EFE, Caracas
La Cámara Venezolana Automotriz (Cavenez), que agrupa a las ensambladoras que operan en el país, supeditó ayer el impacto de la fuerte devaluación en el precio de los automóviles nuevos al tipo de cambio que se aplique al sector y la "oportuna entrega" de las divisas por parte del Estado.
El presidente Ejecutivo de Cavenez, Enrique González, agregó que la entrada en vigor el 11 de enero del nuevo esquema cambiario con dos tasas controladas, de 2,6 y 4,3 bolívares por dólar, puede abrir el camino para que "se rescaten los niveles de producción" nacional de vehículos tras dos años de caída.
La tasa de 2,6 se aplica a enseres básicos como alimentos y medicinas, entre otros, mientras que la tasa de 4,3 cubre lo considerado no esencial como los vehículos importados y neumáticos, y cada una representa una devaluación del 20,9 y el 100% respecto al cambio único anterior de 2,15 bolívares por divisa.
El "impacto" de la devaluación monetaria en los precios de los vehículos "va a depender del reconocimiento" de la tasa de 2,6 bolívares por dólar para la cadena de producción de autos, dijo.
Una "gran porción" de las partes importadas está integrada en la lista de productos a los que se aplicará la tasa preferencial de 2,6, pero otros insumos de la cadena productiva utilizarán la tasa de 4,3 bolívares, afirmó González. "Habría que precisar un promedio ponderado sobre la compleja estructura de costos" de producción nacional para precisar el impacto inflacionario en los precios de los vehículos nuevos, señaló.
Resaltó que el Gobierno de Chávez decretó el nuevo sistema dual de cambio como parte de la política nacional para impulsar la producción nacional en todos los sectores, incluido el de vehículos.
En ese sentido, González reconoció que con la política cambiaria se abre la posibilidad de que la industria "rescate el nivel de producción" que ostentaba antes de las caídas de los últimos años.
250.000 unidades anuales
La industria automotriz tiene una "capacidad de producción de 250.000 unidades" anuales y puede hacer el esfuerzo de ensamblar "200.000" autos que el Ejecutivo planteó como meta anual, afirmó el presidente Ejecutivo de la Cavenez. Ello dependerá de la "entrega oportuna y constante" de los dólares por parte de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), y de variables como la demanda comercial. En 2009 se produjeron en Venezuela un total de 111.554 autos, un 17,39% menos que el año anterior. La caída de la producción ha sido atribuida por las ensambladoras al retraso en la asignación de los dólares requeridos para la importación de los componentes por parte de Cadivi.
La caída de producción en 2009, unido a algunos problemas laborales, acentuó la escasez a vehículos nuevos en el mercado e impulsó los precios de las unidades disponibles e incluso de los autos usados.
Chávez se queja del alto costo de los vehículos nuevos y usados y atribuye la situación a la "especulación capitalista" de quienes manejan el sector. En diciembre, Chávez adjudicó 50 autos nuevos argentinos vendidos por el Estado a "precios justos", como parte del plan de importar y vender directamente vehículos contra la supuesta "usura" de los concesionarios privados.
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