concejales más punteros, un auténtico reino de taifas municipal que lo tiene sumido en un caos especulativo y administrativo. Además, todos estos actos demuestran que al alcalde sólo le interesa la poltrona, por eso no tiene el más mínimo reparo en respaldar estas actitudes desleales de sus compañeros de partido a cambio de conservar el poder, pues reconoce que el concejal lo traicionó, pero lo aguanta para seguir él en el sillón y poder continuar "desgobernando". Así demuestra Eladio Morales la dignidad política que tiene y proporciona más motivos, que ya son innumerables, para cuestionar su gestión.
Francisco Castellano
(S/C de Tenerife)
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