ÁLVARO MORALES, Tenerife
En uno de los plenos más densos, sustanciales y de alcance global por los puntos o alusiones a cuestiones como el aborto o la situación del Sáhara y de Aminatou Haidar, el Ayuntamiento lagunero vivió ayer un tenso debate de profundidad casi filosófica sobre conceptos, prioridades y política social sobre indigentes. El gobierno (CC) rechazó la moción del PP para crear un albergue local que dé cobijo a los sin techo bajo unos argumentos y términos de la edil del área social, Blanca Pérez, que acabaron siendo calificados por el portavoz del PSC de "lo más indigno" que había escuchado en el salón plenario en su vida.
La edil esgrimió con insistencia su política de alojamiento, "en la que deciden siempre los técnicos", según recalcó, como claro contraste ante la creación de albergues, al creer que este recurso se ha quedado "caduco", obsoleto y trasnochado, "tal y como ocurre con los antes llamados manicomios".
Tras la defensa de la moción hecha por Rafael Becerra (PP), que se vio respaldada antes por el colectivo El Berode en una intervención de hondo sentido social y humano de Fidel Campos y que luego recibió, a su vez, un vehemente respaldo de Javier Abreu (PSC), Pérez aludió a la creciente inversión municipal en pisos tutelados para mujeres y hombres, a las ayudas al alquiler y alimentarias, a las medidas coyunturales y a las futuras promociones de viviendas para mayores para asegurar que los albergues deben servir sólo para "transeúntes" de la ciudad. Además, dijo que debían ser promovidos por el Cabildo y agudizó la polémica al calificarlos como "aparcapersonas" y al aludir al "cargamento" de indigentes "llegados a la ciudad en 1992" con motivo de los Juegos de Barcelona. Las reacciones serían furibundas.
Abreu afirmó que, "hace años ("unos diez", aclaró luego a EL DÍA), un edil de CC acompañó al aeropuerto y pagó la vuelta de un indigente llegado al municipio", lo que le valió la reprimenda del alcalde. También le reprochó a Pérez que se dividiera a una familia y se mandara al padre al albergue de Santa Cruz y a la madre y a su hija a un piso social. Al igual que Becerra, censuró varias veces el "despilfarro" en áreas como la social, "con paelladas, viajes, chuletadas y peluquerías", así como los 156.000 euros que ha costado la escultura que recuerda el décimo aniversario de la declaración de Patrimonio de la Humanidad, dato también esgrimido por el PP.
Pérez recordó luego que algunos de esos datos se refieren sólo al programa social para mayores e insistió en que los indigentes no tienen sólo problemas de vivienda, sino psicológicos y de otro tipo, "aparte de que algunos no quieren ni ser llevados a los pisos".
Ante los argumentos de CC, Becerra aseguró que muchos laguneros han sido llevados a Santa Cruz para poder ser concebidos como "transeúntes" y ser acogidos en el albergue. Matos descalificaba en el receso las palabras "aparcapersonas" y "cargamento" por ser "lo más indigno que he escuchado aquí", mientras Pérez indicaba en ese mismo descanso a EL DÍA que la Isla necesita tres albergues y que están dispuestos a ceder suelo, pero recalcaba que debe ser un recurso insular y que no es el ideal para los vecinos. Según sus datos, ahora sólo hay un indigente en la ciudad. PP y PSC, por el contrario, aludieron a un considerable número no sólo en el casco, sino en otros barrios, calles, barrancos y cuevas.
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