JOSÉ D. MÉNDEZ, S/C de Tfe.
María del Carmen Mulet, que se define y reivindica como cantadora, abrió los encuentros de personalidades del folclore con alumnos del Conservatorio Superior de Música de Canarias, iniciativa que organiza el profesor Fernando Hernández como parte práctica de la asignatura "Aproximación a la música y a los instrumentos tradicionales de Canarias".
Durante una intensa hora y media, Mulet, una de las mejores voces solistas femeninas del panorama de la música popular canaria, glosó su vida y su carrera artística. Señaló ante un grupo atento y participativo de jóvenes que "lo hago ahora que he cumplido 59 años, porque no oculto mi edad, y estoy en una retirada activa en cuanto a recitales, aunque sigo cantando con los amigos".
La cantante, que proviene de una familia vinculada a la música clásica, llegó a interpretar "a capella" dos fragmentos de canciones, una de ellas "La Perla", ante el auditorio formado por una treintena de personas.
Mulet, quien estuvo acompañada por su marido, Nicolás, habló de sus inicios en las rondallas del Centro de Iniciativas y Turismo (CIT) y del Círculo de Amistad XII de Enero, "a donde iba a bailar, no a cantar"; de su descubridor, José Antonio Alonso, y de sus etapas en Añoranza (1976-1999) y en solitario (desde 2000).
La artista considera que "la evolución del folclore en los últimos 40 años es positiva", pero cree que "hay que cuidar más lo auténtico y tradicional. Eso no se puede ni se debe perder. Resulta difícil entender hoy en día que cuando empecé el folclore era una manifestación propia de personas bajas, cosa de magos. Incluso, perdí alguna amistad por dedicarme a cantar coplas canarias, de lo que estoy muy orgullosa".
El vicedirector del Conservatorio Superior de Música de Canarias, Miguel Ángel Linares, valoró en su presentación "la ausencia de un cancionero popular canario en pleno 2010, una asignatura pendiente". Añadió que, "como decía alguien, no hay música clásica, moderna o popular sino música buena o mala".
Posteriormente, la alumna Ithaysa Darias comenzó la "clase abierta" con una semblanza biográfica de esta "señora de la canción canaria". A continuación comenzó el diálogo con la participación de los chicos, que preguntaron sus dudas y curiosidades.
Mulet fue glosando sus vivencias y anécdotas, como la que tiene como protagonista a su hermana: "Es mayor que yo y fue violonchelista de la OST. Primero era yo la hermana de Marieta, hasta que, con el tiempo, Marieta fue la hermana de la cantante. Mi padre, que formó parte también de la OST, estaba orgulloso de mí y eso lo valoro mucho".
La cantadora se arrepintió de no haber estudiado música. "Lo lamento hoy, pero era muy joven y a mí me gustaba jugar y estar con los amigos, era muy vaga", admite. "Debo decir que la enseñanza musical en aquella época, cuando el Conservatorio estaba en la actual sede del Parlamento, era muy, muy aburrida", añadió.
Varios momentos de la vida artística de la cantadora, que coinciden con "la preciosa etapa" en la que formó parte del quinteto Añoranza, elevaron la temperatura sentimental en el salón de audiciones del Conservatorio, escenario del encuentro. Mulet confesó a los alumnos que "antes cantaba en la ducha, como los aficionados, pero aprendí a no hacerlo porque es malo para la voz".
"Hay que sentir la letra"
Mari Carmen Mulet explicó a los estudiantes que "hay que sentir la letra para valorar la música y que ésta llegue luego a hacer vibrar a la gente por dentro". "Al principio -añadió- tenía claras dos cosas, que creo que he cumplido: no gritar y que se entendiera lo que canto. Mi maestro, José Antonio Alonso, me enseñó a medir bailando la folía, que era muy difícil de cantar, además de insistir en que no me fijara en nadie para no parecerme a otra y creo que he sido una cantadora original en este sentido".
Al respecto, la coplista explicó: "Creo que Fabiola Socas se parecía a mí al principio, pero ahora ya ha tomado su propio camino y en mi opinión es una de las grandes de la canción canaria. Una vez, cuando ella era una niña, su familia me invitó a un almuerzo en Icod el Alto. Insistieron en que me admiraba mucho y que no dijera nada para que se llevara la sorpresa, pero no pude evitar empezar a entonar La perla. Nada más oírme, Fabiola saltó de su asiento y casi se desmaya. Fue algo muy emocionante para mí".
Mulet agradeció casualidades que le permitieron estar en la cresta de la ola como artista: "El boom del folclore canario, con la gente ávida de escuchar lo nuestro; las letras únicas de Fernando Garciarramos o la entrada de Julio Tejera en Añoranza. Julio revolucionó la copla al componer las folías en décimas, que fuimos los primeros en cantar, o al adaptar la polifonía al folclore. Sin que eso suene a investigar, porque yo soy y seré una cantadora, nada más".
María del Carmen Mulet, "cantadora encantadora", contestó sin premisas previas ni "miedo escénico" a las cuestiones que le plantearon, entre otros, Sofía, Macarena, Aday, Mauricio o Alejandro, quienes recibieron por un día una clase "diferente" a las que los profesores imparten para completar su formación musical clásica.
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