NOS HA SUCEDIDO únicamente a los hombres ¿con exclusividad? durante siglos y siglos dado que, por lo visto, la infidelidad, la permuta de una pareja de más edad por otra de menos, el entendimiento del sexo como desahogo... iba incluido en el paquete del rol o papel masculino. Éramos cojonudos, vía libre para el menda. Ellas no, una mujer cuando veía una película porno se quedaba esperando a que al final se casaran los actores.
Por genes, los sesudos investigadores encontraban explicaciones científicas en que el hombre, al disponer de grandes hordas o legiones enteras de sufridos espermatozoides "tipo salmones" tendía a regarlos, a la promiscuidad, a dejar la huella de la perpetuación; mientras que la mujer, al disponer de pocos óvulos, tendía a la seguridad de elegir con precisión al mejor padre. Con uno solo cada par de años era suficiente. Ser débiles ante la carne y sucumbir en las trompetas de la seducción externa a la relación formal era al parecer cosa de machitos exitosos.
Pero en este caso acontece justo al revés. El affaire con el que saltó el escándalo ocurrió, según la afectada, hace apenas año y medio y no tuvo "ningún significado emocional o duradero". Empezó "de un modo completamente inocente" en el trato con el apuesto jovencito de 19 años al que la señora Iris, esposa del primer ministro de Irlanda del Norte, visitaba asiduamente tras de la muerte de un familiar. La señora Robinson, parlamentaria de recta moral pública declarada y firmes convicciones presbiterianas (protestantes pentecostales), 60 años y 3 hijos, supuestamente se enamoró de Kirk McCambley, cuarenta años más nuevo. "Relación inapropiada", según Bill Clinton.
Esta Mrs Robinson real ha vuelto a poner de moda a la homónima protagonista de la película "El graduado", de 1967. Tampoco Simon & Garfunkel hubieran imaginado que volverían a las listas de éxitos como consecuencia del desliz extramatrimonial de la primera dama. Cuarenta y tres años después de su estreno, la canción Mrs. Robinson arrasa en internet. Un grupo con más de 13.000 miembros ha lanzado una campaña en Facebook para convertir el viejo tema en un nuevo hit del pop británico. "Llevemos la icónica canción de Mrs. Robinson, famosa por el éxito de El graduado en la década de los 60, al número uno del ránking", proclama la arenga que pretende llegar a la cúspide de ventas.
Lo peor es que presuntamente también se incluyeron ayudas económicas de la poderosa diputada, de la Asamblea de Stormont y del Parlamento de Westminster por el Partido Unionista o pro Británico del reverendo Paisley al joven pipiolo.
La noticia la dio a conocer el apesadumbrado Peter, que desnudó su corazón de marido cornudo ante las cámaras en una declaración descorazonadora. El premier confesó que al enterarse no quiso saber nada de su esposa y que sólo luego se decidió a perdonarla e intentar salvar su matrimonio." Amo a mi esposa y siempre le he sido fiel", dijo con los ojos llorosos y la voz balbuceante. "Con humildad y arrepentimiento, Iris buscó mi perdón. Se declaró la única responsable de sus actos y yo la perdoné. Y lo que es más importante: sé que buscó y recibió el perdón de Dios".
En Canarias, como en todos los lugares del mundo moderno, muchas mujeres lo quieren ver desde el punto de vista de la revancha. ¿Por qué ustedes pueden y nosotras no? Si eso mismo (irse con una chica 40 años más joven) lo hubiera hecho el primer ministro, no estallaría el mismo escándalo. "¡Mira Berlusconi!", me decía una amiga, y la verdad es que aún admitiendo que la estadística registre un cinco a uno a favor -más bien en contra- de los hombres, tampoco es para que la señora se vaya a convertir ahora en una heroína. Está mal, ¿o bien?, es igual quien.
Fíjate que cuando una mujer mata a un hombre en su relación de pareja, hay casos y sin comparar, por supuesto, noto el mismo fenómeno. Es como si hubiera que empatar en lo malo u horrible.
Oye, que si Peter la perdona, punto final. Nada que objetar, chapó, puntal. En serio, los papeles o roles han variado de tal modo que las pequeñas o grandes diferencias físicas -hay que reconocer que están buenas- y esas hormonas despistadas en uno u otro sexo no pueden justificar ninguna pauta de partida en cuanto a diferencial de nada.
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