J.R.HDEZ./AGENCIAS, Madrid
Cansados de soportar numerosos días de mal tiempo los ciudadanos de Madrid recibieron ayer una copiosa lluvia, pero en esta ocasión de millones. Así, el mapa de isobaras, que se había convertido en la foto fija de la actualidad informativa de la capital de España, dio paso de manera repentina al mapa del tesoro que marcó una equis en el barrio de Tetuán, uno de los que acogen a una mayor cantidad de emigrantes, sobre todo dominicanos, paraguayos y ecuatorianos, muchos de los cuales fueron ayer tocados por la mano de la diosa Fortuna.
De esta forma, desde que la minúscula bola de madera de boj labrada con el número 78294 hiciera su aparición estelar sobre el escenario del salón de actos del Organismo Nacional de Loterías y Apuestas del Estado (Onlae), a buena parte de los agraciados se les tornó de inmediato el gesto entre la felicidad desmedida y el porte chulesco que se le presupone al típico castizo.
El mercurio de los termómetros emprendió su escalada de récord Guiness en el mismo instante en el que la feliz cuadrilla de niños de San Ildefonso exhibió orgulloso una sucesión de guarismos llamados a cambiar muchas vidas, con sólo canjear un pequeño trozo de papel en miles de euros. En concreto, tres millones por cada serie y 300.000 euros al décimo.
Los flashes de las cámaras de fotos y la televisión relampagueando por la sede de la Onlae hicieron las veces de pistoletazo de salida para la fiebre colectiva que se desató en las calles donde los preceptivos litros de cava que marca la tradición inundaron de alegría al céntrico barrio madrileño.
No obstante, el Gordo de este año no quiso madrugar y esperó para descolgarse del bombo hasta dos horas después de que se cantara el primer número. Concretamente a las 10:38 (hora canaria), apenas tres minutos antes que el segundo premio que también eligió la capital del país como destino principal.
A pesar de ello, el 78294, que pasará a la historia por ser el número más alto que ha sido agraciado con el primer premio del sorteo extraordinario de Navidad salpicó a otras muchas localidades de España, curiosamente de la mano del Grupo Marsans que, dedicado al negocio de las vacaciones y el transporte aéreo, hizo posible que varios décimos viajaran hasta algunas de sus oficinas en comunidades como Castilla-La Mancha, Extremadura y Canarias.
Aún así, la mayor parte de las series fueron compradas para repartir entre los trabajadores de la dirección regional Centro (Madrid) del grupo propietario de la compañía aérea Air Comet que el lunes cesó su actividad tras no poder afrontar una deuda de 17,2 millones de euros y a la que ayer mismo el Ministerio de Fomento le retiró la licencia de vuelo.
A poca distancia del salón de loterías, frente al número 201 de Bravo Murillo, en pleno barrio del Estrecho, en el distrito de Tetuán, se instaló durante buena parte del día la locura.
Así, hasta la administración número 146 de la capital de España se desplazaron muchos de los premiados, pero también curiosos y periodistas de múltiples medios de comunicación para captar las primeras impresiones de los afortunados.
Como dato curioso, el personal de la administración reconoció que hasta última hora de la noche del lunes vendió algunos décimos sueltos de ese 78294 que ayer entró a formar parte de la exclusiva lista de "El Gordo" de Navidad.
Aunque gran cantidad de empleados de las oficinas a pie de calle de Viajes Crisol y Marsans se llevaron un buen "pellizco", se da la circunstancia de que la mayoría del personal de la sede central, situada en el Campo de las Naciones, se quedaron sin premio.
Entre los afortunados hay también muchos inmigrantes que viven en este popular distrito madrileño. Es el caso de Rafael Lara, dominicano, desempleado y con siete años de residencia en España, que ayer enseñaba muy sonriente una fotocopia del décimo con el 78294 que le ha hecho ganar 300.000 euros.
"Vamos a pagar cosas que debemos, a solucionar cositas...", decía, igual o más sonriente, otro de los premiados, Darwin Javier, también dominicano.
Sabino Calderón, ecuatoriano, tiene claro lo que hará con tan inesperado regalo: parte lo enviará a su familia a Ecuador y con el resto se comprará "un piso y un coche".
Visitación Mayordomo, por ejemplo, ha recibido con alivio los 300.000 euros que le promete su participación premiada, ya que, según afirma, estaba pasando "una mala racha" porque su tienda de muebles no iba muy bien, y esto le va a "ayudar a pagar la hipoteca". Mientras, su hija, Manuela Romero, que lleva un año en paro, aseguró: "Nos lo vamos a gastar todo, de guardarlo nada".
Curiosos, amigos e incluso representantes de varios bancos también hicieron acto de presencia por la zona.
Además, entre la multitud se abrían paso compradores habituales de esta oficina que, pese a no haber tenido suerte, intentaban llegar a la ventanilla, tomada por los periodistas, para dar la enhorabuena a los trabajadores.
Una pareja, por ejemplo, enseñaba sus dos décimos sin premio bromeando: "ya que no nos ha tocado nada, venimos a ver si al menos nos toca algo de champán".
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