Santa Cruz, ciudad dormitorio en los festivos
Desangelante fue la imagen que ofreció la capital tinerfeña en la mañana de ayer, donde, desde la calle Benito Pérez Armas hasta el Mercado, sólo había un par de bares (contados) abiertos para que aquellos que no hubiesen estado hasta altas horas celebrando el año nuevo pudieran degustar un café. Será que en esta ciudad se olvidaron de que recalan cruceros y de que hay personas con niños y gente mayor.
La precaución se pierde en las grandes fiestas
Es sabido que las celebraciones masivas ocasionan más de un altercado por los excesos, pero lo que no se debe perder en noches tan "peligrosas" como la del pasado jueves es la precaución. Y es que más de un imprudente se dedicó a transitar por las carreteras destinadas a los vehículos en Santa Cruz para celebrar el año nuevo, aunque más temerarios fueron aquellos que volvieron a pie a casa por la autopista del Norte.
Sobran taxis en Santa Cruz salvo en Nochevieja
Es cierto que el excesivo número de licencias de taxi que existe en Santa Cruz ha provocado recientemente continuadas protestas protagonizadas por el sector. Por ello, es incomprensible cómo en una noche como la del pasado Fin de Año se hacía tan difícil encontrar un taxi libre por las calles de la capital. No digamos ya en determinados barrios del Suroeste como El Sobradillo, Tíncer o Añaza.
Petardos usados como bombas por menores
Un grupo de menores se dedicó la noche del pasado fin de año, en la calle Fernández Navarro de Santa Cruz, a colocar petardos bajo la tapa de un registro de riego municipal. Según los vecinos, la potencia de estos "juguetes" festivos provocaba una detonación desmedida aumentada por la caja de resonancia donde eran introducidos, que hacía además que la tapa metálica saltara a varios metros de distancia.
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