SEGÚN han exhibido en televisión, un prototipo viable que ya funciona en un barrio urbano concreto de Holanda, el Almacén Temporal Centralizado de Residuos Nucleares con la inversión asociada y la creación de un parque tecnológico que podría rondar los 1.000 millones de euros, aparentan ser un chollo impresionante para cualquier pueblo o villa. Está hasta bonito. No molesta, no contamina, genera unos cientos de puestos de trabajo directos, produce ingresos periódicos elevados, es temporal -más o menos 70 años- y hay garantía contrastada de un minúsculo porcentaje de posibilidad de siniestralidad, con lo que si yo fuera alcalde de un municipio perdido del centro de la Península lo mismo planteaba a los vecinos, sopesando otros factores, la candidatura por el bien de la zona.
Estamos en la idea de que este almacén tiene un presupuesto inicial de 700 millones de euros y empleará a unas 300 personas. En el Estado español, con el único centro activo hasta la bandera, los residuos ahora se están depositando costosamente en Francia.
En Canarias tenemos la suerte de que este tema ni se nos pasa, de momento, por la cabeza. Energía nuclear, no, gracias. Hay mucha densidad de población y dependemos en proporción importante del turismo, por lo que ni siquiera ha surgido el debate dándose por descontada la oposición de la población. Hemos definido la estrategia para el futuro y la fuente elegida es el gas y las, cada vez con mayor defensa, energías limpias, para las que contamos con las mejores condiciones de explotación. Islas como El Hierro son pioneras en la búsqueda de un modelo autosuficiente y ecológico que se puede conseguir en breve. Es el camino elegido.
Ni de coña nos podemos plantear nada de nuclear. En el mundo sí que es algo que parece ganar otra vez enteros y hasta algunos grupos ecologistas la defienden como la menos mala en un renovado debate que, como el ave Fénix, resurgió hace unos años en Alemania, Reino Unido, Italia? y que les ha llevado a la licitación de nuevas centrales de tecnología avanzada. Surgen como hongos por el planeta, China, India? que se van sumando poco a poco a los que ya la habían adoptado, EEUU, Francia? y precisamente por sus ventajas no se podrá decir nunca de esta agua no beberé.
En Península, los populares (PP) apoyarían un nuevo despliegue cuando los socialistas (PSOE) continúan haciendo ascos (Ascó o Garoña) en una polémica que en sus propias filas genera encendidas controversias con diferentes posicionamientos. Primero fue la localidad alcarreña de Yebra, después (de perdidos al río) otros como Zarra, al lado de Cofrentes o Ascó. El pasado miércoles conocíamos las intenciones del municipio conquense de Villar de Cañas o Torrubia con 80 habitantes en su padrón, y este mismo jueves se sumaba Santervás de Campos (Valladolid) y también los Ayuntamientos de Vega de Infanzones, en León, y de Melgar de Arriba, en Valladolid. El viernes último se sumaron seis pueblos más y todos en la idea de aspirar a semejante lluvia de millones. Ya hay más de doce pretendientes y muchos otros no lo intentan por presión del exterior.
Permítanme abrir una interrogación: ¿quién sabe si a futuro, en un acuerdo con Madeira y las Azores, interesa instalar una nuclear en las Salvajes? Puede no haber ni espacio suficiente en ese archipiélago no habitado y plantearlo mismamente es una burrada, o mejor una salvajada, porque además la distancia y la necesidad de crear círculos autosuficientes por territorios lo hacen inviable, pero la tecnología avanza de modo imparable. Podría tratarse de una posibilidad, no tanto de ficción.
Todo acaba reduciéndose a números. Supongan que a cualquiera de nosotros individualmente nos ofrecen colocar un bidón en la azotea o en el patio. Le estarán garantizando seguridad y prácticamente imposibilidad de siniestro (0,000000000001%) en esa finquita del monte o en el apartamento de Los Cancajos. ¿Sería usted capaz de aceptar un bidón nuclear en el patio de su casa o en la finca de La Cuesta?
Le ofrecen, vamos a suponer, 2.000 ? por bidón y por 12 bidones o más, los 24.000 ? al mes que le corresponderían más un trabajo (hasta las 3 P.M., con media hora para el café) para su hijo. Seguro que más de uno adoptaría el bidón, la hipoteca solucionada y enseguidita surgirían avariciosos que querrían meterlos a cientos, aunque fuera en el trastero del garaje.
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