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O. GONZÁLEZ/C.ACOSTA, Tfe.
Casi tres años, y sin expectativas de que haya una solución, por lo menos, a corto plazo. Este tiempo llevan en funciones tres de los cuatro órganos que dependen del Parlamento de Canarias, a saber, el Consejo Consultivo, la Audiencia de Cuentas y el Diputado del Común. El cuarto, el Consejo de Administración de la Radiotelevisión Canaria (RTVC), fue renovado el pasado 1 de diciembre, tras un acuerdo entre las tres fuerzas políticas con representación en la Cámara regional: Coalición Canaria (CC), Partido Popular (PP) y Partido Socialista Canario (PSC).
En esencia, este cambio supuso reducir de ocho a siete los consejeros del Consejo de la RTVC y que el PSC pasara a tener tres en lugar de dos representantes, aunque siguiesen siendo mayoría los representantes de CC y PP, con dos consejeros cada uno.
Hasta el momento, éste ha sido el único punto de encuentro en casi tres años de negociaciones frustradas, cruces de acusaciones y anuncios de candidatos que nunca llegaron a serlo. Cosas de la política y de los políticos.
A tal grado de dejadez y estancamiento ha llegado el asunto que hace tres semanas el presidente del Parlamento de Canarias, Antonio Castro, abogó por modificar las leyes con el objeto de evitar que órganos de control parlamentario tan importantes como los citados se mantengan en funciones por un periodo de tiempo tan largo.
Sugerencia
Castro sugirió, incluso, que la modificación del Consejo Consultivo, la Audiencia de Cuentas y el Diputado del Común debería posponerse ya para después de las elecciones de 2011, con las nuevas mayorías que surjan de estos comicios. "Cada día que pasa tiene menos sentido que la Cámara regional adopte decisiones que afectarán a la próxima legislatura", subrayó.
Las palabras del presidente de la Cámara no sentaron bien en el PSC, no en vano la composición de los órganos que dependen del Parlamento es proporcional al número de diputados que cada grupo logre en las elecciones, y los socialistas tienen mayoría desde mayo de 2007: 26, frente a los 19 de CC y los 15 del PP.
Santiago Pérez, portavoz parlamentario de la oposición, replicó esta misma semana a Antonio Castro y dijo que "es conveniente que los órganos de control tengan un mandato que vaya más allá del de una legislatura, porque es esto lo que les da autonomía".
Además, el parlamentario socialista remarcó que hay que renovar "cuando toca", y hay que hacerlo "en función de la composición de la Cámara que existe en cada momento". "Esto es lo que han tratado de evitar CC y PP", sentenció el diputado.
En cualquier caso, y tras las afirmaciones de unos y otros, se esconde una batalla política por tener el control, o, al menos, un poco de control, sobre las tres instituciones.
Si se pregunta a CC y PP, socios de Gobierno, dirán que es el PSC quien bloquea la renovación por sus desavenencias internas, que no les permiten consensuar un candidato para el hasta ahora denostado Diputado del Común, la institución que más preocupa. Y, aunque llevan parte de razón, la propuesta que realizaron, Eligio Hernández, fue rechazado por los nacionalistas con el argumento de que no había sido consensuado con ellos.
Por el contrario, si es al PSC al que se le cuestiona, responsabilizarán a los socios de Gobierno de no querer afrontar la renovación para no reconocer su mayoría parlamentaria.
Válidos o no, políticos o no, estos son los argumentos que mantienen al Diputado del Común y al Consejo Consultivo en funciones desde el 10 de enero de 2007, y a tres de los miembros de la Audiencia de Cuentas desde abril de 2007 -dos- y febrero de 2008 -uno-.
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