DESDE las primeras jornadas celebradas en enero del 2009 en Madrid, sobre la reactivación del turismo, convocadas por la Organización Mundial del Turismo, OMT, ha estado circulando por el mundo la célebre "Hoja de Ruta para la Recuperación del Turismo y los Viajes", elaborada por el grupo técnico de este organismo, apoyada en la formulación de cientos de expertos profesionales distribuidos por toda la geografía mundial, documento que ha servido de guía y consulta en decenas de países en sus escenarios político-empresariales, y que se ha venido reflejando con fuerza en los distintos foros, seminarios, congresos y convenciones donde se ha tratado la evolución del sector.
De esta forma, las consiguientes intervenciones que oímos en el pasado 5º Foro de Liderazgo Exceltur (Madrid, 19 de enero) tenían todas el marchamo impreso de esa larga serie de recomendaciones que, desde la famosa Hoja de Ruta, había estado llegando puntualmente a todos los lugares del mundo donde los dirigentes interesados de verdad en el sector actuaban con la responsabilidad necesaria para afrontar la crisis, partiendo de esas estudiadas recomendaciones, cuyos resultados se analizaban y se exponían en ese foro internacional.
Nos pareció bastante alentador el panorama que expusieron los afamados profesionales que participaron en toda la extensión del encuentro, tanto desde el punto de vista empresarial, como del político, si bien tenemos que precisar que algunos confunden la realidad con el discurso político, sin importarles para nada las consecuencias de lo mismo.
La Hoja de Ruta de la OMT insiste en algo fundamental como es el empleo. En su resumen de las recomendaciones, insiste en que la capacidad de recuperación debe centrarse en la conservación de los puestos de trabajo y en el apoyo al sector turístico, estimulando la creación de nuevos empleos en las pequeñas y medianas empresas, y fomentando los puestos de trabajo y la capacitación para una economía verde. Son estas una de las primordiales estrategias que la OMT propone para la recuperación del turismo, frente a la crisis de la cual se ha visto afectado.
Una detenida observación nos lleva a considerar la evolución de la citada crisis en países donde la misma parece no haber afectado para nada su crecimiento en el desarrollo turístico, como es el caso de China y Brasil, países que generan un turismo interno suficiente que le ha servido para conservar sus señalados índices de crecimiento. Como contraste tenemos el caso de España, que, pese a generar un alto grado de turismo nacional, las cifras del desempleo han seguido creciendo de forma alarmante, por lo que los analistas entienden que tiene que tratarse de un desfase estructural que en nada debe tener relación con los movimientos turísticos.
Según un documento emanado por la OMT que circuló en el 5º Foro de Exceltur, los indicadores económicos de los últimos meses del pasado año prevén que las llegadas de turistas internacionales crecerán entre un 3 y un 4% en este año 2010. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha manifestado que la recuperación mundial está avanzando a una velocidad significativamente mayor de lo previsto. El Grupo de Expertos de la OMT estima que -a pesar de la incertidumbre- "las perspectivas para este año son mejores, o mucho mejores, de lo que cabría razonablemente esperar".
"La crisis brinda una oportunidad para afrontar debilidades estructurales e implementar estrategias que fomenten el desarrollo sostenible y la transformación hacia la economía verde".
"Debilidades estructurales", "desarrollo sostenible" o "economía verde" son contextos mayores que a muchos les suenan divinamente para acoplarlas a sus discursos políticos, como vemos continuamente emplearlas sin el menor sonrojo. Claro que están pensando, en el mejor de los casos, en que "las debilidades estructurales" tienen mucho que ver con los problemas técnicos en las obras públicas o privadas; el "desarrollo sostenible" se trata de seguir construyendo igual que ayer o seguir aumentando el número de turistas de la misma manera, y la "economía verde" propicia más jardines. No estamos inventando nada. La hemeroteca está ahí para analizar si esto es la realidad que tenemos.
Las palabras finales de ese documento comentado, del secretario general de la OMT, Taleb Rifai, no tienen desperdicio alguno, y son simplemente el reflejo del análisis de lo que se ha producido en los distintos países del mundo, desde el comienzo de la reseñada crisis económica, y cómo se ha ido manejando su evolución en relación al desarrollo del turismo. Sobran los comentarios por la claridad y la contundencia de las mismas.
"Muchos países reaccionaron con rapidez ante la crisis y aplicaron medidas activas para mitigar su impacto y estimular su recuperación. Aunque esperamos que en 2010 vuelva a haber crecimiento, una retirada prematura de las medidas de estímulo y la tentación de imponer impuestos adicionales, podrían poner en peligro el ritmo de recuperación del turismo. Como se subrayó en la Hoja de Ruta para la recuperación del turismo de la OMT, el sector puede hacer una contribución vital a la recuperación económica, especialmente como vehículo primordial de creación de empleo y de la transformación hacia la economía verde. Para ello necesitamos de políticas mundiales rigurosas que apoyen al turismo".
Más claro, el agua.
* Del Grupo de Expertos de la
Organización Mundial del Turismo, de las Naciones Unidas
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