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DESDE DENTRO RICARDO PEYTAVÍ

¿Violencia institucional?

8/mar/10 07:41
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VAYA POR DELANTE que no estoy ni a favor ni en contra de las universidades privadas. Eso sí, tengo una opinión al respecto que me reservo para no molestar. Lo que no entiendo es en qué puede perjudicar a la Universidad de La Laguna la apertura de una universidad privada en La Orotava. Por eso me quedo un tanto perplejo, dejémoslo sólo en perplejo, ante la iniciativa de un grupo de alumnos de la institución lagunera que el próximo viernes tienen previsto salir a la calle en contra del proyecto orotavense. "El objetivo fundamental de esta manifestación es esgrimir una defensa de lo público", han dicho los convocantes. Me parece bien. También yo apoyo las universidades estatales. Sin embargo, insisto en preguntar, ¿en qué perjudica a esa legítima defensa la creación en la Villa de una sede de la Universidad Europea de Madrid?

La Universidad de La Laguna fue perjudicada, y mucho, con la apertura de una universidad en Las Palmas. Desde ese momento, una buena institución regional de enseñanza superior quedó convertida en dos provincianas. Lo he dicho varias veces y lo seguiré diciendo porque es verdad. Nadie se echó entonces a la calle en Tenerife para protestar por semejante disparate. Las claves empieza uno a entenderlas, empero, si bucea en su propia memoria y recuerda, entre otras veleidades, a un periodista de Las Palmas dando gritos, absolutamente desaforado, una noche en una cafetería de la Avenida de Anaga por la insensatez de que Tenerife tuviese dos aeropuertos. Ni dos aeropuertos, ni dos puertos, ni tranvía y tren y, por supuesto, ni dos universidades. Qué casualidad que Ben Magec haya denunciado el proyecto del tren del Sur de Tenerife, pero no el de Las Palmas. ¿Por qué? ¿Por qué ese empeño, igualmente sin cuartel, en que no se mueva ni una piedra en las obras del puerto de Granadilla? Y lo dejo aquí porque no pretendo denunciar contubernios sobre los que no poseo pruebas. Pruebas no, pero sospechas muchas. Tan sólo añado una pregunta postrera: ¿de dónde son los alumnos que no quieren una universidad en La Orotava?

Alumnos que, por otra parte, tampoco se quedan cortos a la hora de expresar lo que piensan. "No queremos ser carne de cañón de capitalistas ni de policías", manifiestan. "No queremos que jueguen con nuestro derecho a estudiar, a culturizarnos, a formarnos, en una universidad que esté al servicio de la sociedad, y no de empresas y bancos". Bueno, respecto a los bancos no les quito la razón; al menos en parte. ¿Pero y las empresas? Siempre pensé que quien acude a la enseñanza superior lo hace con la idea de ocupar puestos de responsabilidad en empresas, tanto públicas como privadas, y lograr que obtengan beneficios. Más aun: se ha dicho hasta la saciedad que los universitarios deberían crear ellos mismos sus empresas, pues para algo están más preparados que el resto de una sociedad que, en gran parte, les ha pagado la carrera. Salvo que sus aspiraciones no vayan más allá de convertirse en funcionarios, con lo cual se entiende todo. De forma concreta, se entiende el pavor a que otros licenciados les hagan la competencia en una oposición. Señores estudiantes, sean serios. La violencia institucional que denuncian no es la que se está ejerciendo contra ustedes, sino la que ustedes quieren imponer.

 

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