EFE, Avilés (Asturias)
El presidente de la Asociación Nacional de Cata de España, José Manuel Escorial, dijo ayer en Avilés que la crisis ha convertido la gastronomía española en el "reino del pincho y de la tapa", porque cada vez es mayor el número de personas que recurren a esta modalidad para comer fuera de casa.
Escorial, que participa como jurado en el III Campeonato de Asturias de Pinchos, ha destacado el futuro que le espera a la tapa, "porque la gente, con la crisis, come con tres o cuatro pinchos, y esto va a ir a más".
Lo más importante de un pincho es su sabor y la originalidad en la presentación, pero también su aspecto comercial, es decir, que sea práctico en el día a día para ofrecer al cliente, explicó.
El campeón del certamen de Euskadi y premio a la mejor barra de pinchos de España, Arren Williamson, también forma parte de este jurado que ayer se reunió en el Hotel Luzada de Avilés para elegir los mejores pinchos entre los 15 finalistas de este campeonato, en el que participan 168 establecimientos del Principado.
Para Williamson, es muy importante que en la elaboración del pincho se tenga en cuenta el tipo de público y hasta la región de origen, "porque no es bueno vender productos con los que no se esté familiarizado".
El pincho se ha convertido en un buen aliado "para sacar a la gente de sus casas", pues "no todo el mundo se puede permitir el lujo de ir a grandes restaurantes y pagar mucho dinero", ha señalado.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD