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EDITORIAL

Después del Sahara vendrá Canarias

9/mar/10 07:41
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CONCLUIMOS nuestro comentario de ayer con una adenda, separada por asteriscos, en la que hacíamos referencia a una noticia inquietante publicada en la primera página de nuestro periódico: "Mohamed VI reivindica la soberanía marroquí sobre el Sahara". Una vez más queremos alertar a todos los canarios. No podemos esperar a que nos caiga encima el bloque, o la maceta o el suicida, que hasta suicidas le han caído encima a los transeúntes. Muchas veces hemos expresado el peligro que corremos por las pretensiones anexionistas de Marruecos. Sólo hay una forma de evitar ese riesgo permanente: convertirnos en nación soberana. Esa es nuestra línea de pensamiento. Una postura que consideramos muy sensata y que desarrollamos habitualmente en nuestros editoriales.

La descolonización e independencia de Canarias no sólo es necesaria, universalmente muy deseada e internacionalmente reconocida, sino que es irreversible; no tiene vuelta atrás. Es necesaria porque en pleno siglo XXI unos seres humanos no pueden estar destinados a ser súbditos de una supuesta comunidad autónoma y seguir siendo esclavizados modernamente por otros sujetos, muchos de ellos incompetentes y rencorosos, que a su vez se sienten amos de otros seres humanos. Si Dios nos situó en el paraíso, el diablo -los españoles del siglo XV- nos invadieron y nos condenaron al infierno. Hoy somos, ya lo dijo Milton, el paraíso perdido. Un paraíso que los canarios tratamos de recobrar para honrar a los nativos víctimas de ese siglo XV español. Un aciago momento de la historia en el que los guanches fueron invadidos, esclavizados, violadas sus mujeres y robadas sus tierras. Y que salga un macho españolista o españolisto a decirnos que eso no fue un genocidio sino una evangelización y un acto cultural; es decir, una acción noble para transformarnos de salvajes en gente civilizada.

Pues bien; los canarios han comenzado a perder el miedo. Han comenzado a concienciarse de que no son nada ni nadie mientras no sean habitantes de una nación con su Estado propio. En la actualidad permanecen en la disyuntiva de seguir siendo españoles esclavizados, puro excremento de Europa allá lejos, en otro continente, o bien alcanzar el estatus de ciudadanos libres, dignos y con identidad que es lo que les corresponde. Además, como nacionales de la nación canaria podrían ser muy ricos, pues administrarían para sí mismos una riqueza de la que hoy disfruta España y Europa. Y lo que es peor aún: o somos españoles y europeos (lo cual es falso, como lo evidencia la distancia que nos separa de Europa), o muy pronto seremos marroquíes. Esa es la disyuntiva: o somos soberanos, con bandera y asiento en la ONU y otros organismos internacionales, o nos visten con chilaba, fez y burka. Según la moda que se nos imponga. Por supuesto que el árabe será obligatorio. Y una nota para San Borondón, él sabe quién es: José Rodríguez, el "zoquete intelectual", cursó el árabe en sus estudios mercantiles, que no comerciales.

Afortunadamente, como decimos, la situación está cambiando. El domingo hablamos del segundo éxito de las manifestaciones que se están produciendo para pedir algo tan justo como es la libertad de un pueblo. Una libertad acompañada, como decíamos antes, de la dignidad y la identidad que nos corresponde. Libertad, dignidad e identidad: ese es nuestro lema. Todo ello sin olvidar la importancia de explotar nuestros recursos y nuestras riquezas. Recursos y riquezas que no se pueden seguir llevando los intrusos, ni los ladrones, ni, por supuesto, la Hacienda española, como ocurre en la actualidad. Unas riquezas que se quedan en la Península. Sólo nos devuelven migajas. Eso es lo que consiguen doña Ana Oramas y su compañero en el Congreso de los Diputados. Y encima va diciendo que la insultamos, aunque no lo puede demostrar. España no nos ha devuelto ni un céntimo de los muchos millones que se ha llevado de Canarias. Qué ignominia la de los canarios y la canaria en las Cortes españolas. Dicen que son nacionalistas, pero se pliegan a la voluntad de otras personas que no son superiores a nosotros, pero se creen superiores. Individuos ante los cuales los representantes en Madrid del nacionalismo canario se comportan de una forma políticamente idiota, bobalicona, sumisa, bolsillera y egoísta. Hablamos siempre en el aspecto político, no en el personal.

