EFE, Washington
La Policía rastreaba ayer la casa del sospechoso de haber matado la noche del martes a tiros a ocho personas en el condado de Appomatox, en el estado norteamericano de Virginia, ante la sospecha de que pueda tener explosivos en su vivienda, donde ya fueron encontrados algunos de los cadáveres.
El sheriff del condado de Appomatox, Wilson Staples, indicó que el sospechoso, Christopher Speight, de 39 años, podría haber colocado algunos explosivos en los alrededores de la casa y por eso un equipo de artificieros con perros especializados rastreaba el enclave.
El sospechoso se entregó ayer a las 7:10 hora local (12:10 GMT) después de pasar la noche escondido en una zona boscosa cercado por un centenar de agentes.
Staples indicó que el arrestado no tenía ningún arma cuando se entregó, pero llevaba un chaleco antibalas y vestía unos pantalones de camuflaje. El lugar donde ocurrió el incidente está a unos 120 kilómetros al oeste de la ciudad de Richmond y a unos 250 kilómetros de Washington, la capital de Estados Unidos.
Las autoridades encontraron durante la noche del martes tres cadáveres en el interior de la casa de la que Speight es copropietario, situada en un área rural, y otras cuatro víctimas fatales en el exterior. La octava víctima, que fue hallada malherida en un camino vecinal, murió poco después.
Speight disparó en la huida contra el depósito de combustible de un helicóptero policial que dirigía su persecución y que tuvo que aterrizar.
Hasta ahora las autoridades no han indicado nada sobre los motivos del detenido para cometer la mencionada matanza y tampoco se habían formulado cargos contra Speight hasta mediodía de ayer.
Las autoridades del Condado Appomattox ordenaron el cierre de las escuelas mientras continuaba la búsqueda del sospechoso.
La Policía indicó que Speight conocía a las víctimas pero no se dieron detalles de la relación con las mismas.
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