Las Palmas de Gran Canaria, OTR/PRESS El hombre acusado de asesinar a una mujer de 61 años de edad de un disparo en la cabeza mientras ella caminaba por una calle de la zona de El Pilar, en Las Palmas de Gran Canaria, que además intentó asesinar a otros dos hombres, confesó a los agentes de la Policía Nacional que le detuvieron que el barrio le había hecho "brujería". J.A.S.M reconoció todos los hechos de los que se le acusan, por lo que la Fiscalía rebajó de 30 a 29 años y cuatro meses la pena que solicitaba.
Así se mostró el acusado durante el juicio celebrado este martes en la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas contra J.A.S.M -mayor de edad y sin antecedentes penales, que dijo: "El barrio del Pilar me ha hecho brujería, me ha hecho mal, salí a la calle, la señora me miró mal y le disparé".
La Fiscalía rebajó de 30 a 29 años y cuatro meses la pena que solicitó para el acusado por un delito consumado de asesinato, dos presuntos delitos de asesinato en grado de tentativa, una falta de lesiones y otra de daños. Tanto la acusación particular que representó la familia de la fallecida como la defensa del procesado se adhirieron a la petición de la representante del Ministerio Público.
Durante el juicio, que quedó visto para sentencia, J.A.S.M. admitió los hechos. Así, reconoció que sobre las 17.30 horas del pasado 5 de marzo salió de su domicilio situado en la calle Virgen del Pilar portando una carabina de su propiedad marca 'Savage', modelo 'Mark II', del calibre 22 'long rifle' y para la que disponía el correspondiente permiso de armas.
J.A.S.M. se encontró en la calle con un hombre que estaba abriendo el maletero del vehículo. Se dirigió a él y le encañonó de forma sorpresiva con el arma a unos diez metros de distancia "con el ánimo de quitarle la vida". El varón reaccionó rápidamente y se escondió entre los vehículos estacionados en la calle, logrando cruzar la vía y llamar a la policía, al tiempo que el acusado disparaba su arma.
LA VÍCTIMA PASEABA CON SU ESPOSO
A continuación, el procesado apuntó con el arma a una mujer, de 61 años de edad, que caminaba al lado de su esposo, y disparó "con ánimo de causarle la muerte". J.A.S.M. se encontraba a una distancia aproximada de 30 metros y, sin que la víctima pudiera reaccionar al no percatarse de la acción del acusado, el disparo alcanzó a la mujer en la cabeza, provocándole la muerte sobre las ocho de la mañana del día siguiente en el Hospital Universitario Doctor Negrín de Gran Canaria, donde se encontraba ingresada desde que ocurriera el suceso.
Tras disparar a la anciana, el acusado se dirigió a otro hombre, que iba a su domicilia y, a una distancia aproximada de 12 metros y sin que se percatara de su presencia, le disparó con su carabina "con intención de quitarle la vida, rozando la bala el pómulo derecho" del vecino, tras lo cual el acusado siguió disparando. La víctima se escondió detrás de los coches estacionados, pero J.A.S.M. comenzó a perseguirle disparando el arma. Los disparos ocasionaron desperfectos en un vehículo, cuyos daños han sido tasados en 625,13 euros.
"LE CAMBIÓ LA CARA Y DIJO QUE NO HABÍA DISPARADO"
Por su parte, uno de los agentes de la Policía Nacional que persiguió al acusado hasta lograr detenerle explicó que durante una conversación en las dependencias policiales, J.A.S.M. argumentó: "El barrio del Pilar me ha hecho brujería, me ha hecho el mal, salí a la calle, la señora me miró mal y le disparé". A continuación, le confesó que tenía armas en su casa.
"En ese momento le cambió la cara, me miró y dijo que él no había disparado a nadie", apostilló el policía.
El viudo de la mujer relató muy nervioso que aquel día iba hacia una parada de autobús cuando vio a un hombre "dando vueltas alrededor de un coche" y una mujer le llamó para decirle: "Esa señora está tirada en el suelo", en referencia a su esposa.
"PENSÉ QUE ERA UNA BROMA"
Igualmente, uno de los vecinos explicó que estaba abriendo el maletero de su vehículo para coger una mochila cuando vio que J.A.S.M. se dirigió a él con el arma. "Pensé que era una broma, pero después le vi la cara serie y vi la escopeta, eché a correr, oí un disparo y llamé a la policía", relató.
Asimismo, otro hombre que resultó herido se percató de que "algo raro pasaba". "Miré enfrente y vi a un señor con una escopeta, la estaba cargando y me apuntaba". Éste relató que fue perseguido hasta que consiguió esconderse tras una furgoneta.
A continuación, logró "coger" al acusado, "levantarlo para el aire y quitarle la escopeta"." Tuve que darle con el arma en los pies, yo no sabía nada de lo que había ocurrido, la gente insistió en que siguiera dándole golpes", añadió.
DISPARÓ DESDE SU CASA
Por otro lado, el acusado reconoció también que sobre el 28 de febrero de 2009, desde su casa, disparó al menos en diez ocasiones con su carabina contra la puerta metálica de un campo de fútbol, ocasionando desperfectos cuya reparación asciende a 390 euros según la tasación pericial.
La Fiscalía señala que en el momento de los hechos el acusado -en prisión desde el 7 de marzo de 2009 -presentaba un "trastorno esquizoide de la personalidad que alteraba en gran medida sus facultades volitivas e intelectivas".
Igualmente, apunta que el 5 de marzo, J.A.S.M., antes de los hechos descritos, había ingerido alcohol -varias cervezas y whiskys-. De hecho, sobre las 21 horas del mismo día se le practicó un análisis de sangre que evidenció la presencia en su organismo de 1,47 gramos de alcohol por litro de sangre. De esta forma, concurre en el acusado la circunstancia atenuante de alteración psíquica, así como la atenuante de embriaguez en el delito de asesinato, los dos de tentativa de asesinato y la falta de lesiones.
NO PODRÁ RESIDIR EN LA CIUDAD
Por todo ello, la Fiscalía modificó en parte su escrito de conclusiones provisionales y solicito imponerle 7 años y tres mises de prisión por cada uno de los delitos de asesinato en grado de tentativa, así como la pena de 14 años y diez meses de cárcel por el asesinato de la mujer. Por la falta de lesiones mantuvo su reclamación de dos meses de multa con una cuota diario de 30 euros y por la falta de daños la pena de 20 días de multa con una cuota diaria de 30 euros.
En concepto de responsabilidad civil, cambió su petición inicial y reclamó para el procesado que indemnice a los herederos de la víctima mortal en la cantidad de 180.000 euros para el viudo y 30.000 para euros para cada uno de los hijos. También reclaman que pague 625,13 euros para el propietario del vehículo aceptado; 300 euros al hombre herido por las lesiones causadas y abone 390 euros al Ayuntamiento de la capital grancanaria por los desperfectos en la instalación deportiva de su propiedad.
Asimismo, la fiscal hizo suya la petición del letrado de la acusación particular, Manuel Alcedo, para imponer al acusado la prohibición de residir en Las Palmas de Gran Canaria durante diez años después del cumplimiento de la pena privativa de libertad.
Por último el abogado de la defensa, Carlos Navarro, adujo que se adhirió a la pena solicitada por el Ministerio Público al considerarla "ajustada al derecho, dado que se ha tenido en cuenta la circunstancia atenuante de alteración psíquica y de embriaguez y porque es lo que quería" su cliente. Anunció que estudiará pedir el internamiento de J.A.S.M en un centro.
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