Tenerife Sur
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

TRAGEDIA EN LOS GUÍOS

Sólo un cartel deteriorado advertía del peligro de desprendimientos en la playa

El socorrista que se encontraba el 1 de noviembre en la playa declaró ante la jueza que en dicho cartel, situado a la entrada de la playa, se podía leer "poniendo atención" la advertencia en tal sentido. También confirmó que la Policía Local pasaba a inspeccionar la zona y que él balizaba el área de forma voluntaria.
4/feb/10 07:56
Compartir
Edición impresa .
EL EDIL Germán Jiménez, como imputado, y el asesor de Alcaldía, Jonathan Fumero, como testigo, declararon ayer./ j.f.
EL EDIL Germán Jiménez, como imputado, y el asesor de Alcaldía, Jonathan Fumero, como testigo, declararon ayer./ j.f.

EL DÍA, Santiago del Teide

El socorrista que estaba trabajando en la playa de Los Guíos (Los Gigantes) el 1 de noviembre pasado, Antonio Plasencia, cuando un alud procedente de la ladera del acantilado ocasionó la muerte de dos mujeres, declaró ante la jueza que instruye las diligencias previas del caso que había un cartel cerca del bar situado a la entrada de la playa que estaba deteriorado y en el que, poniendo atención, se podía leer la advertencia de peligro de desprendimiento.

Cabe recordar que el informe técnico municipal elaborado el 5 de octubre, tras otro desprendimiento producido el día 2 de dicho mes, recomendaba la colocación de carteles para informar a los bañistas de tal peligro.

En su comparecencia ante la jueza, Sagrario Tovar de la Fe, el socorrista reiteró que realizaba la labor de balizar el área afectada por el primer desprendimiento de forma voluntaria, añadiendo que efectivos de la Policía Local de Santiago del Teide acudían cada dos o tres días y, a la altura del bar, le hacían un gesto indicándole con ello que todo estaba correcto.

También reiteró que había advertido a la víctima de nacionalidad británica de que no debía permanecer dentro de la zona acotada por el peligro de que cayeran piedras, si bien no llegó a constatar que la misma abandonaba el lugar porque acudió a atender a unos niños que se aproximaban al mar sin manguitos. No se percató de la presencia de la otra víctima.

En la declaración judicial que efectuó el pasado 27 de enero también explicó que, a su juicio, en la playa de Los Guíos había peligro, razón por la que asumió voluntariamente la tarea de controlar que el balizamiento estuviera colocado correctamente y advirtiera a los bañistas de que no sobrepasaran ese límite. De hecho, durante la mañana del 1 de noviembre y hasta el mediodía, la playa estuvo cerrada al baño debido a que la marea estaba muy alta y el embate era fuerte.

Por su parte, el alcalde, Juan Gorrín, hizo pública ayer una carta en la que dice sentirse atropellado.

Gorrín, indefenso

Asimismo, expresa su "indefensión" ante los últimos acontecimientos, por los que se le tacha "de asesino", añadiendo su disposición a que le critiquen su gestión pero no así a que afecten a su familia. "Creo que se está pasando la raya de lo ético y de lo políticamente permisible", asegura antes de decir que no ha cometido ilegalidades y que la resolución del problema del talud no dependía de él ni del ayuntamiento. Dice ser "quien más siente lo ocurrido", después de la familia de las fallecidas, que confía en la justicia y que no es "un asesino".

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Tenerife Sur

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: