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EL DÍA, Tenerife
Jubilado de la política activa desde junio de 2009, Fernando Fernández (Santa Cruz de La Palma, 1943) no descarta volver a la primera línea si su partido, el PP, se lo pide. No obstante, advierte de que su regreso no estaría exento de condiciones, con el objeto de hacer su vuelta "más eficaz".
Ha comentado que se retira, por ahora. ¿Contempla, pues, volver a la política activa?
Si mi partido me lo pidiera, yo tomaría en consideración la petición, pero a estas alturas de mi vida lo haré no sin condiciones. Establecería cuáles son mis criterios para que mi vuelta a la política sea más eficaz para Canarias. Y no lo haré por razones de vanidad personal, porque todas mis vanidades están cubiertas. No se puede llegar más alto en Canarias. Se puede haber gobernado más tiempo, pero más alto no. Para hacer cosas buenas no hace falta estar mucho tiempo, y creo que en el tiempo que tuve hice unas cosas que están clavadas en la Historia de Canarias. Entre otras, la derogación de la Ley de Aguas, iniciar el cambio de la Ley de Cabildos que había hecho el Gobierno anterior, y el cambio del protocolo adicional del Tratado de Adhesión al Reino de España, que había sido consensuado en Canarias y que se conoció como la opción 2. En sólo un año y medio desmonté lo que consideré un error y cambiamos la opción 2 por lo que yo entonces llamé con cierta ironía palmera opción 1,5, porque nunca pedí la integración completa.
Habla de condiciones para volver. ¿Cuáles son?
Me han propuesto ir a algunos cargos concretos, y he dicho que no tengo ningún interés en volver a la política, aunque mi vocación permanece intacta.
Ha sido un firme defensor de los cabildos, y ha llegado a decir que en las Islas se debió crear un Cabildo General de Canarias y que este fuera el Gobierno regional. ¿Considera que se debió afrontar antes la duplicidad de administraciones?
Hemos perdido un cuarto de siglo, sobre todo porque quienes han pagado el pato han sido los canarios. A los políticos no sólo no les ha costado nada, sino que muchos de ellos han vivido a costa de eso.
¿Cómo definiría el papel de Canarias en el contexto europeo?
Creo que la situación de Canarias hoy en Europa responde a lo que el Gobierno regional, el Parlamento, las instituciones y los agentes económicos y sociales han querido. Los gobiernos de España, tanto en la época de Felipe González, que negoció el Tratado de Adhesión, como de José María Aznar, que incluyó el estatuto de RUP dentro del derecho primario de la UE, han recogido fielmente lo que los canarios quisimos. La Comisión Europea ha incorporado a su práctica diaria y a sus normas directivas más o menos fielmente lo que los canarios hemos querido.
¿Y desde el punto de vista internacional?
He citado como gobiernos de España que han hecho posible nuestra situación actual en Europa al de Felipe González y al de José María Aznar. No es por un olvido de mi mente que yo no haya citado al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que mi hija más joven, que se declara de izquierdas, llama, en lugar de ZP, ZB (ZBurro). ZB no sólo no ha hecho nada por Canarias sino que nos ha dejado con una cota de paro que no teníamos históricamente. Ha venido a las Islas a ofrecer un Plan Canarias con una inversión multimillonaria y que hoy, apenas pasados dos meses de esa visita, todo el mundo coincide en que nos tomó el pelo. Y lo que es más grave, los sectores estratégicos canarios que dependen de Europa -como es el plátano- nunca han estado en más riesgo. Por tanto, ZB ha perdido una oportunidad histórica. La Comisión Europea tiene un magnífico instrumento, el de Gran Vecindad, que permite ejecutar y desarrollar desde Canarias un papel importante en el desarrollo de los países de nuestro entorno. Pero ZB no ha hecho nada para que las Islas hagan una política exterior adecuada al marco legal en el que nos movemos, que es la Constitución Española y el Tratado de la UE. En ese marco, sin violentar las normas, Canarias puede tener, a través de los programas y de la financiación de que puede disponer, un papel en el área del noroeste africano.
¿Podría en este aspecto hacer algo más el Gobierno canario?
Sí, porque tiene capacidad de iniciativa, y esta capacidad podría suplir, en parte, la falta de acción del Gobierno de ZB. El Ejecutivo canario ha hecho algunas cosas. El vicepresidente, José Manuel Soria, ha visitado varias veces el Sáhara occidental, y el presidente, Paulino Rivero, ha estado en Rabat. Pero se puede hacer más, y se puede exigir al Gobierno de España que haga más.
¿Qué nota le pondría al Gobierno de Canarias, en el que cogobierna, pero no preside, su partido?
Como no tengo interés en que me abran un expediente disciplinario le daré un sobresaliente "cum laude". Pero al de Zapatero le doy un cero.
¿Cree que los casos judiciales en los que se ha visto implicado José Manuel Soria pueden laminar su imagen y la de su partido?
Me alegro de corazón, y así se lo he dicho de palabra y por escrito a José Manuel Soria, que haya salido limpio de polvo y paja de esas falsas y execrables persecuciones que ha instigado Juan Fernando López Aguilar, fundamentalmente. Soria ha salido como debía. Nunca debió ser imputado y nunca debió ser perseguido en democracia por unos aprendices de Torquemada.
Las encuestas dan un repunte al PP, nacional y regional. ¿Ve a José Manuel Soria y a Mariano gobernando?
Lorenzo Olarte dijo una vez que en política no siempre 2 y 2 son 4, sino que pueden ser 22. Estoy seguro de que Mariano Rajoy va a ser el próximo presidente del Gobierno de España; por tanto, en este caso, 2 y 2 son 4. Según las encuestas, en Canarias crece el PP, crece CC y cae mucho el PSOE, lo cual no me sorprende porque en manos de esta tribu de enanos que lo ha dirigido y que más ha practicado prácticas inquisitoriales, lo normal es que baje. Esto me preocupa, porque en la coyuntura actual Canarias necesita un buen Gobierno y una buena oposición.
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