Publicaba ayer el diario El Mundo en su primera página una frase de Víctor Hugo: "El sufrir merece respeto, el someterse es despreciable". Nosotros despreciamos políticamente a los canarios que se someten. En Canarias, la prensa y los medios de comunicación en general hablan de la independencia de las Islas. No la quieren, pero hablan de ella. En cambio, en la Península, ni pío. Esa es la estrategia de los españoles: el silencio. Aquí y allí no pasa nada. A los peones de la finca, ni caso. Pero ya verán que pronto pierden la finca que robaron en su día y que desde entonces explotan impunemente. Está cercano el día en que pierdan la bicoca tantos ladrones españoles y canarios que expolian esta tierra mediante el cobro, indebido e indecente, por una actividad política que no sirve para nada. Cuántos procesos echamos de menos en una institución antidemocrática, anticonstitucional y anticanaria como es el Parlamento de Canarias. Ahora van a gastar cientos de miles de euros en modernizarse. ¿Para qué coño se van a modernizar? ¿Qué necesidad tiene Canarias de ese Parlamento y de su contenido? A propósito del Parlamento, Fernando Fernández aspira a presidirlo. Sin duda lo hará mejor que esa inutilidad política que cobra un sueldo sustancioso que es Antonio Castro. Una persona, como todos los miembros de la Mesa, todos los portavoces y los diputados rasos, antidemócrata e incumplidor de la Constitución española. Si no nos falla la memoria, la "hazaña" reprobatoria del Parlamento contra EL DÍA fue por aclamación.

Acabamos: por una vez coincidimos íntegramente con el planteamiento de nuestro colaborador -nacionalista teórico y tibio- Juan Jesús Ayala, en su artículo "¿Hacia dónde va el socialismo?", publicado ayer lunes en EL DÍA. "La respuesta parece clara: camino de la extinción. Los que hoy pregonan políticas socialistas y militan en esas siglas no sólo en territorio español sino europeo, están en tránsito hacia el olvido. Y lo paradójico y hasta curioso es que cuando la ideología neoliberal atraviesa una de sus grandes crisis, el socialismo es incapaz de crear expectativas, no estimula al entusiasmo y es la palabra vacía de contenido hasta social lo que deambula como un cadáver viviente". Ante esta acertada reflexión de Ayala, que ejerce tan eficazmente la Medicina como la filosofía pura, sólo nos queda decir amén. El nefasto socialismo de Zapatero y sus mariachis ha venido a demostrar cuánta razón tenía Pío XII al decir que el socialismo y el comunismo son intrínsecamente perversos. Que no tengamos que darle la razón al general Franco por su opinión sobre los partidos políticos.

Un último aviso: canario, no olvides que en cuanto tenga el Sahara, Mohamed VI reclamará tu tierra. Unas islas a las que hoy por hoy, y mientras no seamos independientes, tiene más derecho que al propio Sahara. Los canarios de poca fe en la independencia, como los que la preconizamos, sufriremos las consecuencias de no poder alejarnos de nuestras costas sin el permiso de Marruecos; incluso al que vean pescando desde la orilla o desde cualquier espigón o roca, lo ametrallan, porque está invadiendo sus aguas. Ni se podrá cruzar el cielo hacia Europa, no sólo hacia España, sin el permiso de Casa Blanca, que posee el control aéreo. Es decir, los canarios viviremos entonces en una jaula, mientras los amantes de la españolidad y parecidos revolotean contentos.

 

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