Las Palmas de Gran Canaria, Europa Press Las mallas protectoras ubicadas en la carretera de La Aldea de San Nicolás para contener posibles desplomes de piedras no pudieron contener el gran desprendimiento de rocas que se produjo ayer por la tarde obligando a cerrar temporalmente un carril de la vía de acceso a este municipio del oeste de Gran Canaria, según informó el Ayuntamiento en nota de prensa.
En esta ocasión, ni los anclajes ni la malla pudieron retener el volumen y el peso de la plataforma desprendida que, finalmente, hizo ceder la malla y arrancar varios de los anclajes. No obstante, la conductora que transitaba en ese momento por la zona salvó su vida por décimas de segundo ya que escuchó un fuerte estruendo y pequeños impactos de tierra en el maletero del vehículo.
El Consistorio recordó que sobre la plataforma de risco desprendida, se había realizado hace dos años una actuación de anclaje de mallas especiales para contener los desplomes en tres puntos de la vía.
Por ello, un grupo de operarios se desplazó hasta el lugar para apartar parte del escombro y así habilitar un carril que permitiera la circulación en la vía, que en esos momentos tenía una notable afluencia de tráfico. El tránsito en esta zona se hizo muy complicado ya que quedó otro resto de plataforma prácticamente en el aire a unos veinte metros de altura que amenazaba con desprenderse en cualquier momento.
Tras conocer este hecho, el alcalde de La Aldea, Tomás Pérez, expresó su satisfacción por no haber tenido que lamentar ningún daño tras el paso de la borrasca por el municipio, pero insistió en la necesidad urgente de tener cuanto antes la nueva carretera.
Finalmente, Pérez alertó de un posible reboso de la presa del Parralillo que a última hora de ayer le faltaban dos metros, tras subir más de quince metros durante el día y recibir más de cuatro mil azadas.
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