Zapatero se confiesa ateo. Y no se levantó, en aquel desfile, al paso de la bandera de las barras y las estrellas. Ahora viaja a los Estados Unidos, a rezar. Y saludará a la bandera. Son las servidumbres del cargo. Zapatero, que no cree, lee la Biblia. A lo mejor se obra el milagro. Zapatero, que mancilló la bandera USA, se la come ahora. Los caminos del poder son inescrutables, ZP, como los del Señor.
No crean que la invitación de Obama es ociosa. Se trata de reivindicar el honor mancillado, ni más ni menos. Los americanos que se acuerden de aquel lance desafortunado, que serán muy pocos, sonreirán ahora viendo al políticamente decrépito presidente español inclinarse ante la enseña nacional de su país y musitar una oración. Le han devuelto la fe al errático mandatario europeo, perdido entre sus contradicciones. Lo han llevado a su redil. Han conseguido que su fiebre por una foto con Barack Hussein Obama obre el milagro de una oración y un saludo. ¿Dónde está la dignidad de Zapatero? Obama bien vale una misa, le habrán dicho sus colaboradores. Y el presidente ha tragado. Era la única forma de viajar a los Estados Unidos antes que el Rey, que también estará en Washington este mes. Pero el Rey es otra cosa. El Rey saluda a las banderas y también reza.
Pasa muy poco tiempo en España ZP. Va de avión en avión y de país en país. El incidente de Davos y su poca facilidad para los idiomas no es óbice para que él insista en estar en los sitios. Se cree un personaje. Da mucho trabajo a su traductora. Y no para en casa.
En realidad, es mejor que no venga porque cada vez que habla sube el pan. ¿Qué tendrá -tendremos- que soltar para que los sindicatos pasen por la jubilación a los 67 años? ¿Darán marcha atrás los líderes sindicales, bien alimentados por el partido que gobierna? A lo mejor la oración de Zapatero va orientada a que no le monten una huelga general cuando se cansen de él. Nadie se puede fiar de gente con poca conciencia, que danza al son del dinero público. Están muy calentitos Cándido Méndez y Fernández Toxo. Son el poder. Zapatero es un mero tamborilero de estos dos auténticos directores de orquesta. Pero con la pinta que tienen, Obama no los puede invitar también a ellos a rezar. Se quedaría sin público.
En fin, foto con Barack, dedicada, para la mesa de noche de las góticas. Y es que familia que reza unida permanece unida. Lo decía el padre Payton, ¿recuerdan?: "Jesusito de mi vida, tú eres niño, como yo". Ya saben.
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