L OS QUE ASISTIMOS ayer al Santiago Martín tuvimos que esperar a los segundos veinte minutos para animarnos con un partido entretenido de baloncesto. El Tenerife Rural no está, este año, para muchas florituras deportivas. Nadie pide más de lo que pueden dar y mucho mérito tiene estar con trece victorias a falta de siete jornadas después de haber empezado como lo hicieron en octubre.
Pero no es menos cierto que cuando le pone un ritmo alto a su juego, la aparición de jugadores que aporten valores al grupo sube en efectivos. Y eso fue lo que sucedió a partir del tercer cuarto de su encuentro ante Palencia. Cuando priorizó el trabajo en el rebote defensivo y pudo llegar al campo de ataque con algo más de rapidez, se apoyó en la participación de más jugadores como Julio, Fergerson, Fiorotto, Eric o Boccia.
En los primeros dos cuartos jugó más lento y tratando, en el cinco contra cinco, de encontrar a su jugador franquicia, Lou Roe, que hasta entonces estaba pasando muy desapercibido. Hasta el descanso, y con la virtud de no perderle la cara al partido, los de Iván Déniz estuvieron más inmersos en tratar de encontrar el criterio al juego. Algo que encontraron cuando Julio González ocupó la posición de falso cuatro que tuvo continuidad en la figura de Sergio Pérez.
Ayer fue un gran día para la entidad porque prácticamente se ha salvado, deportivamente, una temporada que no tenía muy buena pinta. En las próximas siete jornadas, nadie duda que el grupo va a seguir compitiendo al máximo nivel. Y ese es ahora su objetivo. Son siete encuentros que, de ganar la mitad más uno, pueden ilusionar a sus seguidores y a los propios deportistas de llegar a las eliminatorias por el ascenso. Sería todo un éxito que no debe dar miedo aceptar como desafío.
Quien hizo ayer veinte primeros minutos con muy buen rendimiento fue el Socas Canarias. Otra vez cerca de los cincuenta puntos en los dos primeros cuartos le siguen avalando como uno de los conjuntos más anotadores de la competición. En el inicio del tercer periodo, cuando los lanzamientos de tres no fueron tan brillantes, Levi Rost se encargó de meterse al poste medio y consiguió seguir aumentando la ventaja de los de Alejandro Martínez que, a la postre, le sirvió para certificar una victoria fuera de casa que se había hecho esperar más tiempo de lo deseado.
Primeras buenas sensaciones de Hanke en el juego con su equipo y plus de actividad con la, esperemos que definitiva, presencia de Garrido en las rotaciones del grupo.
Entrenador Superior de Baloncesto
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