Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

CARLOS ACOSTA GARCÍA

De profesión, mis ignorancias (328)

6/feb/10 08:04
Compartir
Edición impresa .

ALLÁ por el mes de enero del pasado año, di a conocer en este espacio mi artículo 273 en el que dejé expuesta mi promesa formal de que volvería de nuevo a la lectura de don José Ortega y Gasset. Me permití aquel día la libertad de decir que no había entendido casi nada de su obra "Caracteres y circunstancias". Aunque también me apresuré a aclarar que la culpa no era del señor Ortega sino de alguien que tiene muy cortas sus entendederas. Cumplo ahora mi promesa de entonces, no sólo con la intención de probarme a mí mismo que soy capaz de descifrar lo que leo, sino para no imitar a los políticos, verdaderos linces en esto de prometer y no dar.

Estoy leyendo estos días, con sumo agrado, la obra orteguiana "El tema de nuestro tiempo". Metido ya en la página 78, noto que, mientras me desenvuelvo con cierta soltura en la prosa de don José, aparece allí, como me ha ocurrido en otras ocasiones, algo así como una montaña empeñada en no dejarme mover como yo quisiera.

Ya en la primera página del libro escrito por el eminente escritor y filósofo se me presentan el pronombre este y el adverbio solo como los ven ustedes aquí: sin tilde. Vean esta frase: "La exposición de su sistema científico impone a este una nueva necesidad". Y lean también lo siguiente. "El pensamiento se rige exclusivamente por las cosas, atendiendo solo a su contextura". Lo han visto, ¿verdad?

De muchacho, me repitieron una y cien veces, que tales vocablos deben acentuarse en los casos que cito, mientras que los acentos no se precisan cuando este y solo son adjetivos. Luego, un tanto recientemente, me hablaron de la llamada tilde opcional, según hubiera o no ambigüedad en la frase. Al principio me quedé sorprendido porque me pareció una medida innecesaria. Estábamos muy bien acentuando tales palabras cuando no eran adjetivos, sino pronombre y adverbio, respectivamente. Pero, para salir de dudas, consulté la "Ortografía de la Lengua Castellana", editada por la RAE. Se asegura allí, en efecto, que los pronombres demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, pueden o no acentuarse. Lo importante es evitar que haya ambigüedad en la frase. Acato, como es lógico, la norma, pero creo que la situación ahora es más difícil para los niños que empiezan a toparse con los problemas gramaticales, que no son dos ni tres, así como para los escritores anticuados como quien ahora les habla.

El adverbiosolo está en idéntica situación. Pero ya dije que cumpliré las normas, como debe hacer cualquier hijo de vecino. Aunque no me haga mucha gracia.

De todos modos, no es esto lo que más me sorprende, sino la cronología de los hechos. Ignoro totalmente la fecha en que la RAE decidió cambiar las cosas. Mi enciclopedia de Dalmáu Carles (1949) va por un lado. La Ortografía que cité antes, editada en l999 por los señores académicos, va por otro. En el intervalo del medio siglo transcurrido debió producirse el cambio. Deseo recordar a los lectores, por si alguien lo ha olvidado, que "El tema de nuestro tiempo", en el que Ortega y Gasset cuenta lo que cuenta, se bautizó en 1923, aunque la decimoséptima edición, que es la que conozco, pertenece a 1970. ¿Qué puedo pensar? Para que no se diga que arrimo el ascua a mi sardina, copio un fragmento de la nota que ofrecen los editores al final del libro:

"Al preparar esta nueva edición hemos revisado las anteriores, rectificando algunas erratas advertidas. Toda intervención ajena a la mano del autor va situada entre corchetes".

Es cuanto se lee en la nota. Pero les aseguro que no he encontrado corchetes en los vocablos objeto de discusión. Los pronombres demostrativos y el adverbio aparecen, una y otra vez, sin tilde. Deduzco que cuanto se dice y como se dice salió de las manos del autor y no de los editores. Lo que ignoro es quién dictó al sabio escritor la norma académica. Y cuándo.

Por lo que a mí respecta, como la RAE da libertad para acentuar o no las palabras este y solo cuando no haya ambigüedad, colocaré siempre tilde en los casos que dejé señalados antes, más que nada, como homenaje al recuerdo que me ha quedado de mis antiguos maestros, ya tan lejos de esta vida. Creo que mis lectores lo entenderán.

 

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: