AGENCIAS, Granada
El rey de Marruecos, Mohamed VI, defendió ayer ante la Unión Europea (UE) una solución al "diferendo artificial" del Sahara Occidental que se base en la propuesta de autonomía que el reino alauí ha ofrecido al Frente Polisario y Argelia y cuyas negociaciones permanecen estancadas desde 2008 en Naciones Unidas. Mohamed VI, que no asistió a la I Cumpre entre Marruecos y la Unión Europea, que se clausuró ayer ehn Granada, remitió un disurso, que leyó su primer ministro, Abbas El Fassi, en el que pide a la UE que apoye su iniciativa "de otorgar a la región del Sahara una amplia autonomía en el marco de la soberanía del reino marroquí y de su integridad nacional y territorial".
El rey reiteró además su "compromiso a favor de un relanzamiento serio y digno de credibilidad de la construcción del Magreb y de la edificación de un futuro común, fundado sobre el respeto de la soberanía de los Estados, de su integridad territorial y de las reglas de buena vecindad". Sin embargo, el Consejo de Seguridad ha pedido de forma reiterada a las partes que continúen las negociaciones "de buena fe y sin condiciones previas", como figura en la última resolución sobre el Sahara de abril de 2009.
Marruecos, manifestó a través de su primer ministro, que "lamenta el retraso registrado" para la entrada en vigor del nuevo acuerdo agrícola y reafirma su "empeño de acelerar las medidas de ejecución del mismo, dentro del respeto de los compromisos comúnmente asumidos". El rey, asimismo, pidió también ayudar a los inmigrantes marroquíes que residen en Europa para que encuentren "un equilibrio identitario que añada a la propia identidad del migrante nuevas dimensiones, sin que por ello le haga perder sus propias raíces. El objetivo común debe ser, añadió, "erigir a las comunidades migradas en agentes que promueven los intercambios entre las dos riberas del Mediterráneo y en vehículo de encuentro cultural y humano".
El documento real asegura que para Marruecos la celebración de esta primera cumbre en Granada constituye "un signo de buen augurio", ya que esta "monumental" ciudad supone "uno de los testimonios vivos de la fecunda simbiosis histórica, cultural y humana, operada entre las riberas del Mediterráneo", además de una "expresión de un armonioso mestizaje entre las culturas marroquí, española y europea".
El rey acabó su mensaje manifestando la aspiración del reino de "ver a Europa avanzar hacia Marruecos, para convertirse en su mejor socio, brindándole su apoyo tangible". Las dos delegaciones se reunieron ayer por la mañana durante dos horas en el Palacio Carlos V de la Alhambra.
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