1.- Un escandinavo al que se le ocurrió recalar en tierras de Las Palmas estuvo a punto de ser penetrado por retambufa, en el municipio de Mogán, a manos -es un decir- de un garrulo de 38 años, que va a ser juzgado por la Audiencia Provincial de aquella capital. Resulta que el turista se desmayó frente a una discoteca y, al verlo tan desvalido y sin conocimiento, un lebranche canarión, cuyas siglas responden a H.O. , le bajó los pantalones, le quitó los calzoncillos y a punto estuvo de ventilárselo para los restos si por allí no pasa una patrulla, que detuvo al agresor. El fiscal le pide tres años y seis meses de talego por un delito de abuso sexual en grado de tentativa. El turista salió mandado de la isla y no se le ha visto más, pero había grabado en vídeo, durante la instrucción, su versión de los hechos. "Cualquiera vuelve", cuentan que dijo el atribulado escandinavo, al que poco le faltó para ser ensartado cual pincho moruno.
2.- El agresor, es decir, el garrulo de la isla de enfrente, no tenía antecedentes; pero al parecer le sobrevino un impulso irrefrenable, al ver medio tullidito e indefenso al guiri, en las inmediaciones de la discoteca Jocker; y al probable grito interior de: "este señor es para mí", se lanzó el presunto maricón sobre don J.K.O . Fue providencial la llegada de los gendarmes, que redujeron como pudieron al agresor y socorrieron al bello durmiente, al que advirtieron de los peligros de perder el conocimiento en sitios tan poco seguros. El conocimiento hay que perderlo en el hotel o en ningún lado. Es bueno conservar el tino y más en los alrededores de Las Palmas, que siempre ha tenido fama de ciudad brava en eso del sexo convexo y retambufero.
3.- El fiscal, tan celoso y exacto en el relato de los hechos, dijo que "con ánimo de atentar contra la libertad sexual de J.K.O., el agresor le bajó los pantalones y los calzoncillos e intentó penetrarlo analmente, en el momento en que fue sorprendido por los policías". Joder, escapó por los pelos el turista, aunque la defensa del garrulo dice que todo es un disparate y que su cliente no intentó ninguna guarrerida contra el caído, sino que sólo fue a auxiliarle. Pues chiquito auxilio, hermano. No sabemos lo que ocurrirá en el juicio, previsto para estos días, pero la cosa pinta mal. Los hechos sucedían en diciembre de 2006 y el juicio se celebra ahora. Igualito que en los Estados Unidos, en donde te juzgan al par de meses, incluso en los casos más graves de asesinatos y eso. Tenía que ser allí, hombre, tenía que aparecer por allí el maricón de turno para espantar a los turistas. Del juzgado le dijeron al sueco que si quería venir a testificar; y el otro respondió que "nunca mais". Que él se quedaba en su país, donde no hay gente que se dedica a dar por culo por la calle. Como en Las Palmas. Perdón, como en Mogán.
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