HUMBERTO GONAR, Tenerife
Trapaseros fueron los mejores de los 20 participantes. El nivel de la eliminatoria del viernes fue lo más parecido al de años atrás, gracias a los de Los Realejos, Triqui y Ni Pico. Al escuchar el anuncio de las finalistas -Bambones, Triqui, Diablos, Ni Pico, Clónicas, Traviata, Trapaseros y Los Que Son Son- no se encuentra justificación a la ausencia de Guachipanduzy, que con su segundo tema ("El padrenuestro Guachi") fue mejor que la mitad de las elegidas para la final, así como ocurrió con Zeta-Zeta. Podrían haber ocupado las plazas de La Traviata y Los Que Son. Tal vez, el jurado "le debía" el más que merecido pase a la final 2008 a La Traviata. Por último, Mamelucos se quedó justamente fuera. No cabe ser tan sensacional con "La Barriada" un año y al otro perder la identidad.
Los Que Son Son.- Son la sombra de Singuangos, pese a sus voces opacas, lo que dificulta entenderlos. Lo mejor de su repertorio fue lo que no puntúa: la puesta en escena de su presentación. Lo mejor, su caricatura de Llanos, Oramas, Zerolo. Su segundo tema, al peor estilo Singuango, en plan tostón; un artículo de opinión elevado a canción.
Trabas.- Bajón de calidad respecto a 2009. Su primer tema, "Entre ignorantes y delincuentes muere mi cuenta corriente", un homenaje a una murga del montón de los años setenta o una interferencia de la gala de Las Palmas que se emitía en ese momento por la Primera de TVE. Siguieron con "Operación totufo", Una buena idea mal ejecutada. Decepción.
Ni Pico.- Estos astronautas parecían extraterrestres entre tanta murga mediocre, salvando hasta ese momento a Diablos y Bambones. Interpretaron "Blanquiazul es un sentimiento, cambio y corto", un levantaplaza; siguieron con "Yo tengo el control, cambio y corto". una genial historia de lo que se puede hacer con un mando.
Trapaseros.- Fue la murga más completa de las 20, por lo que se ganaron a pulso el pase a la final; no fueron relleno. Sensacional enfoque de la secta de los parados. Sus voces, franquicia de Julio Alexis Fernández (Bambones) en el Norte (proceden de Los Realejos). Sátira e ironía. Su segundo tema, buena idea, aunque parecían que no sabían cómo terminarlo.
Marchilongas.- Fueron de más a menos. Sonaron bien y hasta por momentos era agradable su actuación, algo poco habitual en murgas femeninas, mérito logrado gracias al "fichaje" de David Padilla (Zeta-Zetas). Se despidieron con una canción que recordó el "periódico" de Zeta-Zeta, pero, en su caso, era un cubo de basura. La mejor intervención de su historia.
Triqui-Traques.- Se atrevieron a dar algo de contenido a sus letras. Sintonizaron con el público, más en pasacalle y despedida que en repertorio; pero es la moda. El primero fue una partida de ajedrez entre el pueblo, que jugaba con figuras blancas, y el poder, con negras. Faltó ser más explícito en los movimientos para facilitar saber cómo lo que cantaban tenía que ver con el juego. Cerraron con un tema que sacaba punta a su fantasía. Alegraron el concurso, más allá de que alguien pueda decir: "¿Qué cantaron?"
Triquikonas.- Demostraron gran resentimiento con la federación de murgas, y también con Triqui, a la que deben su nacimiento. Terminaron con una mala historia de un tío cachas. Lástima que esas voces dediquen meses a decir cosas feas.
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