1.- He hecho una prueba infalible. He escuchado tres minutos de un discurso de Zapatero y a continuación he oído otros tres minutos de una disertación de Cantinflas . Igualitos. No sé por qué comparan a Zapatero con Mr. Bean porque quien realmente está dentro de él es Cantinflas. En Davos, a Zapatero se le estropeó el auricular y no pudieron traducirle lo que decían los demás. Todo el mundo hablaba inglés menos él. Lo mejor que puede hacer es apagar la luz de La Moncloa, una noche, salir a pasear con Sonsoles y no volver. Aparecer en León, el día antes que el camión con sus muebles. Zapatero, pasito tun-tun, se ha convertido en una desgracia para este país. Fue el único gobernante mundial que no vio la crisis y ahora es el único gobernante mundial que no habla inglés. Y España, el país europeo que descoyunta la economía de la Unión y que no sabe cómo salir de la crisis. Ahí tienen los datos de la EPA (Encuesta de Población Activa): estamos en el 19% de paro y las cifras se disparan, casi cuatro millones y medio de desempleados. Mientras todo esto ocurre en España, Zapatero se entretiene en Davos explicando que los datos de Rubini y compañía son erróneos y que él va a sacar a España de la crisis. ¿Pero cómo, criatura? ¿Inflando a jamón a Cándido Méndez y a Fernández Toxo ? ¿Qué les darán ahora a estos dos pájaros para que hagan la vista gorda ante la nueva edad de jubilación? ¿Es gratis la cosa? Ni de coña. Estos dos no hacen nada gratis. 300.000 empresas españolas cerraron en 2009. Ni se sabe cuántos autónomos cesaron en su actividad. Los juzgados de lo mercantil están llenos de expedientes de concursos societarios. ¿Lo explicó Zapatero en Davos? ¿Dijo la verdad o seguirá mintiendo y mintiendo a los ciudadanos españoles y europeos de una forma tan descarada?
2.- Me causó sonrojo escuchar a las dos vicepresidentas del Gobierno, en la rueda de prensa que sucedió al Consejo de Ministros del viernes último. Palabrería y más palabrería, sin siquiera estar convencidas de lo que decían sobre programas de estabilidad, contención del gasto público, cuadros sobre la senda del crecimiento económico, etcétera. Han reconocido que el paro estimado para este año será de un 19%, lo cual es una obviedad por la evidencia y contundencia de los datos aportados por la EPA y que hemos referido más arriba. Nada sobre subvenciones a empresas, no se abarata el despido y se alarga la jubilación hasta los 67 años. Zapatero no sólo no rectifica, sino que insiste en sus errores. Hacen cuentas basándose en una recuperación que no existe sino en su imaginación. Improvisan de una manera bestial, pontifican en base a hipótesis descabelladas. Tampoco tienen pudor a la hora de presentar recursos de inconstitucionalidad en leyes de comunidades autónomas en las que ellos no gobiernan (Valencia y Galicia, entre otras). Estos socialistas están desaforados. Insisten en que el ciclo está cambiando y que la economía española se va a recuperar, pero ellos saben que es mentira; a corto plazo es mentira. ¿Por qué siguen, pues, engañando a este país? ¿Estarán ellos mismos convencidos de que lo están haciendo bien? No dan sino palos de ciego, enarbolan estandartes de demagogia, son campeones a la hora de practicar el equívoco. Pero ahí están los terribles datos económicos de este país.
3.- Los sabios han pronosticado el hundimiento de la economía española, pero el Gobierno no lo reconoce, hace mutis por el foro. La ministra Salgado hace propuestas que llegan a asuntos que han de dilucidarse ¡en el 2025! Han prometido a Canarias 10.000 millones de euros para los próximos cinco años, pero ahora anuncian una reducción del gasto público. ¿Otro engaño más? ¿Cuánto vale Canarias? ¿Van a decir digo donde habían dicho Diego? "Yo espero que las comunidades autónomas sean conscientes del problema", dijo Salgado, preparando el terreno. No dan una. Uno habla como Cantinflas, las otras no saben lo que dicen. Retrasan la jubilación a los 67 años, pero Televisión Española y Radio Nacional de España, empresas públicas, han liquidado a gente con poco más de 50. ¿Cómo se explica todo esto? ¿A quiénes quieren seguir engañando? "Sosegar el debate", dijo Fernández de la Vega , refiriéndose a otro tema pendiente, el cementerio nuclear. Sí, sosegamos el debate mientras el país se muere. Y como sigan añadiendo obligaciones a las empresas con beneficios, todas ellas se ocuparán de no declararlos, de trampear, porque este es el país de la trampa, el país de Rinconete y Cortadillo . Ahora resulta que el gobernador del Banco de España tenía razón cuando dijo que este país iba proa al marisco. Nadie se la daba, pero ahora dice el Gobierno que "hay que abrir el debate". ¿Qué hago yo, me meto en la cama y me tapo con el edredón, o salgo a la calle, me pongo el mundo por montera y los mando a tomar vientos? Ah, esto último no estaría mal porque la Tierra es del viento.
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