Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

JORGE ROJAS HERNÁNDEZ

Una tarea apasionante

6/feb/10 08:04
Compartir
Edición impresa .

EL PASADO día 29 enero tomó posesión la nueva Junta Directiva del Real Casino de Tenerife, hecho éste que carecería de importancia si no fuera por el prestigio que ha alcanzado en las Islas la entidad recreativa chicharrera. Tras una adaptación de sus Estatutos a la realidad actual, la nueva Junta se enfrenta al reto que supone contentar no sólo a los casi tres mil socios que la forman sino también a la sociedad tinerfeña. Esta considera al Casino como una entidad cuyos propósitos están perfectamente definidos, que son los de proporcionar a nuestra isla la mayor proyección cultural que sus medios le permitan.

En la mencionada Junta se dio lectura a la Memoria del pasado año, en la que se incluyó una pormenorizada relación de los actos realizados en dicho período. Fueron tantos y variados que los socios asistentes la aprobaron por aclamación. Porque, en efecto, la Junta saliente no sólo se preocupó en sus dos años de mandato de celebrar los actos que de ella se esperaban -bailes, reuniones, bodas, cócteles privados...- sino que, literalmente hablando, se volcó en los acontecimientos que, como antes apunté, pudiesen contar con el beneplácito de los tinerfeños, que, no lo olvidemos, siempre han tenido acceso libre a ellos.

Sería muy prolijo enumerar dichos actos, si bien merecen mención especial la semana de la música, con destacados intérpretes nacionales e internacionales; la semana de la química, cuyo propósito de ponerla al alcance de los no iniciados no puede ser más encomiable; la semana dedicada a los nuevos valores de la música canaria; los torneos de bridge y de billar a tres bandas; los conciertos protagonizados por destacados conjuntos de los más diversos géneros; presentación de libros.., amén de una interminable relación de conferenciantes que abordaron igualmente los temas más diversos: el cáncer, el tabaco, la cocina tradicional, la mujer en la política, las enfermedades y sus consecuencias, el puerto de Santa Cruz, la nueva plaza de España... Dejando a un lado los temas tratados por los conferenciantes, querría destacar algo que para mí es lo más importantes: la notable asistencia de público. Hasta hace no muchos años hablarle a la sociedad de nuestra isla del Casino casi significaba intentar explicarle algo inefable. Pertenecer a ella parecía para muchos una meta inalcanzable, algo absurdo pues sus sucesivas Juntas Directivas no pudieron ser más aperturistas. Quizá la prestancia del edificio que lo cobija, la exigencia que se estipulaba en el vestuario para acceder a ella, la prohibición de acceso a los niños o el prestigio social de muchos de los socios que la formaban crearon a su alrededor una especie de aureola que impedía distinguir con claridad su verdadera función. Función ésta, no obstante, que sigue siendo la misma en la actualidad, pero atemperada a la época que vivimos con una apertura total a las nuevas generaciones y unos enormes deseos de integración en todo lo que se inicie para el progreso de nuestra isla.

Porque, en efecto, tal y como he titulado este artículo, a la nueva directiva del Real Casino de Tenerife, presidida por José Alberto Muiños Gómez-Camacho, le espera una tarea apasionante. Aprovechando la redacción de los nuevos Estatutos en los últimos meses han entrado en la sociedad 700 nuevos socios, casi todos ellos jóvenes, que esperan el cumplimiento de lo que se les ha prometido: una entidad recreativa viva, moderna, abierta a las exigencias de la sociedad actual y dispuesta a acoger con entusiasmo los cambios que el futuro exija a la sociedad tinerfeña en general, nada de dormirse en los laureles tras haber alcanzado esos 3.000 socios hasta hace muy poco tiempo imprevisibles. En ese contexto, el señor Muiños prometió a la asamblea de socios continuar con la labor que tan buenos resultados dio en los dos años anteriores, aunque mejorándola. Tras la apertura de la nueva cafetería, que tan buena acogida ha tenido, se llevará a cabo la adecuación de la antigua parrilla. En el local resultante se desarrollarán entonces una serie de actividades que en la actualidad carecen de sitio fijo, lo cual permitirá el desalojo de una de las plantas superiores para ubicar en ella el deseado spa; todo ello sin olvidar las opciones que el Casino pueda tener cuando la Autoridad Portuaria otorgue las concesiones para el establecimiento de marinas deportivas frente a la plaza de España.

Pero será en las actividades culturales donde la nueva directiva tendrá que lucirse. Los más importantes pensadores de la Humanidad no han dejado de decir a lo largo de sus vidas que el progreso del hombre descansa en su formación, que no es más que culturizarlo. Está bien que practiquemos deportes, que viajemos, que aprendamos a valorar las tendencias modernas que hoy día marcan nuestra actividad diaria, pero sin olvidar que el saber y el conocimiento se adquieren con el estudio; no es algo infuso. Es ahí, por tanto, donde el Casino pretende llevar a cabo la labor que de él esperan los tinerfeños, que a lo largo de los próximos años, estoy seguro, podrán continuar deleitándose, para mayor prestigio del Casino, con las actuaciones y conferencias de personajes paradigmáticos en su especialidad.

Como se decía en el antiguo Egipto, "que así se escriba, y así se cumpla".

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: